Estos son los menús que propone Moritz para celebrar esta Navidad

Listas de entrantes y aperitivos infinitos, platos tradicionales como croquetas de escudella o los canelones de San Esteban, innovaciones que hay que probar y postres originales que se sirven como es debido: con neulas y turrones. ¡Reuniones gastronómicas!
Moritz Nadal
Moritz
Time Out en colaboración con Moritz
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Si queréis celebrar la Navidad con elegancia y sin tener que pensar demasiado, las diferentes sedes de Moritz en Barcelona tienen preparados menús tanto para grupos numerosos como para pequeños comités en los días más señalados. Son propuestas gastronómicas que no pueden fallar porque llevan la firma del chef de la casa, Jordi Vilà, galardonado con una estrella Michelin. Él y su equipo han convertido la cocina de Moritz en un espacio de creatividad constante: una carta suculenta que evoluciona cada mes con nuevas sugerencias y platos de temporada, siempre pensados para maridar con las cervezas de la casa. De hecho, la relación es tan estrecha que algunos platos incorporan directamente la cerveza en su elaboración.

Su cocina combina tradición y modernidad en platos que brillan estas fiestas: desde el buñuelo de bacalao con ajo y perejil, hasta el pollo relleno con orejones y piñones, pasando por el canelón de carne asada con galleta de parmesano, las croquetas de escudella, la mini bomba Moritz, el rape asado con jugo de calamares, el tartar de atún con espuma de soja o los aros de calamar a la andaluza. Una cocina pensada para compartir, para degustar y para disfrutar, tanto si se va en familia como con amigos.

Todas estas propuestas se pueden degustar en los diferentes espacios Moritz de la ciudad: Casa Moritz, en el corazón del Eixample (Rambla de Catalunya, 79); la Fábrica Moritz Barcelona (Ronda de Sant Antoni, 41), un espacio emblemático donde la cerveza fresca se produce en el mismo local; y El Velódromo (Muntaner, 213), un clásico barcelonés con un ambiente cálido y una personalidad inconfundible. ¿Os apuntáis? Os contamos las variedades de menú.

Restaurantes con menús grupales (más de 10)

Comerse la Navidad entera en Casa Moritz y Fábrica Moritz Barcelona

Si esta Navidad sois más de 10 y os escapáis hasta Casa Moritz o a la Fábrica Moritz Barcelona, preparaos: la cerveza no será la única protagonista del festín. Ambos locales han preparado dos menús de tres tiempos pensados para haceros sonreír antes, durante y después de la comida. Los dos comparten el espíritu Moritz: buen producto, tradición catalana y ese guiño moderno que convierte la Navidad en una pequeña fiesta gastronómica. ¡Ahora solo os quedará decidir en cuál de los locales preferís pasar estas fechas!

El primer menú comienza con un picoteo clásico que combina bocados familiares y bien resueltos (como salmón ahumado de la casa, coca de seis granos con tomate y jamón ibérico, buñuelos de bacalao o croquetas de escudella). Después llega el canelón de carne asada con bechamel y galleta de parmesano: una auténtica declaración de amor a la Navidad. El final es dulce y tradicional, con turrones, barquillos y panettone que redondean la experiencia sin necesidad de grandes artificios.

El segundo menú, en cambio, llega con un aire más festivo. El picoteo mantiene la esencia catalana (salmón ahumado, escalivada a la brasa con olivada o unas croquetas de escudella) pero le añade algún clásico moritzense como la mini bomba, y culmina con un pollo relleno de Navidad con orejones y piñones, tierno y contundente. Los postres siguen la línea clásica con la tríada infalible: panettone, turrones y barquillos.

Tanto si elegís un menú como el otro, las bebidas acompañan con Moritz 7, Epidor, refrescos, agua, cafés e infusiones, con la opción de un suplemento de vino con copa de cava final para brindar como es debido. ¡Chin chin! Aquí podéis reservar para Casa Moritz y aquí para Fábrica Moritz Barcelona.

Un menú para todas las fechas señaladas en El Velódromo

Esta Navidad, también podéis hacer parada en El Velódromo si os reunís más de 10. El carácter de este clásico bar de Barcelona se traduce igualmente en un menú especial pensado para alargar la sobremesa todo lo que haga falta.

El picoteo llega con un desfile de platos tradicionales y de sabor refinado. La ensaladilla rusa aporta el toque cremoso, la esqueixada de bacalao nos da ese aliento fresco, los dedales de berenjena en tempura de Moritz 7 con romesco suman ese punto más idiosincrático de la casa, y la coca de seis granos con tomate y jamón ibérico hace de embajadora del producto bien escogido. También hay aros de calamar a la andaluza con pimientos del Padrón y unas croquetas de escudella para hacernos sentir como en casa.

