Jardines Cecilio Rodríguez en el Retiro
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13 jardines secretos de Madrid perfectos para desconectar

Son los jardines más espléndidos de Madrid y casi nadie los conoce. Descubre la puerta de entrada a estos oasis urbanos.

Marta Bac
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La ciudad esconde muchos secretos en sus calles, plazas y edificios. Y uno de los mejores guardados es el de los jardines de Madrid (y los parques) que todavía permanecen algo ocultos. Además de la Casa de Campo o El Retiro, y otros espacios verdes que destacan por su belleza, la ciudad cuenta con otros lugares más pequeños, menos accesibles pero con mucho más encanto. Hablamos de una rosaleda apenas conocida, un mini oasis en pleno centro o un rincón escondido en un museo donde tomar un café rodeado de naturaleza.

Planes en la naturaleza

Lo de los parques y los jardines nos gusta mucho, pero para esas veces en las que el cuerpo te pida campo, siempre puedes tener a mano nuestra selección de rutas de senderismo para perderte por los caminos de Madrid, echar un ojo a esas excursiones en busca de las cascadas más bonitas de la región o, simplemente, saber dónde están esos bosques por los que siempre es un gusto lanzarse a caminar.

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Jardines secretos de Madrid

  • Qué hacer
  • Ciudad

Hoy ponemos el foco en el jardín del Museo de San Isidro (Plaza de San Andrés, 2), ubicado en el corazón del animado barrio de La Latina y abierto de martes a domingo (de 10:00 a 20:00 h, incluidos los festivos). Aquí, donde crecen plantas y árboles documentados en el Madrid medieval, tenéis un remanso de paz entre tanta taberna y taberna, entre tanto jolgorio desde el desayuno hasta la fiesta nocturna. El lugar encierra también un patio renacentista del siglo XVI, con varias esculturas, magnolio y arce japonés, que no podéis perderos.

  • Qué hacer
  • Vista Alegre

Frente a la histórica Plaza de Vistalegre, se halla uno de los palacios más bonitos de Madrid, que, aunque estuvo mucho tiempo olvidado por la Administración, desde 2021 por fin abrió sus puertas y se pueden visitar los jardines y conocer un poco más de cerca los edificios de su conjunto palaciego. Fue Real Sitio como residencia de verano de María Cristina de Borbón, data de tiempos de Fernando VII y acabó convirtiéndose en un afamado lugar de esparcimiento de la aristocracia madrileña del siglo XIX, con ría y jardines incluidos (para entendernos, un equivalente al Parque del Capricho, aunque en la zona sur de la capital). 

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  • Qué hacer
  • Latina

Por su ubicación lejos de lo más céntrico de Madrid, es una de esas zonas verdes que suelen pasar algo desapercibidas, lo cual resulta de agradecer porque siempre es posible encontrar un hueco libre en el que sentarse o un camino por el que pasear sin que haya mucha gente alrededor. Situado en Lucero, su forma alargada tiene unas 65 hectáreas y conecta con la Casa de Campo y el parque de San Isidro. Rosaledas, carriles bicis y hasta varios miradores con bonitas vistas a la ciudad se complementan con varias zonas infantiles, un rocódromo y otras zonas deportivas, tanto para adultos como para perros. Entre sus tesoros, tiene varios fortines de la Guerra Civil.

  • Qué hacer
  • Retiro

Seguro que has ido mil veces al parque de El Retiro, pero ¿cuántas has entrado en su rosaleda? Lleva ahí desde 1915, aunque puede que ni lo supieras. Diseñada por Cecilio Rodríguez, en los orígenes se llamaba la 'Rosería' y está en la zona sur del parque, muy cerca de la icónica fuente del Ángel caído, solo que a diferencia del gigantesco y siempre concurrico Retiro, este es un rinconcito muy tranquilo, un jardín paisajístico con más de 4.000 rosales catalogados por variedades y especies, fuentes de piedra, estanques, cenadores... Estás tardando en ir y hacerte una foto para tus redes sociales. Hazlo en primavera, entre los meses de mayo y junio, que es cuando las rosas lucen en todo su esplendor. 

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En un olvidado rincón de la plaza de la Paja, en pleno barrio de La Latina, se encuentra este jardín de Madrid. Una tapia de ladrillo esconde el secreto mejor guardado del Palacio del Príncipe de Anglona, quien habitó el edificio y paseó por su jardín en el siglo XIX. En el centro del recinto se sitúa una pequeña fuente de piedra desde la que salen varios caminos empedrados. También cuenta con un cenador de hierro y una pérgola que se convierte en una colorida rosaleda en primavera. 

