¡Un paseo lleno de luces!


Uno de los deportes preferidos de estas fechas es pasear por un entorno bien decorado, lleno de luces y detalles navideños que nos hacen apreciar aún más la arquitectura de los lugares por los que transitamos. ¿Qué mejor que hacerlo de camino al Palau de Mar? Un paseo marítimo, frente al mar y a los bonitos barcos del Port, que os conecta con la feria, las atracciones y todo el abanico gastronómico de la zona. Además, este año las decoraciones han cambiado de piel y encontraréis nuevas sorpresas. ¿No os entran ganas de saber cómo luce?
Para ponéroslo fácil, nosotros os proponemos el plan. Empezad la caminata por la tarde, cuando cae el sol, entre luz y luz, y saboreando las vistas entre ola y barco. Después, podéis dejaros caer por el mercado o incluso ir con los más pequeños a disfrutar de la zona de atracciones. Y cuando el hambre ya aprieta, dirigíos al Palau de Mar y dejaos llevar por sus delicias gastronómicas.
¿El broche final? Disfrutar de las impresionantes vistas de toda Barcelona vestida de Navidad desde la espectacular azotea del Palau de Mar.




