Os explicamos las sofisticadas propuestas del Grand Hyatt Barcelona para vivir estas fiestas

Esta gran torre llena de lujo os propone un Fin de Año a la altura, con un menú de diez platos y una fiesta excelente, ¡y además tienen sorpresas de primer nivel para todas las fechas señaladas!
Grand Hyatt Barcelona
Grand Hyatt Barcelona
Time Out en colaboración con Grand Hyatt Barcelona
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Si buscáis unas fiestas de Navidad memorables rodeados de lujo y atenciones impecables, el Grand Hyatt Barcelona es una apuesta segura. Este gran edificio situado en Pedralbes, con un interiorismo de alto nivel firmado por Jaime Beriestain, uno de los interioristas catalanes más prestigiosos y con proyectos internacionales, ha sido reconocido como Mejor Hotel Urbano 2025 por la revista Condé Nast Traveler. Y estas fiestas se viste de gala con propuestas pensadas para sorprender incluso a los paladares y espíritus más exigentes. Desde un Fin de Año espectacular, con un menú cuidado hasta el último detalle y una fiesta de alto nivel, hasta experiencias exclusivas creadas para cada momento destacado del calendario, el hotel convierte cada celebración en un recuerdo inolvidable. ¿Preparados para brindar por todo lo alto? 

¡Un Fin de Año a lo grande!

El Grand Hyatt Barcelona despide el año con una propuesta que os hará vivir un Fin de Año con la energía al máximo, combinando alta gastronomía en un entorno cosmopolita que culmina con una gran fiesta.

La noche comienza con una cena de gala disponible en dos versiones: un menú principal de cocina de autor con producto de temporada —desde vieiras en escabeche hasta filete de San Pedro o costilla de ternera a baja temperatura— y un menú completamente vegano que reivindica la creatividad vegetal con platos como el ravioli abierto de calabaza con trufa o el cilindro de berenjena con tofu ahumado. Ambos menús comparten una misma intención: platos precisos, contrastes de texturas y sabores que abrazan la tradición pero miran al mundo.

Tras las campanadas y las tradicionales doce uvas, la celebración se traslada a ZUU, el club nocturno del hotel, que se alarga hasta las cuatro de la madrugada. Música, iluminación y un ambiente festivo que mantiene vivo el espíritu de la noche más larga del año.

El paquete de Fin de Año incluye también detalles pensados para una estancia más cómoda: acceso al circuito de aguas del spa, check-in anticipado, late check-out al día siguiente y la posibilidad de empezar el primer día de 2026 con un New Year’s Brunch servido entre las ocho de la mañana y las dos del mediodía.

El resultado es un Fin de Año con acento barcelonés y mirada global, pensado para quienes buscan una celebración elegante y festiva. ¿Os apuntáis?

Un buffet libre para vivir con abundancia el Día de Navidad y el inicio de año

El Grand Hyatt Barcelona propone dos grandes citas gastronómicas para vivir las fiestas con estilo: el Buffet de Navidad y el Buffet de Año Nuevo, dos experiencias pensadas para celebrar sin prisas, con buena cocina y la elegancia urbana que define al hotel.

El Día de Navidad, la celebración gira en torno a un amplio buffet que combina tradición y creatividad. En la mesa fría conviven platos como ensalada de hinojo, naranja y bacalao ahumado, ensaladilla rusa estilo Sofía, tomate con ventresca, alcachofas confitadas con romesco o un trío de patés artesanos. La propuesta se completa con estaciones de cocina en vivo: fondue de queso con guarniciones, pierna de cordero asada, brochetas de pescado y marisco al momento y una selección de marisco fresco con ostras del Delta. No falta el alma de la cocina catalana con escudella y carne de olla servida por componentes, ni platos principales como canelones con bechamel trufada, pollo a la catalana, suquet de la Costa Brava o un delicioso gratinado de patata con queso ahumado. El gran final: un escaparate festivo con panettone, barquillos y turrones, troncos de chocolate trufados, mousse de grosella negra y otros caprichos navideños.

