Comerse la Navidad entera en Casa Moritz y Fábrica Moritz Barcelona


Si esta Navidad sois más de 10 y os escapáis hasta Casa Moritz o a la Fábrica Moritz Barcelona, preparaos: la cerveza no será la única protagonista del festín. Ambos locales han preparado dos menús de tres tiempos pensados para haceros sonreír antes, durante y después de la comida. Los dos comparten el espíritu Moritz: buen producto, tradición catalana y ese guiño moderno que convierte la Navidad en una pequeña fiesta gastronómica. ¡Ahora solo os quedará decidir en cuál de los locales preferís pasar estas fechas!
El primer menú comienza con un picoteo clásico que combina bocados familiares y bien resueltos (como salmón ahumado de la casa, coca de seis granos con tomate y jamón ibérico, buñuelos de bacalao o croquetas de escudella). Después llega el canelón de carne asada con bechamel y galleta de parmesano: una auténtica declaración de amor a la Navidad. El final es dulce y tradicional, con turrones, barquillos y panettone que redondean la experiencia sin necesidad de grandes artificios.
El segundo menú, en cambio, llega con un aire más festivo. El picoteo mantiene la esencia catalana (salmón ahumado, escalivada a la brasa con olivada o unas croquetas de escudella) pero le añade algún clásico moritzense como la mini bomba, y culmina con un pollo relleno de Navidad con orejones y piñones, tierno y contundente. Los postres siguen la línea clásica con la tríada infalible: panettone, turrones y barquillos.
Tanto si elegís un menú como el otro, las bebidas acompañan con Moritz 7, Epidor, refrescos, agua, cafés e infusiones, con la opción de un suplemento de vino con copa de cava final para brindar como es debido. ¡Chin chin! Aquí podéis reservar para Casa Moritz y aquí para Fábrica Moritz Barcelona.


