Global icon-chevron-right España icon-chevron-right Barcelona icon-chevron-right Carne a la brasa y vino joven

Carne a la brasa y vino joven

Una taberna con 250 años de historia

Por Montse Virgili |
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La Parra
©Irene Fernández La Parra

Hace 32 años que La Parra funciona como restaurante de carne a la brasa, pero hace más de 250 que existe. Sólo hay que ver las vigas del techo y los muros de la casa de pueblo para que nos recuerde la taberna de carreteros que fue. Miquel, el encargado, me explica cómo era La Parra hace más de 50 años. Una época en la que la gente llevaba la comida de casa y sólo pedían la bebida. Por la calle de Joanot Martorell, por donde ahora se ve una galería cubierta por una viña borde, antes bajaba la riera de Magòria, punto de partida de las diligencias hacia Valencia. Cada rincón de La Parra le trae un montón de recuerdos a la gente del barrio. Uno de los comedores del restaurante era vivienda. "Algunos clientes todavía nos explican cómo era la casa y cómo dormía la familia, separados por cortinas de ropa", sonríe Miquel.

Dedicados al vino joven
Fieles a la historia que envuelve al local, el restaurante de Hostafrancs se dedica desde sus inicios a la cocina catalana y a los productos de temporada. También con el vino tienen la misma vocación. Entre las recomendaciones, en esta época del año, no faltan las alcachofas del Prat, el paté de conejo y los huevos de oca escalfados que hacen buena pareja con el vino joven de la cooperativa de la Garriguella, en el Alt Empordà.

Es un vino fresco, afrutado, que cambia dentro de la botella y con la duración breve de los vinos jóvenes. Un vino versátil que también se adapta a la carta habitual de La Parra: la ternera de Girona, los pollos, las costillas de cordero o la escalivada. El de la Garriguella es el vino que ofrecen en primavera, pero en cada temporada van a la búsqueda de un vino de proximidad.

Cuando pregunto a Miquel cuál es el plato de la casa, se lo piensa, y cuando está a punto de insinuar que no tienen ninguno, me suelta: "El pan, el aceite y las patatas al horno", que es lo mismo que decir que no necesitan recorrer a ninguna trampa para preparar buena comida.
Los postres también se toman muy en serio en La Parra. Todos son caseros. Elaboran flaó, flan de requesón y pudding de chocolate a la piedra de Sant Sadurní d'Anoia, que se puede acompañar con garnacha del Empordà, ratafía, moscatel, vino rancio o, si lo preferís, mosto ecológico.

Información práctica

Restaurantes, Catalana

La Parra

icon-location-pin Hostafrancs

Este restaurante de Hostafrancs se dedica desde sus inicios, hace ya más de 250 años, a la cocina catalana y los productos de temporada. En su carta habitual encontramos ternera de Girona, los pollos picantones, las costillas de cordero o la escalibada, todo bien hecho a la brasa. Los postres también son caseros, como el flan de requesón y pudín de chocolate.

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