Global icon-chevron-right España icon-chevron-right Barcelona icon-chevron-right Descubre 'Andrea Chénier' en el Liceu, una ópera de película

Descubre 'Andrea Chénier' en el Liceu, una ópera de película

El considerado como el mejor tenor del mundo, Jonas Kaufmann, cantará el papel protagonista en el famoso título de Umberto Giordano, una de las joyas de la ópera verista italiana inspirada en un episodio de la revolución francesa

Por Time Out en colaboración con Gran Teatre del Liceu |
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Para muchos aficionados a la ópera en Barcelona y para el público liceísta más inquieto, la nueva producción de estreno en el teatro, este próximo 9 de marzo, es sin lugar a dudas uno de los grandes eventos de la temporada, si no el que más. Y lo es por diferentes razones. La primera, puramente musical, tiene que ver con la belleza de la partitura de ‘Andrea Chénier’, escrita por el compositor Umberto Giordano, y que es una de las más importantes de la etapa verista de la opera italiana –la misma de Puccini, Leoncavallo y Mascagni–. Se trata de una historia de amor trágico y muerte liberadora en tiempos de la revolución francesa que contiene todos los ingredientes de la buena ópera: pasión, una historia eterna, hits para soprano y la posibilidad de desplegar una escenografía colosal. Pero hay otras razones que explican que ‘Andrea Chénier’ sea uno de los highlights del Liceo en este 2018, y es que tendremos en Barcelona por primera vez, cantando ópera escenificada, a la mayor estrella del circuito en estos momentos, el tenor alemán Jonas Kaufmann, considerado como el número 1 del mundo y heredero natural de Plácido Domingo. Dos ingredientes, entre muchos otros –el gran nivel del casting de voces, la producción firmada por David McVicar originalmente por la Royal Opera House de Londres, que recibió unas críticas fabulosas– que deberían animar a descubrir una ópera de película, una experiencia de las que golpean el corazón. La primera representación es el 9 de marzo. Comienza la pasión.

Descubre 'Andrea Chénier' en el Liceu, una ópera de película

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Uno de los grandes roles para tenor

Andrea Chénier es uno de los grandes héroes del mundo de la ópera. Es un poeta que lleva ideas nuevas de libertad y fraternidad a finales del siglo XVIII, y que se convierte en un revolucionario, aunque finalmente su gran revolución personal será la de elegir el amor por encima de cualquier otra cosa. Es un papel complejo porque implica mucha carga psicológica y momentos de gran control vocal, y sólo los grandes tenores saben sacarle todo el partido. En estas 14 representaciones en el Liceo tendremos tres Andrea Chénier excepcionales. El primero es Jonas Kaufmann, considerado como el mejor tenor del mundo, y que de manera excepcional –todo un privilegio para el teatro– cantará en tres noches que prometen ser eventos culturales de primer nivel. Pero también cantarán este papel otras dos voces importantes del circuito lírico, Jorge de León y Antonello Palombi, que harán que todas las noches Andrea Chénier suba al escenario para convertirse en lo que decidió Giordano: en un modelo de conducta, un hombre fuerte con una prestancia vocal muy sólida.

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Un reparto estelar

‘Andrea Chénier’ es una ópera muy completa para diseñar un casting vocal, porque además del gran tenor, también necesita una soprano de primer nivel y un barítono para los papeles de Maddalena (la hija de la familia noble enamorada del héroe revolucionario) y Carlo Gérard, el amigo que intenta salvar la vida de Andrea Chénier. Estos dos papeles requieren también una calidad vocal de primera y la capacidad de meterse en el papel para sacarles todo el jugo dramático, y por ello el primer casting está reforzado con la presencia de la gran soprano norteamericana Sondra Radvanovsky y el barítono español Carlos Álvarez. Con ellos la ópera te transportará a la estratosfera. Para más alicientes musicales y garantías, el director de orquesta será Pinchas Steinberg, un especialista en este repertorio.

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Una historia de amor trágica y profunda

‘Andrea Chénier’ es una historia clásica de amor imposible entre una mujer y un hombre separados por los conflictos políticos, los prejuicios de clase y el azar. Andrea Chénier es un joven poeta invitado a participar en una velada de danza y fiesta en un palacio noble de las afueras de París, y allí conoce a la hija de la casa, Maddalena de Coigny. Se enamoran, pero no pueden estar juntos: ella es noble y él pertenece al pueblo llano. Pero cuando estalla la revolución, todo es posible con la excepción de que será el terror, y no el prejuicio social, quien los separe: ella ha sido noble y podría ser guillotinada, y Andrea Chénier es condenado como traidor a la revolución. Finalmente, será una ejecución doble, con un dúo de amor final que acompaña la subida de la pareja al cadalso, cuando el amor se confundirá con la muerte.

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El gran hit: 'La mamma morta'

‘Andrea Chénier’ tiene un gran momento musical en el tercer acto, cuando la soprano canta el aria de ‘La mamma morta’, un número dramático y expresivo que sólo dominan las mejores cantantes de su generación, y que requiere tanta sensibilidad como fuerza. ‘La mamma morta’ no sólo es popular en el mundo de la ópera: también ha sido utilizada en el cine, en películas como ‘Philadelphia’, como una metáfora de la fuerza liberadora del amor. Para que llegue ‘La mamma morta’ hay que esperar al tercer acto, pero es sin lugar a dudas el momento decisivo de toda la partitura. En ella, Maddalena recuerda el cuerpo de su madre, muerta durante el saqueo del palacio familiar por las turbas revolucionarias, y como el perdón llega gracias a su amor por Andrea Chénier. En la voz de Sondra Radvanovsky sonará espectacular.

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Dirección de escena épica

La llegada de ‘Andrea Chénier’ al Liceo es también el reencuentro del teatro con uno de los directores de escena más importantes de su generación, David McVicar, quien estuvo considerado durante un tiempo el chico malo de la ópera –con una sabia gestión de su talento provocador–, pero que también sabe darle un carácter colosal y cinematográfico a sus producciones, siempre llenas de referencias literarias y culturales, con un vestuario refinado y decorados magníficos que dan la impresión de que como espectadores estamos dentro de la escena. Siempre que ha habido una producción de McVicar en el Liceo –las últimas han sido ‘Agrippina’ y ‘La traviata’–, la satisfacción ha sido plena. Será lo mismo con este ‘Andrea Chénier’ de película, una superproducción de la Royal Opera House de Londres que la crítica calificó como "exquisita" y "potente".

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