Luis Zahera en. 'Chungo'.
Luis Zahera en. 'Chungo'.

Los mejores monólogos de Madrid

Nuestros espectáculos favoritos de la ciudad, tanto los humorísticos como los que tratan temas como el racismo, el trabajo o el feminismo

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El monólogo es tan antiguo como el teatro, es casi el origen del teatro, la esencia que representaron esas personas que se paraban en cualquier lugar a contar cosas, como verdaderos hombres y mujeres orquesta, arremolinando gente alrededor para estimular su imaginación, su conocimiento o su risa. Género infinito, ha usado siempre el humor para atraer la atención y conservar en la memoria relatos a veces elevados y a veces populares, y la modalidad del stand up ha llevado en las últimas décadas esta modalidad escénica a cotas de irreverencia e ingenio que la ha hecho muy célebre. Hoy es una de las opciones de ocio preferidas por gente de toda edad y condición. Aquí os damos unas cuantas recomendaciones, mezclando el puro monólogo de humor con otros centrados en temas más candentes como el trabajo, el racismo o el feminismo.

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  • Lavapiés

El inclasificable y siempre sorprendente actor Luis Bermejo tiene algo que hacer, y lo va a hacer a su manera. Con texto y dirección del rara avis del teatro Pablo Rosal (del que Bermejo ya protagonizó la obra 'Los que hablan', junto a Malena Alterio), el monólogo nos presenta las peripecias de un hombre moderno que sale al mundo desde el hogar en busca de una actividad que sustente su existencia, la ocupación que da sentido como persona. Tema que por su propia elementalidad se revela fecundo a la hora de entender por qué la construcción del sentido de nuestra vida tiene que ver con tener algo que hacer.

  • Comedia
  • Monólogos
  • Centro

Lleva ocho temporadas en cartel, que se dice pronto. Lo que empezó como un libro, acabó como monólogo teatral y como película, pues el año pasado se estrenó la versión cinematográfica que dirigió Chus Gutiérrez, con la propia autora al frente del elenco junto a Berto Romero, José Mota, Antonio Resines o Santiago Segura. Marta González de Vega debe tener una tecla en su ordenador que transporta lo que escribe hacia el éxito, porque es la guionista de las últimas comedias de Santiago Segura y fue jefa de guión de El club de la comedia. Podríamos considerarla una experta en esto de hacer reír, claramente, una eminencia del stand up, en palabras de Luis Piedrahita. Este monólogo es, como ella dice, para reírte mejor, y es el espectáculo que no debería perderse ningún tío.

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  • La Latina

El actor gallego Luis Zahera se convirtió en celebridad gracias a su peculiar forma de actuar, dejando un sello inolvidable en pelis como 'El reino' o 'As Bestas', ambas a las órdenes de Rodrigo Sorogoyen y por las que ganó sendos premios Goya. También lo hemos visto en series como 'La unidad', 'Sky rojo' o 'Entrevías'. En muchas de esas apariciones en pantalla grande o pequeña, hace de tío chungo. Porque siempre deja esa sensación de ser un tío chungo. ¿Lo es? Quizás este monólogo nos dé la respuesta, un repaso de su vida repleto de historias e histerias, contadas con mucho humor… chungo. 

  • La Latina

Vale, igual esto no es estrictamente un monólogo. Quizás son muchos pequeños monólogos entrecruzados, dichos por dos cómicos que lo han partido desde que empezaron con sus vídeos en las redes. Son Pantomima Full, o lo que es lo mismo, Rober Bodegas y Alberto Casado. Lo que tiene de especial verles en directo es que no hay edición, no hay cortes, los chistes van a pelo, manuales, ellos y el público de tú a tú. Es lo que tienen las cosas hechas a mano, como reza el título, que tienen un valor especial, como el pan de espelta y la cerámica de tu tía la del pueblo. Como ellos mismos dicen, bien cargados de sarcasmo, este es el tercer espectáculo del dúo, así que "tan malo no será si la gente se ha zampado el primero y luego el segundo. 

