Sabor marinero de toda la vida: Can Maño


En La Barceloneta hay sitios que explican el barrio mejor que cualquier guía, y Can Maño es uno de los más auténticos. Sin artificios ni postureo, este clásico de toda la vida continúa manteniendo el espíritu marinero del barrio: mesas sencillas, ambiente ruidoso, olor a frito acabado de hacer y una carta donde el pescado y el marisco son los grandes protagonistas. Aquí la gente viene tanto para almorzar de cuchillo y tenedor como para compartir unas tapas a cualquier hora del día: boquerones, calamares, gambas o pescado fresco servido sin complicaciones, como se ha hecho siempre.
El local ocupa una de esas casitas barrocas inconfundibles que definen la Barceloneta original, con fachadas simétricas, balcones pequeños y aquella arquitectura del siglo XVIII que aún da personalidad al barrio. Pasear —o llegar con la Yamaha XMAX 300— entre estas calles es casi como entrar en una Barcelona que se resiste al paso del tiempo.