El plato principal es un canelón de pollo asado a la catalana con bechamel y galleta de parmesano, uno de esos platos que recuperan el ritual familiar pero con una presentación impecable.

El final del menú es una oda dulce a la Navidad bien ejecutada: panettone, turrones y barquillos. Todo ello acompañado de cervezas Moritz, vinos blanco y tinto, refrescos, aguas, cafés e infusiones, que completan una comida que invita a quedarse un rato más. ¡Aquí podéis reservar mesa!

El Velódromo: menús para fechas señaladas (sin límite de personas)

Días de Navidad: 24 y 25 de diciembre

El Velódromo propone para los días 24 y 25 de diciembre un menú de Navidad que reivindica la cocina tradicional sin renunciar a algunos gestos más actuales, y que podéis compartir con amigos, pareja o familia (no hay límite de personas). Es una propuesta pensada para celebrar en compañía, con platos que forman parte del imaginario navideño y que buscan mantener el ritmo pausado de una comida festiva.

El aperitivo abre el menú con cuatro elaboraciones elegantes y, al mismo tiempo, tradicionales: el éclair de anguila ahumada con crema fresca y manzana, la hoja de cogollo con escalivada y anchoa, un buñuelo de bacalao con mayonesa de perejil y una croqueta de espinacas que remite a la cocina casera.

El primer plato mantiene el peso de la tradición con una escudella y carne de olla servidas según el formato más clásico: sopa con galets, bandeja de verduras y bandeja de carne. ¡Un ritual compartido en muchos hogares por estas fechas que no podía faltar!

El segundo plato sigue la línea del recetario navideño con un pollo asado con ciruelas y piñones, una preparación que combina dulce y salado y que llega acompañado de una ensalada de escarola, rábanos y apio.

Los postres se articulan en dos partes: una lemon pie con helado de mango que aporta frescor, y un final más habitual, con turrones y barquillos, que cierran la comida dentro de la tradición más reconocida. La oferta de bebidas incluye cervezas Moritz, vinos blanco y tinto, cava, refrescos, aguas, cafés e infusiones. ¡Toda una fiesta para saborear! Podéis reservar aquí.

San Esteban: 26 de diciembre

El Velódromo celebra San Esteban con un menú que convierte este día medio olvidado en una excusa perfecta para volver a sentarse a la mesa con calma y justificar aquello que ya sabemos: que la Navidad no termina el día 25. Y lo hace con una propuesta que combina gestos clásicos y platos que no necesitan grandes discursos para defenderse.

El aperitivo abre el menú con variedad y recuerda al menú de Navidad: un éclair de anguila ahumada con crema fresca y manzana, una hoja de cogollo con escalivada y anchoa, un buñuelo de bacalao y una croqueta de espinacas.

El primer plato es innegociable: canelones de San Esteban, gratinados, como deben ser. Y el segundo propone un giro a una receta de mar y montaña: un rape asado con patatas al tenedor, jugo de asado de calamares y un salteado de setas.

En los postres, el menú recupera la fórmula ya habitual: una lemon pie con helado de mango, fresca y ligera, y los clásicos turrones y barquillos que cierran la ceremonia. Las bebidas son las que no podían faltar en uno de los locales de Moritz: Moritz, vinos, cava, refrescos y cafés. ¿Os apuntáis? Podéis reservar aquí.

Año Nuevo: 31 de diciembre

El Velódromo despide el año con toda una fiesta: una propuesta bien larga que quiere marcar la noche con platos pensados para hacerla especial, manteniendo el carácter de la casa pero elevándolo a la ocasión.

El aperitivo abre la velada con dos snacks gastronómicos que muestran por dónde irán los tiros: por un lado, el salmón ahumado de la casa con tostadas, queso fresco y hinojo; por otro, la terrina de pato con foie y pistachos, más contundente y pensada para entrar en la noche con convicción. Todo ello acompañado de un cóctel de bienvenida con cervezas Moritz para empezar brindando.

El entrante da paso a un plato más contemporáneo: un tartar de atún con espuma de soja, vinagreta de piñones y lima. El plato de pescado sigue la línea marítima con una bisque de marisco servida con calamar y rape con picada.

En la carne, el menú apuesta por un clásico que siempre es un acierto: un filete de vaca vieja con salsa de trufa, acompañado de una terrina de patatas y papada ibérica.

Los postres siguen el mismo criterio: milhojas de crema caramelizada de la casa, seguidos de unos petits fours y las tradicionales uvas de la suerte. Y, para acompañar, el menú incluye cervezas Moritz, el corpinnat Gramona La Cuvée, aguas minerales, cafés e infusiones. ¿Os apuntáis a toda esta explosión de sabores para comenzar el año con buen pie? Aquí podéis reservar.

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