9 hoteles con menús de Navidad y Fin de Año para celebrar como nunca estas fiestas

Descubrid hoteles excepcionales donde estas fiestas se viven a lo grande: gastronomía de primera, ambiente festivo y experiencias únicas para brindar por un 2026 de lujo
Restaurants Eboca
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Las fiestas se acercan y ya empieza la prisa por decidir dónde compartir los banquetes más especiales del año. Si sois de los que asociáis la Navidad con una buena mesa, un servicio impecable y ese toque de magia que solo se respira en los grandes hoteles, este es vuestro momento. Hemos seleccionado ocho establecimientos que transforman las celebraciones en auténticas experiencias: desde menús tradicionales con un toque creativo hasta propuestas de autor, cenas de Fin de Año con música en directo, brindis a la luz de las velas o vistas espectaculares de la ciudad.

¡Preparad vuestro paladar para saborear la Navidad como nunca! ¿Vamos?

1. InterContinental Barcelona: grandes platos entre los pliegues de Montjuïc

En Montjuïc, el InterContinental Barcelona transforma el invierno en un mosaico de aromas, luces y rituales festivos que combinan gastronomía con estrella, propuestas familiares e incluso iniciativas solidarias. Una Navidad cocinada a fuego lento desde dos mesas muy diferentes pero igualmente especiales: Arrel y QUIRAT.

El restaurante QUIRAT despliega su elegancia culinaria bajo la dirección del chef Víctor Torres, Estrella Michelin y Sol Repsol. La Noche de Navidad se viste de alta cocina con platos como la ostra Gillardeau con caldo de ibérico y caviar, y el cigala con su jugo y tempura, dos bocados que resumen la sensibilidad del restaurante: delicadeza, producto y profundidad.

El Menú de Fin de Año es, simplemente, una experiencia de excelencia. El recorrido pasa por un tartar de bogavante con caviar Oscietra, unas vieiras con trufa Melanosporum y un pargo a la brasa con matices ahumados. La intensidad regresa con la cola de buey con foie y parmentier trufado, antes de un final simbólico y festivo: uvas, cava y postres con vainilla y trufa.

A pocos metros, el restaurante Arrel reivindica el sabor de hogar con una mirada actual. En Navidad, el menú comienza con la frescura del tartar de cigala con lima y el aroma reconfortante de la sopa de galets con albóndigas trufadas, antes del protagonista absoluto: el pavo asado con su jugo y chipolata trufada.

Para San Esteban, la carta se llena de tradición con unos canelones de pollo asado con ciruelas que evocan las cocinas de toda la vida, seguidos de un pargo de costa con ratatouille de calamar y una sedosa velouté de cava. El dulce llega con el postre Montserrat, una creación del chef que mantiene intacto el espíritu de la mesa familiar.

El Menú de Año Nuevo mira hacia el lujo mediterráneo: ensalada de bogavante con caviar del Valle de Arán y un tierno cabrito confitado al romero, antes de la dulce explosión final del postre de chocolate Dubai. Y para quienes quieren despedir el año por todo lo alto, su Gran Bufé de Fin de Año despliega platos como risotto de setas y trufa en rueda de parmesano o cochinillo asado, todo maridado con champán y una selección de pastelería artesanal que llena la sala de aromas irresistibles.

El InterContinental no se detiene en la gastronomía. Arrel acoge brunches de Navidad —uno creativo con taller de adornos y otro solidario con la visita de Papá Noel—, mientras que Gebre propone una mesa gourmet para compartir y una colección de cócteles festivos como el Negroni de Invierno o el Old Fashioned de Turrón. En el Spa InterContinental, los rituales Shea Light Christmas y Christmas Glow invitan a reconectar y regalar luz en plena temporada. ¿Preparados para brillar?

- Rius i Taulet, 1-3. M: Espanya (L1, L3)

2. Grand Hyatt Barcelona: ¡Fin de Año con gran fiesta y Spa!

Fin de Año con ADN urbano. Así es la propuesta del Grand Hyatt Barcelona, que quiere despedir 2025 con una fiesta que combina gastronomía de alto nivel y una atmósfera cosmopolita. No es de extrañar: la revista Condé Nast Traveler lo ha reconocido como Mejor Hotel Urbano 2025. El restaurante ofrece menús especiales para Nochebuena, San Esteban y Reyes, e incluso un Gran Buffet para Navidad y Fin de Año. Pero el gran espectáculo es, sin lugar a dudas, la cena del 31.

