Global icon-chevron-right España icon-chevron-right Madrid icon-chevron-right Vetusta Morla y su fiesta de San Juan

Vetusta Morla y su fiesta de San Juan

Hablamos con el grupo madrileño sobre su nuevos disco, las radios actuales y cómo reunir a 38.000 personas para un concierto indie en la noche más corta del año

Por Marta Bac |
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Vetusta Morla
©Alfredo Arias-Horas Vetusta Morla

Hace veinte años que unos chavales de Tres Cantos se juntaban por primera vez para empezar a tocar juntos. Dos décadas después nadie puede negar que Vetusta Morla es hoy una de las bandas referentes del indie español. Con nuevo disco bajo el brazo e inmersos en una gira que les llevará también más allá de nuestras fronteras (Berlín, Viena, Hamburgo, Amsterdam…), abrimos la caja de recuerdos (y fiestas de guardar) con Guille Galván, guitarrista y compositor, para hablar del pasado, presente y futuro del grupo y de cómo han logrado reunir a 38.000 personas en la Caja Mágica para un único concierto.

¿Cómo se grabó 'Mismo sitio, distinto lugar' desde cero?
Cambiar el proceso de composición y grabación era una de las premisas que más claras teníamos antes de empezar a componer. Para empezar, cambiamos el equipo de producción. Por primera vez nos hemos atrevido a coproducir nuestro propio disco junto a Campi Campón. Además, grabamos fuera de España, en los estudios Hansa de Berlín (U2, Bowie, Iggy Pop…). Fue como trabajar en Tierra Santa, en espacios donde se han gestado discos que forman parte de nuestra biblioteca musical de cabecera. El proceso creativo terminó en el estado de Nueva York, junto a Dave Fridmann (Tame Impala, MGMT, The Flaming Lips…). Y las canciones han ido creciendo, mutando y enseñándonos ellas mismas el camino del disco.

Os habéis atrevido a experimentar con nuevos ritmos y sonidos en este disco. ¿Ha sido complicado dar ese giro musical sin perder vuestro sonido original?
En cada álbum hemos introducido elementos nuevos que no estaban en los anteriores. Así ha sido desde 'Un día en el mundo', donde ya había bases de cajas de ritmos analógicas, por cierto, como el comienzo de 'Sálvese quien pueda'. El trabajo rítmico se puede hacer de muchas maneras diferentes y nos gusta trabajar con texturas y sónicas. Cada canción pide una cosa y se puede llegar a ella a través de un 'sampler' electrónico, una batería tradicional o golpeando una tabla de madera.

En vuestras letras habláis sobre bancos, Instagram, etc. ¿Hasta qué punto influye en ellas la realidad social? ¿Y vuestras vivencias personales?
Supongo que todo. La realidad se cuela de forma recurrente en todas nuestras canciones. Lo que diferencia nuestros trabajos, muchas veces tiene que ver con dónde colocar la cámara, cuál es nuestra mirada al respecto de un tema u otro. Y ahí es donde entra nuestra subjetividad, las vivencias personales a las que te refieres. Y no solo las nuestras propias, las canciones acaban completándose con las vivencias personales de quien las escucha.

Este año cumplís dos décadas como grupo. ¿Cómo habéis cambiado en este tiempo? ¿Echáis algo de menos de vuestros inicios?
Yo no echo de menos nada de mis comienzos, igual que tampoco creo que ahora sea más intenso todo que antes. Llevar una carrera desde la independencia te permite hacer cosas cuando te hacen ilusión o empiezas a añorarlas. Tenemos la inmensa suerte de actuar para miles de personas, algo impensable hace unos años. Sin embargo, no renunciamos a hacer giras pequeñas por lugares o recintos en los que queremos volver a tocar, también en Madrid.

Parece que la barrera entre el indie y el mainstream se ha desdibujado y cada vez más bandas dan el salto a las emisoras musicales de masas. ¿Cuáles creéis que son los motivos para este cambio?
Tengo mis dudas, la verdad. En realidad las bandas no dan ningún salto, son las emisoras las que deciden ponerlas o llegan a acuerdos para hacerlo. Pero las bandas entiendo que siguen siendo las mismas. Lo que sí es cierto es que las radios comerciales tienen una desconexión muy grande con lo que sucede en el panorama musical español a nivel rock, sus canciones rotan muy poquito. En este contexto, emisoras como Radio3 son más importantes que nunca. Hay muchas bandas que estamos llenando pabellones, festivales y estadios cada fin de semana que no tenemos cabida en casi ninguna radio comercial. Creo que se están perdiendo un momento muy especial de la música española y con el tiempo se darán cuenta de su anacronismo.

También se cumple otra efeméride este 2018: hace ya diez años del vídeo de 'Un día en el mundo', que se hizo viral gracias a YouTube. ¿Hasta qué punto son importantes los canales digitales y las redes sociales para la promoción de un artista?
Sí, fue un vídeo maravilloso, fruto del azar y de un maravilloso plano secuencia de Nacho López. Si lo intentamos repetir seguro que no nos sale. El manejo de los canales digitales y sus plataformas son fundamentales hoy en día, obvio. Hemos crecido de manera paralela al desarrollo de las plataformas de streaming y las redes sociales, así que supongo que al final nos convertimos en creadores de nuestras propias estrategias de comunicación y marketing. La verdad es que no sé si es algo bueno o malo para la música, tengo sentimientos enfrentados.

Y ahora vuestros videoclips los dirige Nacho Vigalondo y salen en ellos Lolita y Nacho Vegas. ¿Cómo ha sido trabajar con ellos?
Queríamos que el vídeo de 'Te lo digo' a ti transmitiese el mismo desconcierto y adrenalina que hay en la canción. Invitamos a Nacho a dirigirlo porque nos parecía que podía llevar a su terreno muy bien la idea central, esa rabia total hacia alguien que parece ser responsable de todo pero que al final no sabes muy bien quién es. La canción cambia todo el rato, y cuando piensas que la tienes dominada te da la vuelta. Todo lo que pasa en el vídeo se mueve en ese sentido y las aportaciones de Nacho Vegas y Lolita son soberbias.

Si algo destaca de vuestros conciertos es la gran conexión con el público. ¿Cuál es el secreto para conseguirla? ¿Influye mucho la escenografía que elegís para cada gira?
Tratamos de concebir los conciertos como un todo, musical y visual. Al final el espectador se lleva una impresión única y cada detalle suma para que todo el mundo se vaya a casa convencido que ha gastado bien su dinero y que ha visto el mejor espectáculo que podemos ofrecer. Invertimos mucho tiempo y dinero en conceptualizar y desarrollar el show. Al final merece la pena, es muy exigente en todos los niveles, trabajamos con un equipazo con un nivel profesional impresionante.

Habéis agotado entradas en el WiZink Center, en junio tocaréis en la Caja Mágica también con 'sold out', ¿os imagináis llenando estadios?
Sí, ¿por qué no? Si agotamos las entradas en Madrid estaremos rondando los 40.000 tickets vendidos; la capacidad de un estadio. De hecho la idea inicial fue hacer el concierto de Madrid en el Calderón, pero con el cambio al Wanda fue imposible por fechas. Hubiera sido una maravilla.

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