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  • Almagro

A Lamine Thior lo hemos visto en la tele como colaborador de El Intermedio de La Sexta, donde despliega sus píldoras de humor antirracista. Es el arma que utiliza desde que llegó a Algeciras desde Senegal, su país de origen. Y ese viaje de 5000 kilómetros y su adaptación a nuestro país es el que relata en este monólogo: los contrastes culturales con sus amigos, la peculiar relación con su madre, su intento de ir de acampada… Un camino que va del "negrito adorable" de niño, al adulto negro a veces criminalizado a veces sexualizado, siempre convertido en objeto que desdibuja su humanidad real. 

  • Comedia
  • Monólogos
  • Almagro

Miguel Noguera lleva años demostrando que no hay nada ni nadie que se le parezca, que su humor es tan genuino que no ha necesitado cambiar el concepto de su monólogo, sin dejar de renovarlo constantemente. Solo en escena, cada noche coge 20 o 30 ideas, ocurrencias, imágenes mentales, pensamientos y los va desgranando uno a uno según le place, acompañándose de sus propios dibujos y fotos hechas con el móvil, que suele proyectar para acompañar sus relatos. Él se apunta las cosas antes de salir a escena, y puede que a priori no tengan nada de cómicas, pero su alucinante mecanismo improvisatorio provoca divagaciones inesperadas que lo mismo suenan a telepredicador que a estudiante adolescente que se habla al cuello. 

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  • Centro

Si cruzas los brazos, no te entran los chistes, parece ser. Esa es la máxima en este nuevo show de David Cepo, cómico de nacimiento e influencer por sorpresa. Su espontaneidad y su cercanía, además de reventar de risa a propios y extraños, le ha granjeado gran popularidad en las redes sociales, así que se desvirtualiza y se viraliza más si cabe sobre el escenario del Arlequín, en un espectáculo en el que el público también es protagonista. Puro stand up de un cómico genuino que le está haciendo triunfar en Madrid y Barcelona ahora mismo, y que le va a deparar una gira que le llevará por toda España en lo que queda de año. La comunidad de fieles de David Cepo crece día a día gracias a una mirada muy peculiar sobre las situaciones cotidianas. 

  • Malasaña

Ya solo por el juego de palabras el título dan ganas de ir a ver qué ha perpetrado esta vez el siempre irreverente Nancho Novo, un hombre que sabe lo que es el éxito de un monólogo, pues con 'El cavernícola' estuvo años y años en cartel. Ahora toca esta especie de monólogo musical o musical monologado, un concierto interruptus, como el propio Novo lo llama, en el que el actor habla de forma descarnada y descarada, con sutil ironía y trazos de chanza, del gran tema por excelencia, el tema crucial, el motor de la vida: el amor. El monólogo empieza así, con un par: "No me gusta hacer teatro. Nunca me ha gustado hacer teatro. Lo detesto. No soporto decir palabras que no pienso, ni expresar emociones que no siento. Lo siento".

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  • Malasaña

De la risa al llanto, de la comedia a la tragedia. Estamos ante un monólogo que pese a la frase inicial, no abandona el humor en ningún momento, aunque tenga sus momentos para la seriedad. Es un homenaje a los olvidados, a los desapercibidos, a los que pasaron por la vida sin hacer ruido. El protagonista es un actor que se encuentra en el ocaso de su carrera y de su vida y que, ante un horizonte que amenaza con el final, decide hacer balance de su trayectoria sobre las tablas. Emociones encontradas, pensamientos profundos, sentimientos confusos… siempre fue un actor de segunda fila, como lo son, en realidad, la mayoría, porque pocos son los llamados por la senda del triunfo y del éxito que, por otro lado, es tan engañoso y efímero. 

  • Malasaña

La actriz Romina Sánchez da vida a Juanita Narboni, personaje de la novela que escribió el escritor tangerino Ángel Vázquez y que adapta y dirige para el teatro Manuel Gutiérrez Aragón. Ha estado de gira por varias ciudades marroquíes y pasa ahora por Madrid. Es un monólogo encarnado estupendamente por la actriz, donde cuenta la vida de esa niña atolondrada y torpe que crece a la sombra de su hermana Elena durante el esplendor del Tánger internacional. Esa referencia a la niñez es solo el arranque de una historia que se centra sobre todo en la etapa adulta de Juanita, que tuvo una vida marcada por la soledad, la represión sexual y el sentimiento de llegar tarde a todo. 

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