7 terrazas de hotel para exprimir las tardes de verano desde las alturas

Escapad del calor como los pájaros: sobre azoteas aireadas. Entre copas y deliciosos platillos en terrazas de lujo, viviréis el verano con total libertad. (¡Y el calor se os pasará volando!)
La Terrassa del Pulitzer
La Terrassa del Pulitzer | Terrassa
Contenido patrocinado
Publicidad

Cuando el sol baja un poco su intensidad y la ciudad se prepara para el frescor de la tarde, llega ese momento glorioso en el que Barcelona se disfruta mejor desde las alturas. Las azoteas se llenan de largas conversaciones, copas bien frías y platos para compartir mientras corre una ligera brisa y el cielo cambia de color.

Os proponemos una ruta por siete terrazas de hotel que saben convertir cualquier tarde en un plan inolvidable. Desde las vistas privilegiadas del Radisson Blu 1882, con la Sagrada Familia casi al alcance de la mano, hasta la elegancia mediterránea del Sofitel Barcelona; pasando por el ambiente elevado de GOJA Rooftop, los clásicos atardeceres del Pulitzer, las sofisticadas puestas de sol del InterContinental, la energía urbana del Kimpton Vividora y el ritmo cosmopolita del ME Barcelona.

De terraza en terraza, entre brindis, luz dorada y una ciudad que desde arriba parece otra, os abrimos las puertas de algunos de los rooftops más deseados del verano. Y ya os avisamos: será difícil quedarse solo con uno.

El Cel Rooftop Bar: cócteles frente a la Sagrada Familia

A un paso de la Sagrada Familia —tan cerca que parece que puedas tocarla—, la terraza de 

El Cel Rooftop Bar convierte el atardecer en la excusa perfecta para escapar del ritmo de la ciudad. Inspirado en el año en que se colocó la primera piedra del templo de Gaudí, el hotel apuesta por abrirse a la ciudad y convertirse también en un refugio para los barceloneses.

En la azotea reina una calma inesperada. La terraza ofrece diferentes ambientes donde desconectar o alargar la tarde entre conversación y brindis. Cuando el sol empieza a caer, la zona orientada hacia la fachada del templo se transforma: luz tenue, música relajada y sofás frente al inconfundible perfil de sus torres.

La propuesta gastronómica acompaña sin restar protagonismo al paisaje: cócteles bien elaborados, copas refrescantes y una carta ligera para picar mientras cae la tarde. Todo ello en un hotel que también ha hecho de la sostenibilidad parte de su identidad, con espacios diseñados para conectar interior y exterior y una presencia vegetal que va mucho más allá del rooftop.

Cuando la ciudad empieza a encender sus luces y la Sagrada Familia se recorta sobre el cielo, cuesta encontrar una excusa para bajar.

Radisson Blu 1882 Barcelona
Carrer de Còrsega, 482
M: Sagrada Família (L2, L5)
@radissonblu1882

Goja Rooftop: cocina y brisa mediterráneas

Desde la octava planta del Renaissance Barcelona Hotel, el Goja Rooftop contempla la ciudad entre tejados, con la Sagrada Familia y la Torre Glòries despuntando en el horizonte.

La madera, la vegetación distribuida con naturalidad y una disposición equilibrada del espacio invitan tanto a subir para tomar una copa rápida como a acomodarse y dejar que la tarde siga su curso. La terraza mantiene una atmósfera relajada, aunque llena de vida.

La cocina se mueve entre el picoteo y platos de mayor recorrido, siempre con la idea de compartir y prolongar el momento. Si llegáis con ganas de brunch —una de las propuestas que más personalidad ha adquirido— encontraréis una carta que combina recetas frescas y sabrosas con opciones más contundentes. Destacan el tiradito mediterráneo, el ceviche de corvina o la ensalada Florentina, ideales para empezar compartiendo. Si buscáis platos con más cuerpo, también encontraréis los huevos rotos camperos Nº0, el Mar y Montaña —lubina con aceite verde y tubérculos en diferentes texturas—, el secreto ibérico o un Rib Eye pensado para quienes no se conforman con cualquier corte de carne.

Y como aquí el postre no es un simple trámite, merece la pena dejar hueco para terminar con algo dulce: la piña braseada, el rollo de canela o un coulant de dulce de leche.

