Global icon-chevron-right España icon-chevron-right Barcelona icon-chevron-right Policlínica de Bebès

Policlínica de Bebès

Lugares de interés Ciutat Vella
Policlínica de Bebes
© Maria Dias

Time Out dice

Magda Pla Rigol se “pelea”, atareada, con una toga para una “chica” que se gradúa. El encargo es vestir una muñeca, con birrete y todo, para una universitaria que celebra su graduación. Un regalo que conmemora la irrupción en el mundo académico de una joven del siglo XXI. Formalmente no hay ninguna diferencia con las costumbres del siglo XIX, cuando las muñecas se vestían como las niñas, y viceversa. Hacia 1850 aparecieron las primeras muñecas –niñas que se llamaron bebés para distinguirlas de las muñecas-damas que hacían de maniquís para las modistas francesas. Lo explica Lola Anglada cuando habla de sus muñecas asegurando que “son una plasmación de la figura humana” y que sus creadores trasladan “el carácter interior de los mortales”. Magda Pla, dueña de la Policlínica de Bebés, conoce la reparación y venta de muñecas desde muy joven. Su madre, Maria Rigol, había entrado como dependienta al acabar la Guerra y, en 1946, se quedó con el negocio. En aquel momento, dice Magda, había muchas jugueterías, así como talleres de reparaciones y artesanos que hacía pelucas y restauración de muñecas. Ahora, añade, “la Policlínica de Bebés es el único establecimiento en Barcelona que se dedica a esto”. En los estantes bigarrados todo son pies, piernas y brazos. Por medio, puede aparecer una Mariquita Pérez, un Juanín o alguna pepa. Aquí y allá se reconocer caras de Cayetanas, Nenucos, Giselas, Nancys o Tatos. Si la copia de la expresión  humana ha sido una constante, Magda asegura que son las mismas muñecas las que “te enseñan cómo arreglarlas”. Lola Anglada todavía va más allá cuando afirma que “hay muñecas modernas que dicen aquellas cosas que las niñas no deberían saber”.

Publicado

Detalles

Dirección Carrer del Pi, 3 (Galeries Maldà)
Ciutat Vella
Barcelona
08002
Transporte Liceu (L3)
Contacto

Los usuarios dicen