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Entrevistamos a Captain Sensible, líder de los creadores del punk The Damned, que actúan en Barcelona el 26 de septiembre

Disfrutemos de los iconos primigenios del rock mientras sigan en pie. The Damned, la banda fundacional del punk-rock británico –su abracadabrante Damned Damned Damned (febrero del 1977) se publicó diez meses antes que el disco de los Sex Pistols– tocará en Razzmatazz 2 el próximo 26 de septiembre a las 20.30 h.
The Damned llegan en un momento dulce: en plena reivindicación del punk original, celebran cincuenta años de carrera con la formación original casi estable –el carismático Dave Vanian y su majestuosa presencia y vozarrón intactos– y lo hacen con el vigoroso nuevo disco Not Like Everybody Else (2026), un puñado de versiones de clásicos sesenteros del rock inglés. Está dedicado a Brian James, el guitarrista original del grupo, que murió en 2025. Toca disfrutar de un repertorio de clásicos –y no tan clásicos; su anterior disco, Darkadelic (2023), fue top diez de ventas en Reino Unido– que han sido básicos para músicos tan dispares como Guns'n'Roses o Tino Casal (quien copió su versión de Eloise). Al habla con el simpar Captain Sensible, guitarrista de la banda e icono pop de la contracultura inglesa.
Not Like Everybody Else debe haber sido un disco muy emotivo de hacer.
Así es. Estábamos de gira por Estados Unidos y nos llegó la terrible noticia de que Brian había fallecido. Intentamos pensar en un tributo. Así que fuimos a un estudio, lo reservamos durante cinco días y nos aprendimos una serie de canciones que entusiasmaban a Brian cuando era joven y empezaba a interesarse por la música en un principio. Estas eran las canciones que sabíamos que le encantaban porque solía tocarlas. Simplemente fuimos a un estudio y lo grabamos de la misma manera que Damned Damned Damned (1977), todos juntos en una habitación pequeña, haciendo mucho ruido, sin demasiadas técnicas de producción, overdubs ni nada de eso.
"El rock and roll debería mantener sus bordes ásperos"
Se nota. Suena muy orgánico y muy directo.
Sí. No son versiones perfectas, y yo siempre creo que el rock and roll debe mantener sus bordes ásperos intactos. Hoy en día se hacen demasiados discos que suenan perfectos. ¡Ese no es nuestro estilo!
Ahora que lo dices, ¿has escuchado los dos últimos LP de los Rolling Stones? En mi opinión, suenan muy a cocinados con IA. Lo pregunto porque la última versión de vuestro nuevo disco es The Last Time, de los Stones.
El genio de los Rolling Stones era Brian Jones. Era un multiinstrumentista y creó algunos de esos riffs y canciones que todos conocemos y amamos de los años 60: Have You Seen Your Mother, Baby?, Paint it Black, Under My Thumb o Jumping Jack Flash. Estas canciones, sin Brian, no habrían sonado igual. No creo que hayan hecho un álbum decente desde que murió Brian Jones. Esa es mi opinión. Si quitas las canciones en las que tocó Brian Jones del repertorio de los Stones, ¿quién iría a verlos?
Vuestro disco demuestra, una vez más, que, pese a que los Sex Pistols llevaban camisetas de Mata a los Hippies, hay una línea directa entre la música británica de los años sesenta y el punk-rock. Incluso Pink Floyd. ¿Era la música con la que creciste?
