Global icon-chevron-right España icon-chevron-right Barcelona icon-chevron-right ¿Te gusta la música clásica?

¿Te gusta la música clásica?

La Orquestra Simfònica Camera Musicae es una formación de música clásica con una temporada estable en Barcelona y Tarragona, y durante el primer semestre de 2018 podrás disfrutar de cinco actuaciones en el Palau de la Música

OCM al Palau de la Música
©Marti E. Berenguer OCM al Palau de la Música
Por Time Out en colaboración con OCM |
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Podríamos decir que la Orquestra Simfònica Camera Musicae (OCM) es una orquesta joven porque de su fundación, y de su primera temporada, hacen doce años. Doce años son muchos, pero para una formación con repertorio clásico es un tiempo relativamente corto: las orquestas necesitan crecer, crear vínculos entre los músicos, explorar y aprender repertorio, aprender a tocar juntos y hacerlo cada vez mejor; esto requiere paciencia y trabajo, que es lo que ha estado haciendo la OCM durante más de una década. No sólo le han dado en Cataluña una orquesta estable capaz de desarrollar una temporada entera al gusto del público aficionado a la música clásica, sino que esta orquesta ha madurado hasta llegar al punto de ser una garantía de calidad. Con la OCM han actuado solistas de prestigio y directores invitados de gran categoría, y todo gracias a la buena labor que ha desarrollado su director titular y artístico, Tomás Grau, que también ha tenido como misión hacer que la orquesta gire, que salga de Tarragona para demostrar lo que sabe hacer. A partir de este 4 de febrero, la OCM retoma su actividad en Barcelona, ​​y tienen ya programados, para lo que resta de la temporada 2017/2018, cinco conciertos en Barcelona, ​​en el Palau de la Música. Son estos. Si quieres sentir la música de siempre a cargo de músicos diferentes, y con una sensibilidad especial, son cinco citas que no te debes perder.

1

4 de febrero: la Heroica de Beethoven

El primer programa de la OCM en el Palau será heterodoxo y, a la vez, épico. Va de compositores geniales incomprendidos y torturados, que captaron con aliento incombustible las transformaciones políticas de su tiempo. Dos compositores separados por más de un siglo de vida, completamente diferentes, pero con una estatura humana insuperable. En la primera parte del programa, el concierto para violonchelo y orquesta de Dmitri Shostakovich, tocado en la parte solista por Lluís Claret, música derrotista pero digna, y en la segunda parte, la tercera sinfonía de Beethoven, la famosa Heroica, inspirada por los hechos revolucionarios y los aires de libertad que se desencadenaron en Europa con la expansión de la Francia de Napoleón, una obra de una magnitud gigantesca sobre el poder casi divino del hombre.

2

18 de febrero: la Patética de Tchaikovsky

Os iréis dando cuenta de que Beethoven es una de las preferencias más continuadas de la OCM. En este segundo programa, el genio de Bonn vuelve con su famosísimo Concierto para violín y orquesta, una pieza de más de 30 minutos de complejidad, virtuosismo y melodía que estará tocado en la parte solista por Sayaka Shoji, una de las jóvenes estrellas internacionales del violín. La segunda parte será igual de conocida y querida por el público, la sexta sinfonía de Tchaikovsky, conocida como 'La Patética', una de las más brillantes expresiones del melodismo romántico, y la piedra fundamental de todo el estilo ruso que llega hasta Stravinski.

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3

11 de marzo: Antoni Ros Marbà dirige a Wagner y Brahms

Antoni Ros Marbà, una de las instituciones inapelables de la música en Cataluña, un director con una trayectoria extensa y forjada a partir del trabajo con grandes maestros como Eduard Toldrà, cumple este 2018 80 años de vida. Una vida entera dedicada a la música, inagotable, incombustible, que en este largo viaje personal y artístico también lo ha llevado a colaborar con la OCM. La pasada temporada, Ros Marbà dirigió un concierto para festejar los 25 años de carrera de la pianista Alba Ventura, y en este año tan especial para él también dirigirá un programa profundamente romántico y catalán, con la sinfonía número 1 de Brahms como culminación, y una primera parte con la suite orquestal a partir de los mejores momentos de Los maestros cantores de Nuremberg, de Richard Wagner, y el scherzo de La hija del marchante de Eduard Toldrà.

4

22 de abril: La Reina de la Noche

La tercera fecha de la OCM va de Mozart... y una vez más de Beethoven. Para cerrar el programa, en la segunda parte, se interpretará la segunda sinfonía, una obra importante en el desarrollo artístico de Beethoven porque, en su libro de estilo, significaba la ruptura con el estilo clásico del siglo XVIII, que en su caso estaba fuertemente inspirado en Haydn, y comienza a preparar el terreno para su desarrollo armónico, que estallará con fuerza revolucionaria con la tercera sinfonía. La segunda es una obra de transición, de ruptura a medias, de exploración de posibilidades, una composición no tan conocida como otras de Beethoven, pero importantísima en la evolución futura del romanticismo. Y en la primera parte, como decíamos, mucho Mozart, y además un Mozart vocal, operístico, de la mano de la soprano Sara Blanch, que después de la apertura de Don Giovanni ofrecerá un repertorio de arias famosas, tanto de ópera como de concierto, con una de las más conocidas, la pirotécnica de la Reina de la Noche, de La flauta mágica.

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5

13 de mayo: Albrecht Mayer y Vaughan Williams

En la última fecha, la OCM compartirá protagonismo con un solista excepciona, Albrecth Mayer, uno de los grandes especialistas actuales en oboe, que tocará la pieza central de una primera parte de programa exclusivamente inglesa, con la Serenata para cuerdas de Edward Elgar, y el Concierto para oboe y orquesta de Vaughan Williams, dos maravillas del primer sonido británico de comienzos del siglo XX, entre la modernidad y el impresionismo. Y para finalizar, en la segunda parte, una vez más Beethoven con una de sus mejores sinfonías, la séptima, que fue descrita por Wagner como la apoteosis de la danza, y que a pesar de que tiene un segundo movimiento un poco lúgubre, el resto es una explosión rítmica feliz.

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