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La nueva fiebre jam/slam en Barcelona

Escrito por
Mónica Boixeda
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Jam y Slam, dos palabras tan parecidas como los conceptos que designan. Las diferencias entre estas dos propuestas culturales son tan minúsculas que no sólo llevan a confusión, sino que a menudo ellas mismas se mezclan y se complementan mutuamente.

Pero vayamos por partes.

¿Qué es una 'jam'?

Lo que empezó como algo exclusivo de los clubes de jazz más humeantes de Estados Unidos ha ido invadiendo el terreno de otras artes y ha terminado por colarse en la danza, el teatro y la literatura, de momento. Pero tiempo al tiempo. Con lo que nos gusta una cocina en este país, no me extrañaría que en breve alguien lance la primera 'jam' de gastronomía. Yo la titularía 'Con un par de huevos'.

La filosofía de las 'jam sessions', sea cual sea el género o arte al que pertenezcan, se podría definir como una anarquía armónica o un caos organizado. La premisa es que no hay líder, no hay ensayos, no hay reglas, no hay pautas. Simplemente, se trata de reuniones de profesionales o aficionados a una determinada actividad (bailar o tocar un instrumento, por ejemplo) en las que, queriendo o sin querer, se acaban pariendo obras de arte irrepetibles, fruto de la inspiración personal de cada participante en ese momento. La idea en sí ya encierra algo de mágico: un lugar en el que varios amantes del arte, sin necesidad de una relación previa entre ellos, se ponen de acuerdo para construir algo que ni siquiera ellos conocen ni pueden imaginar.

JAM DE MÚSICA

Las más tradicionales y veteranas. Con origen en el Nueva Orleans de los años 30, en este tipo de eventos no es tan habitual la presencia de principiantes y, en general, se espera cierto nivel técnico de los participantes. Las hay de jazz, rock, blues y parece que incluso de metal.

Estos son algunos de los clubes o bares de la ciudad que programan este tipo de encuentros musicales:

JAM DE ESCRITURA Y POESÍA

Durante los últimos años se han popularizado este tipo de reuniones en las que malabaristas de las palabras se juntan para hacerlas bailar. Música en directo, un micro abierto, teclados y un proyector donde se van dibujando historias, escenas y sensaciones a través de las letras.

Con evidentes raíces surrealistas, las jam de escritura y de poesía pretenden dar rienda suelta a la verborrea más errática y al mismo tiempo bella de todo aquél que sienta una necesidad de transcribir sus impulsos creativos sobre un papel, acompañado de una música y unas musas hasta entonces desconocidas. Pintura y danza también son bienvenidos en estos espacios de creación colectiva.

En Barcelona existen varios de estos laboratorios de las letras:

Club Cronopios (Ferlandina, 16)
Poesía o Barbarie (www.masquepalabras.org)

JAM DE DANZA

Os estaréis preguntando qué diferencia hay entre una jam de danza y una discoteca. Al fin y al cabo, salir de fiesta viene a ser eso, ¿no?: juntarse con un montón de desconocidos en un mismo espacio e improvisar al ritmo de una música más o menos digna. Pero las jam son otra cosa. De entrada, porque el objetivo final es (o debería ser) disfrutar componiendo una coreografía conjunta a base de la aportación individual (o por parejas). Y se supone que todos los participantes van sobrios.
Las hay de todo tipo: de claqué, del archifamoso swing, lindy-hop, contact, hip-hop e incluso danza libre y purificadora. Aquí tenéis unas cuantas:

Swing Maniacs (Església, 4)

Tienen miles, de todos los estilos, niveles y a todas horas.

Dynamic Ecstatic Dance (Espai Blanc, Badajoz 127-129)

Aquí ni siquiera hace falta saber bailar. Sólo dejarse llevar por la música, con los pies descalzos.

Contact improvisación

Este estilo de danza ya conlleva la improvisación de por sí. Hay que conocer un poco la técnica para no acabar haciendo daño a alguien.

JAM DE TEATRO

Sí, también existen, aunque no siempre se llaman así propiamente. Pero seguro que a más de uno le suena el concepto Impro-teatro o Teatro improvisado. Otro de esos booms que llegaron a Barcelona para quedarse. Estos son algunos, pero hay miles:

Assajar és de covards - Teatre Tantarantana (Flors, 22)

La más arriesgada, a mi juicio. Dramaturgos valientes proponen textos inéditos a una compañía totalmente improvisada. Actores, director, músicos e incluso técnicos se encuentran por primera vez para dar forma a una representación teatral única. Un estreno mundial en directo. Es un salto al vacío en toda regla que el propio público podrá vivir en primera persona si lo desea. Suena a locura y sólo por eso hay que ir.

Improshows- Improfighters

Cómicos expertos en la técnica se pelean para sacar las mejores carcajadas de unos espectadores que esperan ansiosos a que seleccionen el papelito con su frase para sentirse parte del espectáculo.

Jam de Doblaje picante - The Collective (Roig, 11)

Una idea distinta, original y divertida. Imagina ir al cine y poder inventar tú los diálogos de la película sobre la marcha. ¡Con palomitas incluidas!


¿Qué es un slam?

La palabra slam seguramente nos resulta más familiar y la asociamos rápidamente con la idea de torneo. Exacto, esa es la principal característica que la diferencia de una jam: la competición.


Un slam requiere mayor estructura y orden: un presentador, un jurado, unas normas, un sistema de puntuación y, normalmente, unas representaciones previamente preparadas. Menos mágico, sí, pero igual de interesante. El nivel de exigencia es mayor, por lo que cabe esperar un resultado de calidad, es decir, producciones artísticas pensadas y trabajadas, sin el riesgo del aquí y ahora, pero con la posibilidad de explorar los talentos más a fondo. Además, en los slams la participación del público es clave.

SLAM DE POESÍA

A estas alturas, pocos son los que aún no han oído hablar sobre el Poetry Slam Barcelona, celebrado una vez al mes en el CCCB. Un formato traído de América, con varias réplicas alrededor de nuestro país, que pretende acercar definitivamente la poesía a la calle. Los poetas suben al escenario y tienen tres minutos para, micro en mano, recitar versos de cosecha propia y ganarse el favor del público, que será quien ponga valor a su obra. Democratización de la poesía pura y dura.


SLAM DE ESCRITURA

En este caso, la línea entre slam y jam se difumina especialmente. La idea de competición se mantiene, pero se une la de improvisación. Se proponen diversas pruebas o retos que obligan a los participantes, previamente inscritos, a exprimir su imaginación en busca de las palabras que les lleven al triunfo. De nuevo, el público cobra protagonismo, ya que gracias a sus votos se proclamará al ganador, simbólico, por supuesto. Esto no va de premios, esto va de literatura en vivo.

Los slam de escritura eligen espacios distintos cada vez y la mayoría de ellos son promovidos por el colectivo Escritura en Vivo. Podéis encontrarlos habitualmente aquí:

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