Si la ópera es pasión, entonces Aida es claramente una de las obras más perfectas de todo el repertorio. El Gran Teatre del Liceu inaugura una nueva temporada con uno de los títulos más irresistibles del catálogo de Giuseppe Verdi: una historia de amor imposible ambientada en el antiguo Egipto donde los protagonistas deben escoger entre estar juntos o separarse por fidelidad a su patria.
Aida es una princesa etíope que permanece como esclava en la corte del faraón, y Radamés, el general más victorioso a orillas del Nilo, está enamorado de ella. Etiopía declara la guerra a Egipto, y la relación de los amantes —como ocurre también en la tragedia de Romeo y Julieta— se vuelve imposible, pero hay una posibilidad de que su amor perdure. Tendrá que ser, sin embargo, más allá de la muerte.
El Liceu presenta una producción muy especial dirigida por la artista de origen iraní Shirin Neshat, que ha concebido la historia como un drama geográfico donde la pulsión de la guerra y el odio hacen imposibles el amor y el entendimiento entre los seres humanos.
Aida es una ópera que demanda una escenografía monumental, pero Neshat ha querido buscar en el interior de los personajes, proponiendo una Aida más íntima y psicológica bañada en un inteligente claroscuro, con imágenes en vídeo y una dirección de actores cinematográfica. Pero Aida no es solo la historia: también es la música y la belleza de las voces, y en estas funciones contaremos con hasta cuatro Aidas —la superestrella Anna Netrebko, Anna Pirozzi, Olga Maslova y Ewa Plonka—, y tres Radamés formidables con los tenores Piotr Beczala, Ivan Gyngazov y Arsen Soghomonyan. ¡Conseguid vuestra entrada!

