Un deporte olímpico: Baloncesto en Barcelona

Pistas, pabellones, triples, mates... ¡El balón naranja también bota con fuerza en nuestra ciudad!
Por Carlota Martí (Lymbus) |
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Os gusta el naranja, pensáis en puntos de 3, de 2 y de 1 y soñáis con hacer la canasta de vuestra vida en el último segundo. ¡Vamos, que jugáis a básquet! En Barcelona, ​​la pelota naranja también se bota en todo momento por las diferentes pistas y pabellones que hay repartidos por la ciudad. Nos citamos con Roger Grimau, nacido en Sants y uno de los capitanes históricos del Barça de baloncesto, para que nos hable de sus favoritos en materia básquet de Barcelona. Después de 19 años en la élite, en 2015 se retiró del baloncesto profesional. Ahora, sigue ligado al básquet con el campus que organiza cada verano: el Campus Roger Grimau. ¡Time Out pregunta y asiste y Grimau responde y encesta!

Una pista para una entrevista

Roger nos cita en la calle Miquel Reverter número 13 de Sant Just Desvern. Una pista sencilla, de barrio y, por las mañanas, tranquila. Encontramos dos canastas y unas mesas de ping­pong sobre suelo de cemento, además de una reja que rodea parte del espacio para que no se vaya la pelota si el lanzamiento nos sale demasiado fuerte. Es lo justo y necesario para charlar y hacer unas canastas sin aglomeraciones y "cerca de casa".

Un pabellón

"Os diría el antiguo del JAC Sants. Allí empecé a jugar al baloncesto. Era una pista muy curiosa: pequeña, con las paredes pegadas prácticamente a la línea de banda y dos mini gradas. También había el típico bar de pabellón y unas escaleras que subían hasta unos vestuarios pequeños que quedaban en una segunda planta. Tengo un recuerdo muy bonito de aquel pabellón".

Ubicado en la calle Begur número 6, el pabellón del JAC Sants cerró sus puertas el 23 de junio de 2010. Ahora, los equipos del JAC juegan en el polideportivo de la España Industrial y al de la Bordeta.

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Una pista de calle

"Las pistas del parque de la España Industrial. Jugué alguna vez allí pero sobre todo son especiales porque cuando jugaba en Badalona y cogía el tren en la estación de Sants, siempre pasaba por allí y veía a gente revolviendo la pelota. Es un lugar que siempre me ha gustado, con sus pistas exteriores... Como desde pequeño jugué en equipos federados, en Barcelona, ​​jugaba más en pabellón que en la calle. En verano, sí que jugaba en la pista del camping".

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El ambiente de un pabellón

"El del Palau (Av. Juan XXIII). Si hablamos de baloncesto en Barcelona, ​​es una pista que debe salir. Para mí jugar en el Palau fue más que un sueño. Lo había vivido como aficionado, como jugador visitante y, por fin, como local. La del Palau es una afición acostumbrada a ver baloncesto y buenos partidos. Durante el año van al Palau a animar pero es especialmente en los momentos importantes cuando el ambiente es espectacular. La gente sabe que el equipo la necesita y no falla nunca. El Palau, para un tío como yo que soy de Barcelona, ​​del Barça ... no hay sensación mejor que jugar allí en una noche especial".

Un banquillo

"Allí donde he estado, siempre hay algo que me ha marcado. El banquillo del Grup Barna, en el Clot, era especial. Sobretodo el de la pista descubierta que estaba tocando a Meridiana. A veces jugábamos en una pista interior que había en una nave (La Nau del Clot, Laguna, 170) pero la más especial era la pista exterior (Centro Parroquial de San Martí, pza. Canonge Rodó). Era una caja de cerillas muy pequeña donde la línea de banda eran las paredes".

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Un vestuario

"El del Baloncesto Ateneo Montserrat, el BAM (C / de la Torre de En Damians, 6). Cuando yo jugaba con el JAC Sants, el mini, siempre era importante enfrentarse al BAM e ir a jugar allí; era el derby del distrito. Era una pista donde, para llegar, tenías que subir no se cuantos pisos por una escalera de tubo y hacía mucho vértigo. En el BAM jugaban muchos compañeros míos de la escuela que, en este caso, se convertían en rivales. Eran partidos especiales así que me quedo con ese vestuario ".

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Una cesta

"La del Club Deportivo Laietà (Calle Pintor Ribalta, 2­8). Es un club que durante varios años me preguntó si quería ir allí a jugar así que siempre que acababa visitándolos con mi equipo eran partidos complicados. ¡Y jugué varias veces en contra!"

Una tienda de baloncesto

"La verdad es que de Barcelona no sabría deciros una. Estuve tres años jugando a baloncesto en Bilbao y allí sí recuerdo una que estaba muy bien. Edonora (Particular de Estraunza, 7. Bilbao) Son especialistas en baloncesto y tienen productos antiguos y vintage".
Como Roger no se moja, os decimos una nosotros en Barcelona: 24 segundos (Viladomat, 3­5). Camisetas de la NBA, de la ACB, de selecciones, todo tipo de zapatillas... ¡disfrutaréis!

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Un restaurante para una cena de tres puntos

"Os diré dos. La Bodegueta Sepúlveda (Sepúlveda, 173), donde hay aquellas escaleras que suben hasta un espacio muy pequeñito donde quedan las mesas. Me encanta, es mi restaurante favorito de Barcelona. Y la Flauta (Aribau, 23). Cierran cocina tarde y recuerdo que cuando jugaba en el Barça, muchas veces al terminar un partido, llamábamos y aún podíamos ir. Nos cuidaban siempre muy bien ".

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Un lugar de fiesta donde celebrar una victoria

"Cualquier local donde hagan música en directo. Me gusta tomar algo tranquilo y sentado mientras veo como canta alguien allí delante de mí aunque no sea conocido".

Un documental sobre baloncesto

"'Survive and advance'. Lo vi el año pasado porque Pedro Martínez, el técnico que tenía en Manresa, nos lo puso en el bus. Es un documental muy guapo. Habla de un técnico norteamericano, Jim Valvano, de su filosofía y de cómo cuajó en el club donde estuvo y es muy emotivo. me enganchó en un momento de mi vida que me impactó mucho. Lo recomiendo al 100% ".

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