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Erri de Luca publica 'El crim del soldat'

Fue camionero en la antigua Yugoslavia, i ahora nos da una gran lección de literatura jiddisch

Por Josep Lambies |
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No sé qué tiene que hacer un trabajador de la Fiat para convertirse en un escritor tan solicitado. Y como mis ansias de averiguarlo no pasan de curiosidad mal acostumbrada, ya os lo digo: desafiando la tendencia de convertir la vida de Erri de Luca en una historia de autosuperación para entretener las conciencias de clase media, aquí no tocaremos el tema. "Me acabo de leer 'La familia Karnovsky', ¡qué maravilla de libro! ", salta al otro lado del auricular, con una voz enlatada que hace que me sienta como si llamara por radio al control aéreo. "No entiendo qué ha pasado con la literatura jiddisch -dice De Luca-. Con la cantidad de obras maestras que ha dado, parece un yacimiento de tumbas etruscas".

Hace tiempo que tiene esta fijación. 'La familia Karnovsky' es una novela de Israel Joshua Singer, el hermano desconocido de Isaac Bashevis Singer que aparece en la segunda línea de 'El crim del soldat'. ¿Y qué es 'El crim del soldat'? Pues el último libro de Erri de Luca, y la excusa de esta conversación. "Me fascina el jiddisch por su forma de explotar la tradición hermenéutica judía -continúa De Luca-. Con el jiddisch se explica la historia mayor y, a la vez, la historia menor". En jiddisch, verdad es 'emet'. Es la palabra que, según la leyenda, el Golem llevaba tatuada en la frente cuando empezó a arrastrar sus pies de barro por las calles de Praga. Y, a la vez, es uno de los conceptos más discutiros a lo largo del siglo XX.

El soldado de Erri de Luca es un antiguo oficial nazi que intenta descifrar señales de la derrota del Tercer Reich en la etimología judaica. "Yo nací en 1950, pero he crecido con la sensación de que todo lo que había pasado durante los años que me precedían pesaba sobre mí -dice De Luca-. A lo largo de la vida me han llegado relatos de todo tipo sobre el Holocausto. Tengo en la cabeza una modulación de frecuencias de la voz humana". No estaba cuando Hitler entró en Polonia, pero vio de cerca los conflictos de Yugoslavia. De hecho, entre 1993 y 1997 fue varias veces, conduciendo un camión de misión humanitaria. "Tuve la sensación que tomaba el relevo de la historia de Europa".

Cuando en 'El peso de la mariposa' nos habló del día en el que el rey de los rebecos le pasó la corona a su primogénito ya se estaba planteando este problema. "No se puede luchar contra la herencia -continúa, con esta voz tenebrosa que hace sentirme como el piloto de un Boeing-. Un ejemplo: mi padre sufrió el fascismo italiano, yo me hice militante de extrema izquierda. Lo llevaba tan adentro que llegué a pegarme". Se significó bastante. Corría el mayo del 68. Erri de Luca abandonó su Nápoles natal para ir a Roma, donde se vinculó en el movimiento de Lotta Continua. Este no fue un acto cualquiera de conciencia obrera exaltada, sino el efecto del peso del pasado sobre la nuca.

EL CRIM DEL SOLDAT
Erri de Luca
Bromera
82 pág. 14,50 €

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