[category]
[title]
La Movida son sesiones que se hacen cada semana en Barcelona, y llegan a reunir a 60 personas aunque al principio eran solo dos y el instructor

Un miércoles cualquiera, paseando por el parque de las Glòries, me topé con un grupo de 60 personas bailando… en silencio. Todas se movían al ritmo del instructor, y sus indicaciones eran lo único que se escuchaba. Resulta que no bailaban al son del silencio, sino que escuchaban la música y la voz del instructor a través de auriculares conectados a un micrófono. Este grupo transmitía la energía de su propio mundo, a pesar de estar en el centro de Barcelona y estar rodeados de gente que los miraba con curiosidad. Se trata de La Movida, las clases de Zumba que imparte Marvin Marrugo.
“Marvin se arriesgó muchísimo. Invirtió mucho dinero en comprar el equipamiento sin saber si su proyecto funcionaría”, vino a explicarme a propósito una mujer que va cada semana a las clases, mientras yo esperaba a que Marvin terminara de repartir los auriculares para poder hablar con él. Y continuaba: “Empezó en la playa y en el parque de la Ciutadella. Había días que solo éramos dos personas pero, aun así, él daba la clase igualmente; tiene una fuerza de voluntad admirable”. Gracias al boca a oreja, se ha creado una gran comunidad alrededor de ‘La Movida’ y ahora, de tanta gente que quiere ir, es necesario reservar plaza con antelación para no quedarse sin auriculares.
Ver esta publicación en Instagram
Marvin es de Cartagena, Colombia. Para él, “el objetivo real” de sus sesiones de Zumba es “ejercitar el cuerpo, la mente e incluso el alma”. Los auriculares son una pieza fundamental de esta experiencia porque “hacen que todo sea más personalizado, se escucha mejor la música y ayudan a concentrarse en el baile”, explica.
Yamileth sigue a Marvin desde sus inicios. Ella y Sandra, una incorporación más reciente, coinciden en que la selección musical y, sobre todo, los ánimos del instructor y del resto de participantes es lo que las motiva a bailar. Los auriculares, por supuesto, las ayudan, ya que las hacen sentir sumergidas en la música. Después de ir a las clases semana tras semana, han formado un grupo de amistad y a menudo van a tomar algo al acabar la sesión.
Por otro lado, Pavli descubrió las clases de Marvin paseando por Glòries y decidió seguirlo en Instagram, donde se publican los horarios y las coreografías. Desde entonces, va cada semana.
Aunque ocasionalmente Marvin organiza alguna clase fuera de Barcelona (como en Cerdanyola del Vallès), el punto de encuentro habitual es el parque de las Glòries.
Ver esta publicación en Instagram
Lunes y miércoles: de 19.30 a 20.30 h (5 euros).
Sábados y domingos: de 11 a 12.30 h (7 euros).
Es importante reservar la clase, como mínimo con un día de antelación, y echar un vistazo al perfil de Instagram del proyecto para estar al corriente de cualquier cambio de última hora o actividad especial.
Discover Time Out original video