La velada gira en torno al concepto The Grand Urban Spirit, y llega en dos versiones paralelas: un menú gastronómico tradicional y otro totalmente vegano, ¡ambos un espectáculo visual y gustativo! El menú principal comienza con vieiras en escabeche suave, un cubito de foie a la plancha con crema de topinambur y un gambón rojo con holandesa de coral. El toque de pasta lo aporta un ravioli de calabaza con yema de codorniz y queso de cabra curado, antes de llegar a los platos principales: filete de pez San Pedro con papada ibérica crujiente o costilla de ternera a baja temperatura con parmentier trufado y trufa negra.

Para refrescar, llega un tartar de frutas tropicales con helado de lima-kéfir, y para cerrar la noche con elegancia, la pannacotta de pistacho y chocolate negro Chocolate Dubái 5K—y, por supuesto, las tradicionales uvas de la suerte.

El menú vegano no se queda atrás: tartar de remolacha ahumada, velouté de guisantes, ravioli abierto de calabaza con ricotta vegetal y cilindro de berenjena a la brasa con tofu ahumado. Los postres siguen la misma línea: un final tropical y fresco, o bien una tarta crudivegana de frutos rojos para una despedida de año intensa pero ligera.

A partir de las 00:30 h, el nightclub ZUU abre sus puertas para continuar la fiesta entre luces tenues, DJ y un ambiente sofisticado. El pack incluye copa en el Sofía Bar & Tapas, música en directo, acceso al circuito de aguas del Oasis Wellness & Spa y late check-out al día siguiente. ¡Una manera perfecta de comenzar el año!

- Plaça de Pius XII, 4. M: Maria Cristina (L3)

3. METT Barcelona: la esencia de las fiestas con Barcelona a tus pies

Hay lugares donde el invierno parece más luminoso, y el Tibidabo es uno de ellos. Desde allí arriba, el restaurante Albarada (situado dentro del hotel METT Barcelona) enciende la temporada festiva con su particular cocina serena y esencial: un destino gastronómico imprescindible en Barcelona que no os dejará indiferentes. Sin duda, el oro de las celebraciones se lo lleva Nochevieja, porque podréis disfrutar de música, fuegos artificiales y unas vistas fantásticas de Barcelona que os harán empezar el año bien inspirados. Os contamos los detalles de la paleta gastronómica de estos días festivos.

Para Navidad, el restaurante presenta un menú con aperitivos aromáticos, un huevo con sobrasada, chicharrón y consomé ibérico que reinterpreta las raíces culinarias, y platos como el arroz de setas con trufa negra o la presa ibérica a la brasa con matices sorprendentes. Los postres son intensos: un sorbete de frambuesa y cereza y una refinada tarta de flan de chocolate con helado de leche ahumada.

El día de San Esteban mantiene el ritual de la mesa, pero con una mirada contemporánea: un canelón de asado con bechamel trufada marca el camino, seguido de un pollo de corral relleno con foie, puré de puerro y milhojas de patata. Turrones, petit fours y vinos seleccionados cuidadosamente completan una celebración familiar que mira al pasado pero habla en presente.

Cuando llega el 31 de diciembre, Albarada propone una noche que combina fiesta y gastronomía por todo lo alto. Tras una copa de champán, aparecen platos como un arroz cremoso de bogavante, una lubina asada con velouté de perejil o un corte de vacuno a la brasa con remolacha amarilla. Los postres —entre frambuesas, crumble y chocolate— y las uvas tradicionales marcan un final festivo antes de dar paso a los fuegos artificiales, la música y al ambiente de celebración de El Club.

Una propuesta ideal para vivir Navidad, San Esteban y Nochevieja con altura: la del Tibidabo y la de una cocina mediterránea que brilla en plena temporada de invierno.

- Carretera de Vallvidrera al Tibidabo, 83-93. M: Penitents (L3)

4. Catalonia Barcelona: la Navidad con restaurantes por toda Barcelona

Este año, dejar las cacerolas y poner la mesa en manos de expertos es más fácil que nunca. Catalonia Hotels & Resorts y su sello gastronómico, Eboca Restaurants, despliegan una constelación de restaurantes para celebrar la Navidad en Barcelona como se merece. Propuestas tradicionales, fusiones contemporáneas, dulces de autor, menús para grupos y fiestas para todos los gustos. La ciudad es grande, pero seguro que hay un match para cada tipo de celebración.