Huerto de las Monjas
Huerto de las Monjas

Es uno de los jardines secretos de Madrid con más encanto. El Huerto de las Monjas estuvo protegido por los muros de un convento de monjas que lo utilizaban a su vez como huerto. Se accede a él tras atravesar un pasaje de edificios modernos en el número 7 de la calle Sacramento. En 1972 se demolió el edificio religioso para construir bloques de viviendas aunque, por suerte, el jardín se mantuvo intacto. En el centro hay una pequeña fuente con tres querubines de bronce. No hay nada tan relajante como sentarse en uno de los bancos a escuchar el rumor del agua. Silencio y tranquilidad en plena ciudad.

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Jardín Secreto de Salvador Bachiller
Jardín Secreto de Salvador Bachiller

En las alturas de la céntrica calle Montera, se encuentra un pequeño oasis urbano donde desconectar del bullicio de la ciudad. Además de disfrutar de su vegetación natural, de sus enredaderas y flores que aromatizan este bucólico rincón en primavera, podréis disfrutar de un salón de té sacado de un cuento de hadas que os recibirá en la última planta de la tienda de Salvador Bachiller, donde desayunar al aire libre, picar algo ligero de comer o relajarse con una copa al salir del curro.

Jardín de la Casa-Museo Lope de Vega

El dramaturgo y poeta más prolífico de España, Félix Lope de Vega Carpio (1562-1635), pasó sus últimos 25 años en esta sencilla y tranquila casa de tres pisos. Por extraño que parezca, la calle en la que se encuentra lleva ahora el nombre de su rival, Cervantes (que, curiosamente, está enterrado en un convento en la cercana calle Lope de Vega). La casa y el encantador jardín son notables supervivientes de la época de Oro española y merecen una visita. Los muebles y adornos son reproducciones del inventario de la casa de Lope de Vega.

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Fundación Olivar de Castilejo
Fundación Olivar de Castilejo

Para visitar este magnífico olivar no es necesario salir de Madrid. A pocos metros del Estadio Santiago Bernabéu se sitúa este espacio verde y su fundación, conserva intactos más de cien olivos centenarios junto con almendros, jaras, retamas y al borde de las parcelas, romeros. En su jardín se organizan diferentes actividades culturales, entre ellas un ciclo de conciertos de música que atrae a decenas de madrileños durante los meses de verano.

Esta rosaleda de más de 30.000 metros cuadrados de extensión es el rincón perfecto para una cita, para probar tu destreza con la fotografía o simplemente para dar un paseo entre bellas flores, fuentes y arbustos. Fue construida en 1956 por el jardinero principal del Ayuntamiento de Madrid, Ramón Ortiz. En el centro se sitúa un estanque con nenúfares sobre los que reposa la escultura de una ninfa. En las pérgolas distribuidas por todo el parque puedes encontrar más de medio millar de variedades de rosas.

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He aquí un museo injustificadamente desconocido para la mayoría, que sin embargo alberga una colección fascinante y extraordinariamente ecléctica: se trata de 15.000 pinturas y objetos de arte, que abarcan 24 siglos de historia, acumulados durante más de 70 años por el financiero y bibliófilo José Lázaro Galdiano (1862-1947). Sus actividades van desde visitas guiadas o talleres para niños hasta conciertos y conferencias. Entre y recorre la mansión de cuatro pisos y apunta que tiene uno de esos jardines de Madrid que bien merecen una visita.

  • Qué hacer
  • Retiro

El colmo de la tranquilidad está en este jardín paisajístico que esconde el gigantesco parque de El Retiro. Situado en la zona sureste del parque (la entrada más próxima está por la avenida de Menéndez Pelayo), es un rincón de sosiego de corte clásico y repleto de elementos como sacados de otra época, con fuentes, estanques, pérgolas, bancos de piedra, esculturas... y sus más ilustres habitantes: los pavos reales que viven por aquí, sueltos en libertad, para sorpresa de curiosos y visitantes. 

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Junto a la Basílica de San Francisco el Grande, en el barrio de La Latina, se encuentra este pequeño parque, dividido en varios parterres de rosas (antes dalias). Eclipsado por la majestuosidad de la iglesia adyacente, este mirador es uno de los mejores y más tranquilos lugares de Madrid para contemplar un bonito atardecer. El grupo escultórico de San Isidro, obra de Santiago Costa, preside el recinto. Un rincón ideal para una cita romántica.

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