Global icon-chevron-right España icon-chevron-right Barcelona icon-chevron-right Absenta, el hada verde

Absenta, el hada verde

Los mil colores del verde en el nuevo bar Absenta

Por Ricard Martín |
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Absenta del Raval
©Maria Dias Absenta del Raval

A menudo, afortunadas circunstancias desmienten la frase de "segundas partes nunca fueron buenas". Suele existir un cordón umbilical entre el antecesor y la criatura nueva, pero sobre todo lo que hace que funcione es que tenga una personalidad diferenciada del hermano mayor.

Este es el caso del nuevísimo bar Absenta del Raval -abierto hace poco más de tres semanas- , el hermano pequeño del Absenta de la Barceloneta. Marcelo Muñiz, propietario de los dos, destaca que, "por la marcada personalidad de bar más antiguo de la Barceloneta, el reto era hacer algo completamente diferente". A primera vista, lo ha conseguido y con nota.  

Un enclave telúrico
El Absenta del Raval ocupa el delicioso espacio de una esquina de la plaza del Pes de la Palla. Tiene potencial telúrico por partida doble: es un bar que hace chaflán en una puerta de entrada al Raval. Antes estaba el almacén de los sanitarios Magrinyà, o sea que no está mal perder un depósito de picas y bidés y ganar un bar.
Ante la apreciación que el de la Barceloneta es un enclave nocturno canalla y cabaretero, y el del Raval tiene un sentimiento mucho más de taberna y vermut -completamente recubierto de madera, botas de vino decorativas-, Muñiz contesta que "los bares tienen vida propia, su propia personalidad y sus designios, y no se hacen en un día". El local "básicamente es una coctelería", dice. De momento solo abre a partir de las seis de la tarde, pero por obra y gracia de su fenomenal terraza también abrirá de día.

Como su hermano grande, el Absenta "aspira a ser más que un simple bar de copas o de tapas, orientado a gente que quiera disfrutar de un poco de arte y de historia", y lo plantea como un homenaje a la Barcelona libertaria de los 70. El sótano, explica Muñiz, es un antiguo refugio antiaéreo de la Guerra Civil "que tapiaron pero los vecinos del barrio recuperaron de manera clandestina, como depósito de productos de primera necesidad". De momento se dedica a conciertos de jazz y blues los domingos de 20 a 22.30 h, pero cuando tenga todos los permisos tramitados asegura que tirarán hacia adelante una programación musical regular.

El ritual a la checa
Toca hablar de la bebida, claro. Acaba de abrir, pero ya vienen clientes ansiosos por practicar el ritual de la cuchara, el terrón de azúcar y el hada verde. Muñiz puntualiza que sirven la absenta de manera francesa: "Se tira la absenta por encima del azúcar y después cae al interior de la copa. Después se flambea". Con esto se consiguen dos cosas: por un lado, evaporar parte del alcohol -la absenta puede llegar a tener hasta 80 º, el doble que una bebida espirituosa de alta graduación-, y por otro, "obtener un efecto muy bonito".

Obviamente, disponen de una buena selección de esta bebida, "con una tradición de fabricación catalana de gran calidad". Para el propietario del bar, acérrimo defensor de la absenta como catalizador de una época decisiva de cambios culturales y sociales, "las cucharitas de absenta son verdaderas como el arte", que ellos tienen expuestas. Para servirla, ponen de menor calidad: "Influidos por el espíritu de la bebida, los clientes se las llevan de recuerdo. Y les pregunto: ¿por qué? Me han dicho que porque les hacía ilusión utilizar como punto de libro. Entonces se las regalo".

Una advertencia de Muñiz: no echéis hielo en la copa o perderá "su leve principio psicoactivo, la única bebida legal en Europa que lo tiene". En breve dispondrá de una fuente de absenta, en realidad un depósito de agua helada con categoría de antigüedad, para que decidáis con qué fuerza os golpeará la psique el hada verde.

Info práctica

Bares y pubs, Coctelerías

Absenta del Raval

icon-location-pin Ciutat Vella

Este es el hermano pequeño del Absenta de la Barceloneta. Su aspecto no es ni tan cabaretero ni tan decadente como el otro: más bien es una coctelería forrada de madera, con una estética reminiscente de la Barcelona libertaria, y un sótano donde hacen jazz y blues en vivo. Y también tienen todo tipo de absentas, que sirven a la manera checa, con el terroncillo de azúcar y el flambeado. Buena terraza en la Plaza del Peso de la Palla.

Time Out dice
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