En la barra reina el mismo espíritu. La carta de cócteles combina creaciones propias con una mirada fresca y mediterránea: el Buzz Bunny mezcla whisky, zanahoria, jalapeño y albahaca; mientras que el Hibiscus Cooler juega con notas florales, cítricas y de jengibre. Y para quienes prefieren bajar el ritmo, también hay una selección de mocktails con personalidad propia.

Cuando el día empieza a despedirse, la terraza adquiere otra textura. De vez en cuando, sesiones musicales y DJs ponen la banda sonora sin convertir el espacio en una fiesta permanente: el ambiente justo para pedir una ronda más y la calma necesaria para seguir conversando.

Renaissance Barcelona Hotel.
Pau Claris, 122
M: Passeig de Gràcia (L2, L3, L4)
@goja_rooftop

Publicidad

ElCielo: largas tardes con el Mediterráneo a los pies

Con vistas al mar y a un paso de la Barceloneta, la terraza ElCielo del Sofitel Barcelona Skipper se abre al cielo con un ambiente elegante y propuestas que maridan a la perfección con la música.

La temporada de verano llega cargada de energía y de una completa agenda de eventos. Al caer la tarde, el ambiente se anima con sesiones de DJ y tardes de rumba que terminan convirtiéndose en la banda sonora del momento.

Las novedades también llegan a la cocina con una carta pensada para comer sin formalidades y compartir platos en el centro de la mesa. Encontraréis propuestas frescas como el poke de atún marinado con mango y wakame, la burrata con pesto de bimi y tomates cherry o un gazpacho mediterráneo que cobra todo el sentido cuando el calor aprieta. Para quienes quieran alargar el plan, también hay hamburguesas, tacos y pizzas de larga fermentación. ¿Os apuntáis? Gastronomía de primera, cócteles, un cielo infinito y la mejor música como maridaje.

Sofitel Barcelona Skipper.
Litoral, 10
M: Ciutadella, Vila Olímpica (L4)
@elcielobarcelona

La Terrassa del Pulitzer: influencias orientales y buen ambiente

También merece un lugar destacado La Terrassa del Pulitzer Barcelona, por sus tapas y platillos, y por el exclusivo diseño del espacio firmado por Lázaro Rosa-Violán, uno de los interioristas más reconocidos de la Ciudad Condal. La terraza bebe de la filosofía gastronómica del hotel, en constante evolución, viajando por el mundo para recoger sus aromas más sugerentes y trasladarlos a la carta.

Es uno de los grandes clásicos de la vida de terraza en Barcelona: vegetación, mesas repartidas entre sombras y una propuesta gastronómica y de ocio difícil de superar.

Esta temporada regresa #BuenasTardesPulitzer, el ciclo que cada año transforma la terraza en una prolongación natural de los atardeceres de verano. ¿Su fórmula secreta? Música en directo, sesiones de DJ y una programación cultural que acompaña cada velada. 

Las ilustraciones que acompañan la programación musical mensual son obra de la artista barcelonesa Judit A. Martí.

Este año también hay un cambio de rumbo en la cocina. La nueva carta mira hacia el Mediterráneo oriental e incorpora influencias de Grecia, Turquía y Líbano, reinterpretadas con producto local y una visión contemporánea. Entre los platos aparecen clásicos que siempre apetecen, como el hummus para compartir, junto a propuestas más elaboradas como las brochetas de cordero o unas alitas a la brasa que demuestran que la terraza también puede convertirse en un excelente lugar para cenar. Y para terminar, un cheesecake de baklava con pistacho que juega entre el postre y la excusa perfecta para pedir otra ronda.

En la copa, el Pulitzer sigue fiel a aquello que mejor sabe hacer: cócteles con personalidad propia. ¿Preparados para la fiesta?

Pulitzer Barcelona. 
Bergara, 8
M: Plaça Catalunya (L1, L3)
@hotelpulitzerbarcelona

Publicidad

173 Rooftop Terrace: el telón se abre sobre Montjuïc y la música en directo

En la parte más alta del InterContinental Barcelona, la 

173 Rooftop Terrace levanta el telón a las buenas vistas, a una copa bien preparada y al placer de dejar que las horas transcurran sin prisa.

Esta temporada el rooftop refuerza aún más su dimensión gastronómica con una propuesta pensada para disfrutar de la cena al aire libre. Una de las novedades es el Montjuïc Summer Pop-Up Restaurant, una experiencia que traslada la mesa a una terraza con vistas privilegiadas al MNAC y al perfil de la ciudad, con una carta basada en productos de temporada y sabores locales. Sin artificios innecesarios: platos concebidos para que el paisaje forme parte del menú.