Tanto si buscáis una comida de empresa, una noche con amigos o un encuentro familiar, hay opciones para todos. Menús completos —a partir de poco más de 50 €— que combinan buen producto, sabor y el toque distintivo de cada restaurante.

Cuatro de los espacios de Eboca Restaurants están dentro del Hotel Catalonia Barcelona Plaza: Filigrana es la opción más gastronómica del grupo, un homenaje al producto mediterráneo y a la precisión en cada detalle. Kurai lleva la Navidad a un terreno inesperado con una fusión japonesa que sorprende en cada bocado. Simultáneo es el lugar ideal para encuentros urbanos, con estilo y buen ambiente garantizado. Contempo Gastrobar, en pleno centro, ofrece gastronomía de altura para quienes buscan calidad sin complicaciones.

También hay 3 restaurantes más repartidos por la ciudad, para vivirla de otra manera y con una gastronomía a la altura. Uno de ellos es Pelai, que combina hospitalidad catalana y elegancia, mientras que Les Finestres de Llúria es el destino perfecto para quienes buscan una Navidad tradicional, cocinada con amor y respeto absoluto por el producto. Y si lo que buscáis es celebrar literalmente en las alturas, Palmer presenta una propuesta gastronómica de acento mediterráneo con influencias de todo el mundo y vistas privilegiadas.

Con tanta variedad, la única decisión difícil será elegir en cuál de estos espacios queréis brindar este año. Para el resto —la cocina, el ambiente, la atención— ya podéis confiar en ellos.

- Catalonia Barcelona Plaza. Plaça Espanya 6-8. M: Plaça Espanya (L1, L3)

5. Le Méridien Barcelona: cocina mediterránea con toques delicados

En el corazón de La Rambla, el CentOnze de Le Méridien Barcelona vive la Navidad con la intensidad propia de los lugares que respiran ciudad y celebración a partes iguales. Aquí, la cocina mediterránea se presenta con un toque cosmopolita, y cada menú —desde Nochebuena hasta Fin de Año— combina tradición y creatividad con la elegancia característica del hotel.

La noche del 24 llega llena de matices delicados. El menú se abre con un tartar de gamba infusionado en té verde y una emulsión de queso curado con uva al balsámico, que aportan frescor y aromas de invierno. El entrante de crema de setas con ajo negro y virutas de foie marca un tono cálido y sofisticado, antes de dos platos principales que comparten protagonismo: el lomo de lubina al horno con fideos de calamar al vino blanco y el taco de pierna de cordero a baja temperatura. El final es un tesoro dulce: bizcocho de chocolate con praliné y mousse de café, junto con turrones y barquillos.

Al día siguiente, el ambiente navideño se traslada a la mesa con un menú que mira directamente a la gastronomía catalana: un salpicón de marisco con endivias a la brasa y una escudella tradicional que aporta el aroma de fiesta mayor. El plato principal, pollo de corral confitado con frutos secos y ciruelas, recupera toda la esencia de la cocina de invierno. El postre llega con una propuesta internacional: sablé de huevo con higos asados y helado de yogur búlgaro.

El 26 de diciembre, CentOnze firma un menú que juega con la memoria gustativa, pero desde un prisma actual. El entrante de carpaccio de salmón con esponja de eneldo y ensalada cítrica da paso al clásico —y reinterpretado— canelón de asado con bechamel de leche de cabra y trompetas de la muerte. De postre, un milhojas de chocolate con frutos rojos añade el punto dulce y vibrante de un día que siempre es de encuentros.

El 31, el restaurante se transforma en un escenario festivo. Los aperitivos —como el tataki de atún rojo con crema de naranja amarga o el bombón de dátil con gorgonzola y nueces— anticipan una noche opulenta. Entre los platos principales destacan el lomo de rape con risotto de avena a la mantequilla de lima y el solomillo de vaca al vino de Oporto con patata trufada. Antes de las campanadas, una copa de helado de limón y menta refresca el paladar y da paso al bizcocho de naranja con crema de vainilla, acompañado de turrones y barquillos. ¡Entraréis en el Año Nuevo con muy buen sabor y querréis repetir ciento once veces!