Sí. Las bandas de aquel entonces, incluso los primeros Pink Floyd, eran casi una banda de garaje. No eran virtuosos. Syd Barrett era muy inventivo con la guitarra. La tocaba con un mechero o una botella de cerveza, y las técnicas de guitarra glissando que hacía, nadie las había hecho antes. Era muy experimental. Todas estas bandas, The Kinks, The Who, The Small Faces, los primeros Pink Floyd eran bastante brutas y hacían discos muy emocionantes, eran un grupo de gente tocando como si sus vidas dependieran del resultado. Incluso cuando escucho a Tom Jones cantar It's Not Unusual, ¡me encantaría volver atrás en el tiempo y ser una mosca en la pared en esa sesión del estudio, porque se vuelve absolutamente loco ante el micrófono! ¡Es absolutamente increíble! Pasión y compromiso totales. Por supuesto, a todos nos encanta la música que escuchábamos cuando teníamos 14 años. Esa es la música que me entusiasma. Ciertamente, no he comprado muchos discos desde 1990, jeje.
"Somos casi los mismos desde hace 50 años porque somos amigos, no sé si esto es lo que quiere escuchar la gente"
Rat Scabies, vuestro batería original, volvió para este disco. ¿Fue la muerte de Brian el detonante de su regreso?
No, decidimos juntar a la formación original para algunos conciertos. En los 70 y los 80 bebíamos mucho y teníamos broncas legendarias. Éramos punks jóvenes y agresivos, y si añades todo el alcohol gratis que nos pudieras dar, ¡por supuesto que íbamos a pelearnos! Los promotores estaban preocupados de que, si montaban una gira entera de 30 fechas y la banda explotaba entre bastidores de nuevo, perderían una fortuna. Solo contrataron cinco conciertos, y salieron tan bien –fue muy raro para todos, nadie se lo podía creer– que volvimos a ser buenos amigos. Y dijimos: "Tenemos que hacer algunos conciertos más con Brian y la formación original."
Desafortunadamente, eso no sucedió porque falleció. El error que cometimos fue no reservar más de cinco conciertos. Rat Scabies volvió para hacer esos cinco conciertos y luego se quedó porque es buenísimo y todos volvemos a ser amigos. No sé si la gente quiere escuchar que volvemos a ser todos amigos, porque prefiere que los grupos de punk tengan algo de violencia y locura, pero lo somos.
Me encanta oír eso porque es muy poco habitual que, después de 50 años, una banda siga adelante con tres de sus miembros fundadores.
Sí, porque era una formación mágica: yo, Brian y Dave. He tocado esas canciones con otra gente y no suenan igual. Nunca suena igual sin Rat, y ciertamente nunca suena igual sin Dave Vanian. Ahora que Brian no está, estamos trabajando con Paul Gray. Paul fue fundamental en The Black Album, que a la gente le gusta porque era bastante aventurero y abrió la puerta a lo que luego se convirtió en el rock gótico.
En buen parte fuisteis los padres del rock gótico, pero siempre habéis sido una banda cargada de sentido del humor. ¿Cómo lo viviste, eso? Todo el mundo de negro, deprimido, postureando entre cruces y cementerios.
No puedo responder a esa pregunta porque, cuando yo ya estaba con mi carrera en solitario en los 80, fue cuando hicieron Phantasmagoria (1985), que fue su mayor éxito. Pero en The Damned tenemos una filosofía no escrita de que no somos estrellas del rock. Solo somos cuatro tíos con la suerte de trabajar haciendo música, pero no somos diferentes, en mi opinión, de un tipo que vacía los cubos de basura o limpia los lavabos. No me comporto como una estrella del pop. La base del punk-rock es que eres igual que el público, y si crees que no lo eres, entonces no eres un punk-rocker.
"No somos estrellas del rock, de hecho, no me considero más importante que un barrendero"
Bueno, tu mayor éxito en solitario, Wot, es una canción de rap que va de ir a quejarse a recepción porque no puedes dormir por el ruido. ¡Eso no es muy punk! Las estrellas del rock suelen destrozar habitaciones de hotel, no quejarse del ruido.
