1. Pedalear entre el Ebro y los humedales del Espacio de Interés Natural de Sebes y Meandre de Flix


Hay paisajes que invitan a descubrirlos sobre dos ruedas y otros que hay que recorrer a pie y con calma. El Espacio de Interés Natural de Sebes y Meandre de Flix, en la Ribera d'Ebre, tiene un poco de ambas cosas: el río marca el ritmo y nos acompaña mientras avanzamos por uno de los espacios fluviales más singulares del país.
La propuesta de itinerario empieza en Riba-roja d’Ebre y avanza en dirección a Flix, siguiendo el curso del Ebro por caminos tranquilos. La bicicleta es una manera especialmente atractiva de recorrer este territorio, aunque también hay itinerarios para descubrirlo a pie. Durante buena parte del trayecto, el río aparece y desaparece a nuestro lado mientras pedaleamos por un paisaje modelado por el agua y por la actividad humana.
Y aquí vale la pena levantar el pie del pedal. Sebes es una zona húmeda de gran valor ecológico, así que una parte de la experiencia consiste precisamente en observar sin interferir. Circular por los caminos habilitados, no entrar en fincas privadas y respetar tanto la fauna como los campos y el trabajo de los agricultores nos permite compartir un territorio que no es solo un escenario para nuestra ruta.
Durante el trayecto también nos cruzaremos probablemente con senderistas y otros ciclistas, una buena excusa para recordar una de esas normas que no necesitan muchos carteles: compartir el camino con calma siempre hace la ruta más agradable. Y si todavía nos quedan ganas de explorar cuando lleguemos a Flix, podemos añadir una dosis de patrimonio y memoria histórica acercándonos al refugio de los pontoneros, relacionado con el papel que tuvo la zona durante la Guerra Civil.
Es, en definitiva, una escapada para descubrir toda la riqueza que aporta el Ebro en este territorio.










