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Situada en la zona de Puerta de Hierro, la basílica ocupa un espacio de 35 metros de longitud, con una decoración sencilla

Bajo el túnel de la M-30 se esconde un tesoro sagrado: la basílica de Santo Domingo de la Calzada. Situada junto al paso subterráneo de la calle Arroyofresno, en la zona de Puerta de Hierro, este templo lleva casi medio siglo al refugio de la autopista más transitada por los madrileños.
Erigida en 1978, la basílica de Santo Domingo de la Calzada nació para dotar de una iglesia de culto a la zona de Puerta de Hierro. Se escogió el espacio de 35 metros de longitud bajo el túnel de forma temporal, hasta que se encontrara un lugar definitivo. Sin embargo, cuando la parroquia se trasladó a otra sede, los feligreses abogaron por no mover su iglesia de sitio.
El templo se construyó con una solera de hormigón y unos tabiques de ladrillo. El hormigón se pintó de blanco y en los laterales se colocaron las vidrieras, por las que entra la luz. El interior de la basílica de Santo Domingo de la Calzada destaca por su sencillez, con una decoración que se ha ido adecuando a los problemas de la capilla, tapando y salvando goteras y humedades.
La iglesia escondida bajo el túnel de la M-30 es la basílica de Santo Domingo de la Calzada (Avda. de Fuentelarreina, 28) y puede visitarse de forma gratuita de lunes a sábado, de 10:30 a 12 h; sábados de 18:30 a 20 h; y domingos de 12:30 a 14 h.
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