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8 maneras de distinguir un barcelonés de verdad de uno falso

Tópicos típicos con los que todo barcelonés de verdad se sentirá identificado. Y, si no, ¡es que no lo es!

Ricard Martín
Escrito por
Ricard Martín
Editor de Menjar i Beure, Time Out Barcelona
La Boqueria
Shutterstock
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Vivís en Barcelona, os quejáis en Barcelona, y anheláis las vacaciones para salir por patas de Barcelona. ¿Pero sois barceloneses de verdad? Con este test de ocho puntos podréis saber si sois barceloneses de verdad o falsos.

1. No encontraréis nunca a un barcelonés de verdad (bdv) haciendo el transbordo de Passeig de Gràcia de línea amarilla a verde. La última vez que un bdv vio el infernal pasillo/purgatorio fue en la película de Balagueró, 'Darkness' (2002). El barcelonés falso (bf) camina por él con cara de asco esquivando turistas y maletas, acumulando telas de araña hasta llegar a ese puesto de gominolas que hay al final.

2. El bdv nunca utiliza el bicing en sentido mar-montaña. Un 'natural born' barcelonés saber que coger una bicicleta municipal y hacer subir montaña arriba es un esfuerzo de una futilidad similar a la de buscar calma y agua limpia en la Mar Bella. El bdv sabe que el bicing es un transporte que solo tira de bajada (a no ser que pille la eléctrica)

 

3. Un bf puede ser que pida paellaarroz por la noche. La única forma que un bdv engulla gramínea de noche es si sale a comer sushi o donburi o cualquier plato de sureste asiático con arroz, (una cosa que, por cierto, hace mucho).

Paella Bulla

 4. Un BDV siempre se queja a posteriori y lo disfruta. Ya sea en un concierto sonorizado como el culo, o en un restaurante donde le hayan servido un filete chamuscado y a precio de caviar, emitirá la queja cuando haya cruzado el portal de su casa. Y por el precio pagado amortizará las lamentaciones durante semanas: un bdv extrae un placer casi 'sado-maso' rememorando y mitificando la clavada. Si ves a alguien quejándose en un restaurante, tiene muchos puntos de ser un bf.

 

5. Un bdv evita la Boqueria en hora punta. Solo lo encontraréis a primera hora de la mañana, y cada vez menos. ¿Os habéis fijado que empiezan a ser minoría los puestos que venden a peso? Los paquetes de queso indivisible y los conos de jamón no deberían mandar en 'el mejor mercado del mundo', como todavía lo considera mucha gente.

La Boqueria

 

6. Un bdv se saca el carnet de conducir muy tarde. Los bf son de pueblo y nacen abrazados al volante del Cuatro Latas: tienen campo para hacer 'trompos' y la juventud quiere ir a mover el culo a la disco (una excepción sería Gerard Quintana). Un bdv piensa que tiene el centro del mundo a una parada de metro (y no se equivoca). Además...

 

7. A un bdv se le conoce porque si le pides ir a Sant Pere de Ribes, te mirará con cara de "¿es que quieres llevarme al fin del mundo"? Curiosamente, muchos bf establecidos en el centro de Barcelona desde hace mucho tiempo piensan que Horta y el Clot "son barrios marginales" (esto último me lo dijeron una vez).

8. Y una caducada: antes, un bdv se irritaba cuando escuchaba las palabras 'pixapins' ('meapinos') y 'camacus' referidos a su persona. Hoy, sonríe con menosprecio porque sabe que ha ganado la partida: el peso de la metrópolis ha convertido en 'pixapins', de una forma u otra, a los siete millones de habitantes de Catalunya.

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