1. InterContinental Barcelona: grandes platos entre los pliegues de Montjuïc


En Montjuïc, el InterContinental Barcelona transforma el invierno en un mosaico de aromas, luces y rituales festivos que combinan gastronomía con estrella, propuestas familiares e incluso iniciativas solidarias. Una Navidad cocinada a fuego lento desde dos mesas muy diferentes pero igualmente especiales: Arrel y QUIRAT.
El restaurante QUIRAT despliega su elegancia culinaria bajo la dirección del chef Víctor Torres, Estrella Michelin y Sol Repsol. La Noche de Navidad se viste de alta cocina con platos como la ostra Gillardeau con caldo de ibérico y caviar, y el cigala con su jugo y tempura, dos bocados que resumen la sensibilidad del restaurante: delicadeza, producto y profundidad.
El Menú de Fin de Año es, simplemente, una experiencia de excelencia. El recorrido pasa por un tartar de bogavante con caviar Oscietra, unas vieiras con trufa Melanosporum y un pargo a la brasa con matices ahumados. La intensidad regresa con la cola de buey con foie y parmentier trufado, antes de un final simbólico y festivo: uvas, cava y postres con vainilla y trufa.
A pocos metros, el restaurante Arrel reivindica el sabor de hogar con una mirada actual. En Navidad, el menú comienza con la frescura del tartar de cigala con lima y el aroma reconfortante de la sopa de galets con albóndigas trufadas, antes del protagonista absoluto: el pavo asado con su jugo y chipolata trufada.
Para San Esteban, la carta se llena de tradición con unos canelones de pollo asado con ciruelas que evocan las cocinas de toda la vida, seguidos de un pargo de costa con ratatouille de calamar y una sedosa velouté de cava. El dulce llega con el postre Montserrat, una creación del chef que mantiene intacto el espíritu de la mesa familiar.
El Menú de Año Nuevo mira hacia el lujo mediterráneo: ensalada de bogavante con caviar del Valle de Arán y un tierno cabrito confitado al romero, antes de la dulce explosión final del postre de chocolate Dubai. Y para quienes quieren despedir el año por todo lo alto, su Gran Bufé de Fin de Año despliega platos como risotto de setas y trufa en rueda de parmesano o cochinillo asado, todo maridado con champán y una selección de pastelería artesanal que llena la sala de aromas irresistibles.
El InterContinental no se detiene en la gastronomía. Arrel acoge brunches de Navidad —uno creativo con taller de adornos y otro solidario con la visita de Papá Noel—, mientras que Gebre propone una mesa gourmet para compartir y una colección de cócteles festivos como el Negroni de Invierno o el Old Fashioned de Turrón. En el Spa InterContinental, los rituales Shea Light Christmas y Christmas Glow invitan a reconectar y regalar luz en plena temporada. ¿Preparados para brillar?
- Rius i Taulet, 1-3. M: Espanya (L1, L3)
