La parte líquida también tiene un papel protagonista. El rooftop reúne una carta de cócteles de autor junto a propuestas que invitan al maridaje y a esos pequeños excesos estivales: copas que pueden acompañarse de ostras, jamón ibérico, caviar o algún capricho dulce para cerrar la noche.

Y cuando el sol desaparece tras Montjuïc, el espacio cambia de ritmo. Música en directo, conciertos y una programación que evoluciona durante toda la temporada aportan dinamismo a una terraza que prefiere crear ambiente antes que convertirse en una fiesta.

InterContinental Barcelona.
Av. de Rius i Taulet, 1-3
M: Espanya (L1, L3, L8)
@intercontinental_barcelona

Terraza de Vivi: largos brunches y atardeceres sobre el Barrio Gótico

Desde la azotea del Kimpton Vividora, el Barrio Gótico se contempla en toda su esencia.

La Terraza de Vivi aprovecha esa sensación para convertirla en una experiencia: vegetación, mesas repartidas entre el sol y la sombra y una vista abierta sobre los tejados del centro que acompaña desde el mediodía hasta bien entrada la tarde.

Sus brunches son todo un ritual. El recorrido comienza con un bol de fruta de temporada, frutos rojos y menta y, a partir de ahí, cada comensal construye su propio menú. Entre las opciones más frescas destacan el açaí con plátano y muesli crujiente, el poké de salmón, atún y edamame con un toque cítrico, la burratina con tomates dulces y albahaca o el pak choi a la brasa con vinagreta de soja y naranja.

Si el cuerpo pide algo más contundente, entran en escena los platos que invitan a alargar la comida: huevos Benedict sobre brioche tostado con salmón ahumado o pavo braseado, pancakes con nata montada y frutos rojos, gofres artesanos con plátano y crema de avellanas o una tortilla preparada al momento que puede personalizarse al gusto. Todo ello acompañado de café o té y una barra libre de mimosas y Bloody Marys que mantiene el ritmo relajado del servicio.

Más allá del brunch, la terraza sigue reinventándose durante toda la temporada con experiencias que aparecen y desaparecen del calendario: sesiones de bienestar, propuestas gastronómicas en torno a la robata y cenas pensadas para compartir cuando el día empieza a despedirse.

Kimpton Vividora Barcelona.
Carrer del Duc, 15
M: Catalunya (L1, L3) / Jaume I (L4)
@kimptonvividora

Publicidad

Traca: un oasis a pocos pasos de Plaça Catalunya

¿Os ha ocurrido alguna vez que, paseando por la Barcelona más urbana, de repente aparezca un jardín donde parece que la ciudad queda en un segundo plano? A escasos metros de Plaça Catalunya y del Passeig de Gràcia, Traca se esconde tras una entrada discreta y se despliega en dos ambientes: una amplia terraza pensada para disfrutar de un almuerzo o una cena sin prisas y una zona más íntima donde la coctelería es la gran protagonista.

Su cocina mira al Mediterráneo y al producto de temporada con una idea muy clara: convertir el centro de la ciudad en un auténtico banquete.

Conviven tapas que nunca fallan —croquetas de jamón ibérico y pollo, guacamole con gamba crujiente y pico de gallo, calamares crujientes con mayonesa cítrica casera o una gilda de atún rojo— con platos de elaboración más cuidada.

Algunas propuestas son la ensalada de tomate con aguacate y ventresca, el carpaccio de gamba con vinagreta cítrica y chips de puerro o el tiradito de salmón. Y si la conversación se alarga, llegan platos más consistentes como los rigatoni carbonara con guanciale, pecorino y yema de huevo, los raviolis de espinacas y ricotta al pesto con nube de parmesano, el arroz del Senyoret o la melosa ternera con parmentier de patata.

La propuesta líquida acompaña sin pretender eclipsar el conjunto: vinos, cócteles y copas para prolongar la sobremesa bajo el cañizo, rodeados de vegetación y con esa agradable sensación de haber descubierto un rincón que parece imposible encontrar en pleno centro de Barcelona. ¿Listos para dejaros sorprender?

Kimpton Vividora Barcelona.
Carrer del Duc, 15
M: Catalunya (L1, L3) / Jaume I (L4)
@kimptonvividora

Recomendado
    Últimas noticias
      Publicidad