Es una historia real. En aquellos días, me quedaba despierto toda la noche. Me iba cuando el bar del hotel cerraba. A lo mejor dormía un par de horas en el autobús de gira. Llegué a mi habitación de hotel esa mañana, en Minnesota o donde fuera, sobre las ocho de la mañana, con la esperanza de dormir un poco antes de irnos. Entonces el estruendo justo fuera de mi ventana, de una obra al otro lado de la calle. El ruido era tan fuerte, exactamente como lo que ocurre en el videoclip. Grabé el sonido en mi Walkman, bajé en pijama, le puse el ruido al director y le dije: "¡No puedo dormir una mierda por culpa de este dichoso jaleo! ¡Esto es intolerable!". Me contestó: "La mayoría de la gente está despierta a las 8.30 de la mañana, señor." Mi respuesta fue: "¡Pero soy músico! ¡Trabajo de noche y duermo de día!". Y con sorna británica, pese a estar en Estados Unidos, me dijo: "Bueno, ese es el problema, ya ve usted". Y se quedó tan ancho.
En 2006, fundaste un partido político, el Blah! Party. Una de vuestras propuestas era poner freno a la cultura cani-chandalista y de los famosos sin sustancia. Viendo cómo están las cosas 20 años después, ¡os quedasteis cortos, hombre!
Sí, estaba muy desilusionado con la política. A medida que te haces mayor, te das cuenta de que esté quien esté en el gobierno –izquierda, derecha o centro– nada cambia realmente. Los ricos se hacen más ricos y los pobres más pobres. Fundé mi propio partido como un corte de mangas a los políticos profesionales que mienten en televisión. En lugar de tirar un ladrillo contra la pantalla del televisor cada vez que veía a uno de estos bastardos soltando mierda, creé mi propio partido, como una broma. Pero me hizo sentir mejor con respecto a la política, porque al menos admitía que yo. era un tonto inútil. Tal como lo veo... ¡la derecha y la izquierda son dos nalgas del mismo culo! No creo que la democracia esté funcionando, ahora mismo.
"No creo que la democracia esté funcionando, ahora mismo"
Las cosas no cambian, pero pueden empeorar. Pensando en los últimos 10 años de Brexit, ¿cómo ha sido para ti, como músico en gira constante?
Nada buenos. Desafortunadamente, la Comunidad Europea, que empezó como una gran idea para unir a la gente y derribar barreras, se ha convertido en un superestado que se está armando, gastando dinero en armas y volviéndose más bélico. No estoy de acuerdo con las guerras. Quiero la paz.
¿Sigues siendo vegetariano?
Pescetariano. De vez en cuando como pescado, porque el médico me dijo que era bueno para mis rodillas. No apruebo la ganadería intensiva. La forma en que obtenemos nuestros pollos y huevos es muy cruel. Estas pobres criaturas nunca ven la luz del día, hacinadas en esos horribles almacenes. Es una forma terrible de tratar a un animal, sencillamente un drama.
"Durante los primeros dos años de The Damned no me cambié de ropa ni una sola vez"
Quería acabar con una pregunta personal. Creo recordar que en mi libro de inglés de segundo de BUP había una unidad didáctica, My Room, en la que aparecías tú, explicando que habías vuelto a tu habitación de chaval para vivir con tus padres una temporada. ¿Eso es real o lo soñé?
¡Del todo real! Es muy gracioso, esa era mi habitación de verdad, mi dormitorio de cuando vivía en casa con mi madre y mi padre; fue antes de conocer a mi novia, que me puso recto. Dejaba latas de cerveza en el suelo, calcetines sucios y calzoncillos; nunca lavaba nada. Todo apestaba. Lo que ves en ese libro de texto era la vida que llevaba. Jamás me cambiaba de ropa. Durante los dos primeros años en The Damned, llevé la misma chaqueta de cuero, vaqueros, camiseta y un par de botas Doctor Marten. Jamás lavé nada, a menos que fuera a casa de mis padres una vez cada pocas semanas y mi madre me dijera: "¡Oh, te huelen los pies, Ray! Dame tus calcetines", y la pobre los lavaba.
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