Qué encontrarás: un entramado minimalista de hormigón y cristal, junto a un edificio histórico de piedra y ladrillo. Esa es la combinación que convive en armonía en el que posiblemente es el Parador más fascinante (arquitectónicamente hablando) de los que hay en España. Y está a solo media hora en coche desde Madrid.
Por qué ir: por la mezcla de historia y vanguardia de este hotel de cinco estrellas: donde estaba la capilla de la iglesia, hoy hay un moderno spa; donde había una huerta, ahora hay un 'jardín tallado' que integra nuevos servicios sin perder el carácter humanista de la ciudad. Viéndolo ahora, cuesta pensar que fue el tercer parador que abrió en España. Lo hizo en 1930 como Hostería del Estudiante.













