Joaquin Phoenix

Joaquin Phoenix: "En algunos momentos Joker me generaba empatía y en otros repulsión"

Entrevistamos al actor que se pinta la cara de payaso y se pone a disparar tiros con una carcajada infernal en la que sin duda es la mejor película del 2019

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La película más esperada del otoño, 'Joker', de Todd Phillips, explica cómo un pobre cómico fracasado se transforma en el psicópata de Gotham que todos conocemos y tememos. Descubrimos a un Joaquin Phoenix agitado y terrorífico que ya se ha colocado en todas las quinielas de los Óscars. Nosotros hablamos.

¿Te tiene que gustar un personaje como Joker para interpretarlo?
Sinceramente, fue un reto. En algunos momentos, mientras leía el guion, me despertaba empatía. En otros, repulsión. No tenía ningún sentido. Era patético, estridente. Ahí vi rastros de un desorden de estrés postraumático. Cuando lo atacan los niños, al principio de la película, se queda congelado como una estatua, es incapaz de responder. Cuando era pequeño abusaron físicamente de él. Es difícil no sentir algún tipo de compasión por alguien que ha pasado este trance. Algo así te gira el cerebro, la manera de pensar. Esto hizo que cambiara mi modo de ver al personaje. Al principio, solo quería que se fuera a la mierda.

¿Cómo te preparaste para el papel? ¿Estudiaste trastornos mentales?
Vi algunos vídeos y leí dos libros en particular. No te diré cuáles, porque no quiero que los criminales de los que hablan reciban más atención de la que merecen. La idea general era que los asesinos masivos tienen personalidades similares. Antes de 1963, aparentemente, había dos categorías identificadas: los extremistas políticos y los locos. Después los medios abrieron el espectro a muchas otras modalidades. Esto me parecía interesante para el contexto de la película. Por un lado, Arthur es un chico nervioso e introvertido que quiere desaparecer del mundo. Por el otro, se convierte en Joker, que es un narcisista que quiere ser visto y reverenciado.

Mucha gente habla del peso que has perdido para hacer de Joker. ¿Te molesta que te preguntemos por ello?
Me importa un bledo. Para un actor, perder peso no es solo una cuestión de imagen e interpretación. Más allá de eso, no tiene ningún interés. Perder peso afecta la forma en que te sientes. He pasado hambre. Así he creado esta sensación de insatisfacción que forma parte de la personalidad de Joker.

Joker es un tipo solitario. ¿A ti también te gusta estar solo?
Es lo que más me gusta. Y es su vida. Por eso es difícil saber qué pensar. La escena del metro es un buen ejemplo. Él ve cómo una mujer es acosada por tres borrachos. No es solo que no intervenga, sino que estudia la conducta de estos tres individuos de una manera estoica. No sabe hablar con las chicas. En esto es espeluznante. Tiene la cabeza en las nubes, como un niño que no tiene la mente bien desarrollada y constantemente debe enfrentarse a nuevas cosas. Entonces empieza a reír y se mete en problemas. Los borrachos acaban atacándolo a él.

Ay, sí, esa risa descontrolada...
Puede simbolizar una parte de su personalidad que quiere disimular y que emerge cuando hace de Joker. En el guion, la risa se explica como el resultado del trauma. Una mañana, Todd Phillips y yo añadimos unas líneas de diálogo en una escena en la que Joker habla con la madre: "Siempre me contaste que reía porque tenía una enfermedad, pero estabas equivocada, porque esta risa es quien soy en realidad". La risa crea una línea divisoria que separa a Arthur del resto del mundo. Es de allí de donde sale ese odio y esa amargura que hace aparecer al Joker.

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