El retorno de Au Port de la Lune

El gran bistrot de Barcelona reabre en el Eixample
Au Port de la Lune
© Maria Dias Au Port de la Lune
Por Ricard Martín |
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Cuando en julio del pasado verano Au Port de la Lune cerró por imperativos de la normativa municipal, una negra depresión prevacacional se abatió entre los aficionados a la cocina francesa y los gourmets en general. El entrañable –y un poco desballestado, todo hay que decirlo– restaurante de la plaza San Galdric derramaba magia: lleno de luz, a un escupitajo de la Boqueria, era una especie de altillo onírico donde, bajo una leve capa de polvo, reposaba la buena cocina.

Y su propietario, Guy Monrepos, carismático gastrónomo a medio camino entre el activista slow food y el dealer de buena comida, subía cada diez días al Midi francés para buscar productos premium. El resultado era disponer en la mesa de los mejores patés, las mejores ostras y la mejor cocina de bistrot a precios que no se han vuelto a repetir.
 
La calle francesa
Hasta ahora: la luna del mediodía vuelve a estar en cuarto creciente; Monrepos, sin hacer ningún ruido, ha subido de nuevo la persiana, ahora en Pau Claris. Quizás la calle donde se come más francés de la ciudad, valora: "Estaban el restaurante La Maison du Languedoc-Roussillon, el Cafe Emma, ​​Smilo, ahora nosotros y antes La Entêcote", recuerda Monrepos. (Y yo no puedo evitar un suspiro mental nostálgico por este último, fenomenal casa parisina ya cerrada, donde estupendas señoras con cofia y ligueros servían exclusivamente entrecot fileteado, fritas y salsa Café de Paris).

El local, pulido y acogedor, no tiene el encanto telúrico de la anterior sede, pero Monrepos puntualiza que irá "añadiendo cosas", y que lo más importante es que "están usando el mismo planteamiento y el mismo producto que en la Boqueria ". Que es carta y un menú de mediodía y noche donde la bebida se paga siempre a parte (pero donde ofrecen agua tratada de excelente gusto). Monrepos maldice "el desmesurado negocio del comercio de agua en España" y recuerda que "en Francia incluso en las maternidades dan agua del grifo, allí es buena".

Un menú inmejorable
Al mediodía, engullo dos copas de fenomenal vino bordelés, un paté de campaña con toda la potencia y el sabor del cerdo, y un bistec tártaro de manual, bien cortado y con todos los ingredientes medidos. Lo acompaña un puré de patatas como ya no se hacen ("tenemos que conseguir poner en el disco duro de la gente que el puré de patatas es mantequilla con patata", proclama Monrepos).

Y un corte de pastel de manzana pequeño pero delicioso (rondaba antes por aquí Phillipe López, prestigioso pastelero freelance). ¡15 euros! Por la noche, a 25, el menú se viste de gala y entran en juego especialidades del suroeste, como unas buenas ostras, la rillette o el onglet de buey con escalonias y salsa bearnesa, una pieza que de tan tierna y sabrosa como la preparan aquí ha cogido proporciones míticas.

Entre carta y menú se produce un sabroso ping-pong donde van de lado a lado delicatessen como la salté de cerdo -redondo porcino salado y estofado con lentejas- o los mejores quesos.

Después de comer, Monrepos me resume así su filosofía: "Antes comíamos mucho, pero sólo cosas buenas y no nos engordábamos nunca en exceso. Lo que quiero hacer es imitar con humildad a las madres y las abuelas. Y son las cosas sencillas las que son difíciles de hacer con regularidad ". Para el hombre de Burdeos, su tierra "es el paraíso: puedes encontrar desde el caviar hasta el cangrejo de río". Y es un paraíso de donde se ha expulsado la Coca-Cola: la pizarra que proclama "Aquí no hay ni habrá Coca-Cola" todavía preside la escena. 

Información práctica

Restaurantes, Francesa

Au Port de la Lune

icon-location-pin Dreta de l'Eixample

Au Port de la Lune ha reabierto en el Eixample Derecho. Y aunque su nuevo emplazamiento no tiene la bestial 'charme' que tenía el lugar original de la Boqueria, se sigue comiendo francés muy bien. Menú francés de mediodía muy variado, con excelente paté y bistec tártaro. Por la noche, carta y una versión ampliada de este menú donde se pueden degustar las mejores 'rillettes', patés y quesos franceses al mejor precio. Guy Monrepos aún sube a mediodía francés a buscar el mejor producto.

Time Out dice
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