Nos quitamos el sombrero ante los restaurantes que sobrevivieron —¡o incluso nos atrevemos a decir que salieron ganando!— de la pandemia, y todavía más si habían abierto apenas seis meses antes, como es el caso de La Martina (C/ Vilafranca, 21). Un restaurante que pone sobre la mesa una cocina de proximidad y honesta, donde el producto se trata con sumo cuidado —sin pasarse nunca de la raya, para conservar su esencia— y que ahora vive un momento de abundancia, con menús de mediodía por solo 19 euros y una carta de noche que incluye platos principales reinventados y tapas mediterráneas para compartir (¡difícilmente irresistibles!).
Corvina con patatas al horno y refrito de ajos o carrillera de cerdo con boniato y manzana conviven con croquetas de asado, berenjena asada con orejones, manzana ácida y avellanas, o una bomba de butifarra del perol con tomate picante y alioli.
Cocinado a fuego lento
Este proyecto, sin embargo, no nace de cero. La Martina es hija del bar de los Lluïsos de Gràcia, donde, poco a poco, se fueron dando a conocer entre la gente del barrio con platos caseros y una reinterpretación sencilla y actual de la gastronomía catalana. La Martina sube un peldaño y se convierte en restaurante, actualizando la propuesta con platos más contundentes. Además, el local es una fantasía: un refugio del tamaño ideal —ni demasiado grande ni demasiado pequeño— que nos hace sentir como si fuera una extensión de nuestra propia casa.
Durante los meses oscuros de la pandemia, fue precisamente la gente del barrio quien mantuvo viva la llama del restaurante. “Si nosotros cuidábamos a la gente más cercana, ellos también nos cuidaban a nosotros. Esta es la filosofía que nos ha permitido seguir adelante durante estos seis años, y hoy podemos decir que el proyecto está más vivo que nunca”, explican los propietarios.
Y también se cuidan a sí mismos: el local solo abre entre semana, para poder descansar y volver cada lunes con las energías renovadas. ¿Preparados para disfrutar del festín? Aquí podéis reservar y conocer todos los detalles.


