Tripea

Restaurantes, Fusión Vallehermoso
4 de 5 estrellas
Tripea
1/4
Tripea
2/4
Tripea
3/4
Tripea
4/4

Una mesa larga en mitad del mercado de Vallehermoso. Se congregan alrededor de 16 comensales. Todas las alegrías de comer en barra (ves el trabajo en cocina o lo que sacan al de al lado y crece el entusiasmo glotón, se despiertan las glándulas salivales) pero con la comodidad de una mesa –alta, eh- (hay un espacio de cortesía entre los comensales). Roberto y su minúsculo equipo trabajan rápido pero aquí no hay prisa; los platos se suceden a un ritmo bien coordinado. Flashback ágil para contextualizar (tampoco vamos a irnos hasta sus stages en importantes restaurantes limeños). Roberto Martínez estuvo en el ‘dreamteam’ de Nakeima y en Nikkei 225 y Kena. Es obvio pero por si acaso… no esperen ni lo uno ni lo otro. Como aquéllos, el joven chef madrileño abraza lo que conoce bien, esa fusión asiático-peruana, y la hace suyo a partir de una materia prima que tiene muy a mano. Es un tipo con criterio, hábil, brioso, valiente. En este proyecto –100% personal aunque detrás estén los inversores del Grupo Tiradito- se atreve con todo. Acertará más o menos pero siempre encuentras un sello propio. No replica platos. Crea. Y, abrimos paréntesis, eso vale también para su pequeña bodega. Atípica, particular, curiosa. Ofrecen OTROS vinos y se agradece andar por caminos no trillados. No hay otra manera de encontrar la sorpresa, de que a la vez ésta te pertenezca un poco más.

Volvamos al presente. Roberto prepara un menú (casi) a diario. Cabe el riesgo y la diversión. No hay prejuicios. Se mantienen algunos platos fijos a modo de columna vertebral –esos clásicos, como el categórico ají de gallina, que la gente quiere probar tras los elogios leídos y el eco instagramer- pero cada día el mercado marca la carta. Pueden aparecer nuevas creaciones de una semana a otra o pueden cambiar detalles o ingredientes de tal o cual plato según lo que haya brillado más en su paseo matutino por los proveedores de confianza (el conocido Higinio y sus aves, entre ellos). Producto, técnica, trabajo de fondo e improvisación. Todo en el mismo nivel de importancia.

¿Alergias? ¿Intolerancias? Pasado el trámite, para adelante. Te esperan entre 7 y 10 platos. Sin postre. Los hay de un bocado (o dos), para mancharse los dedos, comer con palillos o rebañar con cuchara. Comparte y vencerás. Un animado y bien ejecutado viaje por sabores y texturas que ponen a prueba el poder de reconocimiento de tus papilas gustativas. Lanzan a la pista parejas de baile que a priori podían pisarse los pies y acaban bailando un tango feroz. Nunca te aburres. Cada ingrediente pone su nota (el chile no se esconde, gestiónalo a tu gusto) en un recorrido que va de un “sencillo” steak tartar de avestruz a unas gambas de Huelva con meunière de yuzu, lima keffir, ajo y nueces de macadamia (una versión fabulosa de nuestras gambas al ajillo). Un atrevido guiso de manitas, una feliz versión de pollo karaage, un tiradito de corvina que sabe equilibrar con un licuado de fruta de la pasión, espléndidas las setas con crema de huevo, un ceviche de mejillones al wok presentados en un bol que quisieras que fuera un pozo sin fondo…

Hay un puesto nuevo (y se puede/debe reservar) en el mercado. Se llama Tripea y es de aúpa. Vallehermoso, a punto de estrenar un espacio para pequeños productores de la Comunidad de Madrid, resulta más que nunca una visita obligada para disfrutar comiendo.

Por Gorka Elorrieta

Publicado

Nombre del lugar Tripea
Contacto
Dirección Vallehermoso, 36
Madrid
28015
Horas de apertura De mi. a sá. de 14 a 15.30 h y de 21 a 23 h. Do. solo al mediodía. Ma. solo cenas
Transporte Quevedo (M: L2)
Static map showing venue location
LiveReviews|0
1 person listening