Olvidad las postales modernistas y el postureo de las guías turísticas. Ravalear no ha venido a hacer amigos, sino a clavar los pies en el asfalto. La nueva joya de HBO Max, que se estrena el próximo viernes 22 de mayo (con capítulos semanales), es un thriller contemporáneo con una energía tan dinámica como el propio barrio donde se ambienta. No es una exageración decir que la serie ya ha hecho historia antes de su estreno: el pasado febrero se convirtió en la primera serie española seleccionada en la Sección Oficial de la Berlinale, un hito que ya nos advertía de que estábamos ante algo muy grande.
Lo que hace que la serie te agarre por el estómago es que no nace de un despacho, sino de las tripas de su creador, Pol Rodríguez. El relato está inspirado en su propia historia familiar: la pérdida de Can Lluís, el icónico restaurante que bajó la persiana tras cuatro generaciones víctima de la voracidad inmobiliaria. En la ficción, el escenario es Can Mosques, un local centenario del Raval que cae en manos de un fondo de inversión. Lo que empieza como una desesperación familiar termina convirtiéndose en una espiral de resistencia donde los protagonistas deberán cruzar límites que jamás imaginaron para no ser borrados del mapa.
Aquí el Raval no es un simple decorado, es un protagonista más que respira a través de una realización cruda y realista, con cámaras en las azoteas y un diseño de sonido que mezcla catalán, castellano, árabe, urdu e inglés. La dirección corre a cargo del propio Pol Rodríguez junto al infalible Isaki Lacuesta (Segundo Premio), mientras que el guion cuenta con una "liga de la justicia" de la escritura: Isa Campo, Edu Sola y Daniel González, entre otros, apoyados en el argumento por el prestigioso documentalista Justin Webster. El resultado es un "thriller sin pistolas" que hereda el realismo del documental pero con la tensión de los mejores clásicos de género.
El reparto es, sencillamente, de otro planeta. Enric Auquer (el alter ego de Pol) y María Rodríguez Soto encabezan un equipo coral donde brillan nombres de la talla de Sergi López, Francesc Orella, Lluïsa Castell, Quim Ávila y Marc Martínez. Verlos defender las mesas de Can Mosques frente a la especulación es un ejercicio de justicia poética. Producida por Arcadia y Supernova, Ravalear es esa "venganza cinematográfica" necesaria que nos recuerda que, a veces, para salvar lo que queremos, hay que cruzar líneas que jamás creímos posibles. No os la perdáis: es cruda, es nuestra y es absolutamente adictiva.