- La Rambla, 111. M: Liceu (L3)

6. Renaissance Barcelona Hotel: sabor en todas las celebraciones

Estas fiestas, el Renaissance Barcelona Hotel se viste de gala con una batería de menús pensados para celebrar cada cita importante con elegancia.

Para empezar, el menú de Navidad recupera los grandes clásicos con sensibilidad contemporánea: el aroma de una escudella de Navidad con galets y pelota da el pistoletazo de salida, seguida de unos platos principales que remiten a la cocina de casa, pero con un toque refinado. Podéis elegir entre un pollo de corral asado con ciruelas y piñones, o unos medallones de rape con beurre blanc y ceps confitados. Para los vegetarianos, propuestas como la ensalada templada de pera y castaña mantienen el tono festivo, y los niños cuentan con un menú propio que incluye croquetas, pasta y pollo asado para que no falte de nada.

Al día siguiente, en San Esteban, la carta sigue la línea tradicional con un giro sorprendente. Los canelones de asado llegan enriquecidos con una bechamel aromatizada con manzanilla, mientras que los platos principales oscilan entre el bacalao con cebolla, salsa de tomate y ajo negro, o una paletilla de cordero confitada que rinde homenaje a la receta más invernal. Las opciones vegetarianas —como los canelones de calabacín y lentejas rojas— y el menú infantil completan una celebración pensada para familias al completo.

Y cuando el calendario se acerca al 31, la cena de Fin de Año se presenta como una velada festiva y elegante, sin eclipsar el resto de celebraciones. El hotel propone platos como ensalada templada de pavo con mozzarella y vinagreta de arándanos, una tartaleta de vainilla con gambas y salsa de ostras, y principales como calamar relleno con salsa de tinta o magret de pato con tortelloni de cúrcuma y chutney de mango. El final es dulce: avellana y chocolate, turrones y uvas, como marca la tradición.

Sentados entre los pliegues de los acogedores espacios del hotel y la atmósfera refinada que se respira, el Renaissance Barcelona Hotel se convierte en una apuesta segura.

- Pau Claris, 122. M: Passeig de Gràcia (L2, L3, L4)

7. ME Terramar: Navidad con sol y mar en el bonito pueblo de Sitges

El ME Sitges Terramar es un hotel que convierte las fiestas en un ritual mediterráneo, relajado y luminoso, donde la gastronomía se funde con el sonido del mar y la calma de la Costa del Garraf. En este lugar, las tradiciones tienen un aire que nos hace sentir como en casa.

Durante Nochebuena, Navidad y San Esteban, el restaurante BESO Sitges se convierte en el epicentro de una Navidad con sabor a Mediterráneo. La escudella con galets y garbanzos, el canelón con bechamel trufada o el suquet de pescado mantienen viva la memoria catalana, mientras que platos como el rodaballo a la bilbaína con puerros asados, los raviolis de queso con crema de castaña o los crêpes de turrón con chocolate y vainilla aportan el toque creativo que define la casa. Todo ello acompañado de una selección de vinos del Penedés y cava que armoniza con la luz de Sitges como si fuera un maridaje natural.

Cuando llega la Noche de Navidad, el hotel propone dos maneras de celebrar la última noche del año. Para quienes buscan elegancia clásica, BESO ofrece una gala con platos como el tartar de gambas, la coca de foie gras con manzana y queso de cabra, el merluza con mejillones y langostino o el bistec con salsa de vino trufada, antes de un final dulce de chocolate en varias texturas. Una cena festiva, bien elaborada, con acceso preferente a la fiesta para quienes quieran alargar la noche.

Pero para los que tienen alma nocturna, ME Sitges guarda su as bajo la manga: BESO Salvaje, la propuesta más atrevida, inmersiva y sensorial. Una mezcla de música, performances, luces y gastronomía que convierte el hotel en otro planeta. El menú es un viaje en sí mismo: mini coca de recapte, tartar de bogavante con verduras y mandarina agridulce, un espectacular suquet de salmonete y camarón, y un civet de ciervo con nashi al mirin. Y para rematar, el mejor final: el Orgasmo de Chocolate.

El Brunch de Fin de Año —con Moët & Chandon como invitado de honor— pone el broche final a las fiestas con música en vivo, platos mediterráneos y la sensación de haber comenzado 2026 con la arena bajo los pies y el sol en la cara.

Además, el hotel también es un punto de encuentro perfecto para copas de Navidad de empresa o cenas de grupo: cuatro menús diferentes, DJ para grandes celebraciones, beneficios especiales para reservas numerosas e incluso descuentos en alojamiento para convertir el encuentro en una escapada improvisada.