El 1 de enero de 2026, la propuesta se transforma en un brunch revitalizante para empezar el año con buen pie. La estación de desayunos ofrece clásicos como Eggs Benedict, Royal y Florentine, además de irresistibles pancakes. Las ensaladas adoptan un aire mediterráneo con berenjena asada con tomate y mozzarella al pesto o verduras de raíz con vinagreta cítrica y semillas. En el buffet principal destacan el lomo de cordero con puré de patata trufado, bacalao confitado con judías de Santa Pau y verduras provenzales. También hay estación de quesos e ibéricos y platos como coca de setas y trufa, bullabesa con marisco y minestrone de invierno. Las brochetas a la parrilla —de pollo, ternera, pescado o calamar— se preparan al momento, y el final llega con un festival de postres: cronuts, croissants con frangipane al ron, fuente de chocolate blanco, tarta de chocolate 80% y fruta de temporada. Las estaciones de Bloody Mary y Mimosa ponen el broche perfecto al primer brindis del año.

Dos celebraciones distintas pero complementarias, unidas por una misma idea: convertir los días más especiales del calendario en momentos llenos de abundancia. ¿Listos para degustarlos?

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Menús festivos para entrar en calor

El Grand Hyatt Barcelona propone dos mesas servidas de más de tres tiempos para las celebraciones de San Esteban y Día de Reyes.

El menú de San Esteban apuesta por platos que evocan la esencia de este día tan nuestro, con un toque creativo. Entre los entrantes destacan la coca con tomate y embutidos catalanes y las croquetas de carne de olla, un guiño a la cocina casera.

Como marca la tradición, los protagonistas son los canelones de San Esteban gratinados, mientras que el plato principal se viste de fiesta con capón relleno a la catalana. El broche final: una tarta de Navidad de chocolate ahumado acompañada de un surtido de dulces navideños.

El menú de Reyes combina recetas reconfortantes con espíritu festivo. Entre los entrantes destacan la coca con jamón de paleta ibérica y el tartar de atún rojo con aguacate y jengibre. El primer plato es una alcachofa confitada a la brasa rellena de crema de marmitako, y el principal, una paletilla de cordero cocinada lentamente, melosa y perfumada con miel.

Los postres celebran el día con una mousse de yogur con frambuesas y el clásico Roscón de Reyes, cerrando la Navidad con una gran sonrisa.

Los niños también cuentan con un menú pensado para ellos: caldo de Navidad o canelones de asado como entrantes; merluza rebozada con puré de boniato o medallones de ternera con patatas fritas como platos principales; y postres tradicionales como natillas con barquillo o pastel de chocolate con frutos rojos. ¡Una Navidad para todos los gustos!

Menús económicos para todas las fiestas

Si preferís opciones más económicas a partir de 50 euros, el hotel también ofrece menús fijos durante los días navideños.

Los menús incluyen clásicos de la casa como snacks iniciales —esferas de oliva y chips de tubérculos—, seguidos de aperitivos que combinan producto local y toques cosmopolitas: tartar de atún con aguacate, mango y ponzu; tostadas de foie micuit con compota de higos al oporto; vieiras gratinadas con crema de cava o croquetas de gamba con mayonesa cítrica.

La sobremesa comienza con la tradicional escudella y carne de olla servida en tres pasos, o con platos principales como capón relleno a la catalana o suquet de la Costa Brava, según el menú elegido, siempre con una interpretación contemporánea de los sabores de casa.

El final dulce mantiene el espíritu navideño: flan infusionado con haba tonka y vainilla, peras caramelizadas, nube de mandarina con sopa fría de zanahoria y jengibre y un surtido de dulces de Navidad.

Es momento de recuperar el gusto por las cosas bien hechas y a un precio asequible. ¿Con cuál opción os quedáis?

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