Vistes Turò del Putxet

Ruta a pie del Putxet a los Jardines de Can Sentmenat

Dos horas para descubrir el Turó del Putxet y los Jardines de Can Sentmenat mientras sumamos subidas y bajadas y vemos bonitas casas señoriales

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Con fama de zona alta y vecinos con los bolsillos llenos, el distrito de Sarrià-Sant Gervasi es mucho más que eso. A los pies de Vallvidrera y de Collserola, esconde subidas, bajadas y zonas verdes por las que pasear sin necesidad de estar muy en forma. Os proponemos una ruta con inicio y final en dos jardines que teníamos ganas de reivindicar: el del Turó del Putxet y el de Can Sentmenat.

Calle Castanyer

Como os encanta la cultura, salid desde la biblioteca Joan Maragall, donde podréis aprovechar para leer algún libro de Mercè Rodoreda, vecina de Sant Gervasi, para poneros en situación. Una vez ojeado, dejad la lectura, abrochaos las bambas y preparaos para descubrir la zona con calma y con los ojos bien abiertos. Lo primero que os encontraréis es una buena bajada, la de la calle Castanyer, seguidla hasta el final, cruzad Balmes y dejad atrás un cine en versión original en el que prácticamente nunca haréis cola y os encontraréis con unos cuantos actores de TV3 como compañeros de butaca.

Pare Fidel Fita

Id hasta la calle del Pare Fidel Fita: tenéis 115 escalones que os llevarán hasta una nueva subida leve, la de Roca i Batlle. Ya empezáis a oler el Parc dels Jardins del Turó del Putxet, una pequeña montaña de 181 metros de altura que descubriréis entrando por una calle Marmellà que primero hace subida y luego bajada.

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Mirador del Turó del Putxet

Caminad por los caminos de tierra y subid los 119 escalones que os vayáis encontrando – ¡ojo no os empachéis! – y avanzad siempre ascendiendo hasta llegar al mirador del Turó del Putxet. Aprovechad que no es muy conocido para admirar Barcelona desde las alturas y compartir vuestras fotos en Instagram sin que hordas de adolescentes os molesten. ¿Sabéis qué? Por estos jardines había jugado de pequeño Daniel Brühl cuando venía a pasar veranos en Barcelona. Para llegar a la salida, tendréis que superar unas cuantas bajadas de asfalto y unos 50 escalones mientras dejáis atrás zonas de juego infantil, mesas de ping-pong y pistas de petanca.

Calle Manacor

Salid del parque por la calle Manacor y continuad por el de Cadis y el de Putxet, una zona llena de casas con jardines inmensos que os quedaréis con ganas de descubrir. En uno de ellos, incluso, se filmaron escenas de 'Vicky, Cristina Barcelona'.

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Casa de muñecas

Tomad la calle de Ferran Puig para volver a probar una subida y llegar hasta los jardines de Mercè Rodoreda. La pendiente vale la pena porque justo delante del parque encontraréis una casa de muñecas. Sí, a principios del siglo XX las familias de la zona construían casas de muñecas en los jardines para que los más pequeños se divirtieran jugando y en este parque se conserva una preciosa, con una fachada decorada con mosaicos y cerámicas.

Jardines de Portolà

Antes de dejar atrás el Putxet, deteneos unos segundos en los jardines de Portolà, una pequeña joya por descubrir. Íntimos, acogedores y con una casa modernista coronándolos. Una vez vistos, ahora sí, empezad a abandonar el barrio sumando kilómetros por las calles del Caire, Mare de Déu del Carmel y el paseo de Sant Gervasi. Todo bien llenito de desniveles, pasando por el Àbac, del televisivo Jordi Cruz –nos dicen que todavía no sirven León come gamba- y por una avenida Tibidabo en la que encontraréis la casa de los Ayala de 'La Sombra del Viento' (Av. Tibidabo, 32). Así hasta llegar a un buen tramo llano de 1,5 km por un paseo de la Bonanova en el que todavía queda alguna torre modernista –que acoge consulados o entidades- pero donde la mayoría se han substituido por bloques de pisos. En uno de los primeros que os encontraréis al salir de la plaza Bonanova viven por ejemplo Carles Puyol y Vanessa Lorenzo.

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Plaza de Sarrià

Dejemos el faranduleo y sigamos adelante. Cuando ya estéis en Mayor de Sarrià, el núcleo antiguo del barrio, volveréis a encontraros con vuestras queridas subidas porque os tocará subir durante un buen rato. Son 850 metros que si preferís podéis hacer por el interior del parque Joan Reventós, que tiene unos buenos tramos de escaleras.

Palau dels marquesos de Sentmenat

Vayáis por donde vayáis, llegaréis hasta la Ronda de Dalt, la superaréis y ya veréis vuestro destino, los jardines de Can Sentmenat. Conocidos como los del Eina –porque dentro encontramos la Universidad del mismo nombre- antes de visitarlos, si estáis un poco cansados, sentaos en el Bar Aulazero y pedid unas bravas. ¡Son de escándalo!

Una vez recuperados, admirad unos jardines de carácter romántico, clásico y afrancesado que construyó la aristocracia catalana a finales del siglo XIX y donde todavía se encuentra el que fue palacio de los marqueses de Sentmenat. Los jardines son ideales para visitarlos en pareja –son muy románticos– pero también para subir y tomarse unas cervezas con los amigos o para jugar con los niños aprovechando alguna buena explanada.

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