- Passeig Marítim, 80, Sitges. Tren: Estació de Sitges (R2S)

8. The Hoxton Poblenou: mucho ritmo y ambiente gamberro para despedir el año

En The Hoxton Poblenou despides el año con un universo delirante digno de un sueño de Dalí. El 31 de diciembre, el hotel activa su modo más irreverente con la Noche del Delirio, una celebración que mezcla gastronomía, arte y música. 

La noche comienza en Four Corners, convertido para la ocasión en un escenario surrealista donde los aperitivos parecen sacados de un museo de arte contemporáneo: aceitunas esferificadas, algodón de azúcar de Camembert, huevos dorados y estaciones donde el mar se hace montaña y la tierra se hace océano. Todo fluye en formato cóctel, con una ruta sensorial que juega con el desconcierto y el placer a partes iguales. La BBQ, el fuego de los sueños, cierra el primer acto con rodaballo, chipirones, secreto ibérico y otras piezas que pasan directamente de la brasa al delirio.

Entre bocado y bocado, el open bar (hasta medianoche) y los DJ sets de Clap Kent e Ivy Barkakati encienden la primera parte de la noche.

A la medianoche, la ceremonia continúa, pero cambia de escenario: La Cava se transforma en un club inmersivo, una especie de laboratorio nocturno lleno de luces, texturas y atmósferas líquidas. Allí comienza el Acto II, comandado por dos pesos pesados de la electrónica: Chico Blanco, con un hybrid set que combina house de los 90, breakbeats y una melancolía futurista inconfundible; y acidheaven, que aporta la energía del acid, el tribal house y un techno percusivo que empuja la fiesta hasta el amanecer.

Hay open bar durante toda la noche, lecturas oníricas para comenzar 2026 con el subconsciente bien despierto, y aún más sorpresas. The Hoxton Poblenou propone una noche para gente que quiere despedir el año de una manera diferente, como si estuvieran en un sueño hecho realidad.

- Avinguda Diagonal, 205. M: Glòries (L1)

9. SLS Barcelona: glamour plateado y noches de superestrellas frente al mar

SLS Barcelona despliega su cara más festiva con una propuesta que invita a dejar atrás lo cotidiano y sumergirse en un universo de glamour desbordante frente al mar. El resort se transforma en un escenario inmersivo donde el plateado lo domina todo: una entrada magnética conduce hasta Deluxe, convertido en una instalación casi hipnótica con flecos brillantes de arriba a abajo, adornos de estilo disco y rincones pensados para perderse y capturar momentos durante todo el mes de diciembre. La experiencia fluye entre bocados de alta tentación, una mesa central repleta de dulces escultóricos, cócteles de autor que juegan con texturas y aromas, y sesiones de DJ que intensifican el ritmo de las noches de sábado, pensadas para quienes todavía buscan una dosis extra de diversión y energía después de las fiestas.

La ruta festiva continúa hacia arriba, en Kyara, el bar conceptual de la quinta planta, donde la coctelería clásica se transforma con una mirada atrevida y con ingredientes inesperados. A pie de calle, L’Anxova Divina aporta el contrapunto gastronómico con una propuesta de tapas llena de color y carácter, reinterpretando clásicos catalanes con un espíritu desenfadado y festivo, perfecta para compartir, brindar y celebrar sin formalismos.

El 31 de diciembre, el restaurante contemporáneo Lora ofreció un menú festivo y decadente con platos como ostras con sumac y granizado de granada o pulpo a la brasa con arroz persa crujiente, mientras la icónica Pitita, de Drag Race España, ponía el toque de glamour y espectáculo como anfitriona de la velada. Para quienes buscan exclusividad, las mesas VIP ofrecían un plan escalonado con experiencia premium, y el paquete Glitz & Glam elevaba la velada al siguiente nivel con estancia de lujo, early check-in y late check-out, acceso exclusivo a la fiesta con bebidas premium y un desayuno tardío con burbujas. Un hotel donde la temporada navideña no tiene fin: cuando las fechas señaladas terminan, la magia reverbera en este hotel hasta finales de enero, que mantiene la decoración durante unas semanas y sigue ofreciendo algunas propuestas gastronómicas top.

-Carrer de la Pau, 2, Sant Adrià de Besòs (L2)

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