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Tras doce años, el establecimiento baja la persiana y el sector lamenta la pérdida de salas en la demarcación

Este sábado ha sido la última noche que el icónico bar YEAH!, de la Avenida Ramon Folch de Girona, ha abierto sus puertas. Tras doce años, Lucía Rocha y Quim de Quintana han decidido bajar la persiana de uno de los últimos bares musicales de la ciudad donde se programaban conciertos en directo. Lo hacen "tristes, pero satisfechos del trabajo hecho" y con la tranquilidad de cerrar "en el mejor momento". Rocha y de Quintana reconocen que "no es fácil" y critican que hay "festivales de verano por encima de nuestras posibilidades" y esto afecta directamente a las salas pequeñas. En este sentido, desde el sector lamentan que se pierdan locales "muy necesarios" para las bandas emergentes que buscan sus primeras oportunidades.
Pocos minutos después de las tres de la madrugada ha sonado 'Jesus, Etc' del grupo de Chicago Wilco. Ha sido la última canción que han bailado las 200 personas que han acudido al YEAH!, el icónico bar musical con música en directo de la Avenida Ramon Folch de Girona. Uno de los últimos locales donde se programaban conciertos. "Hay bares que hacen cosas en acústico, nosotros aquí hemos querido ayudar a bandas que empiezan y hemos visto cómo progresaban", señala Lucía Rocha, copropietaria del bar.
Tras doce años funcionando, esta pequeña sala ha bajado la persiana definitivamente, al menos como YEAH!. Lo hace "en el mejor momento", dice Quim de Quintana, el otro copropietario del establecimiento. "Estamos muy contentos y tristes a la vez, aunque parezca contradictorio", señala.
Desde el sector se ve "con preocupación" que cierre un espacio "donde aún se podía escuchar música en directo en Girona". De hecho, el responsable de La Mirona de Salt y socio de la Asociación de Salas de Conciertos de Cataluña (ASACC), Quim Marcè, dice que es "muy necesario" que Girona vuelva a tener salas como la del YEAH!. "La cuestión es si hace falta una de 1.000 personas o cinco de 200, que creemos que es lo que toca", dice.
En este sentido, Marcè recuerda que las bandas emergentes "necesitan un lugar donde tocar cuando salen del garaje de casa" antes de poder tocar en un espacio mediano o grande. "El YEAH! era una de estas salas y por eso no podemos estar contentos de que cierre este espacio", dice Marcè. En la última noche del YEAH! han sido muchos los amigos de Quim y Lucía que han pasado por el local, algunos conocidos como el grupo gironés Carmen 113 o el propio alcalde de Girona, Lluc Salellas.
Una de las críticas que tanto Marcè como Rocha y de Quintana hacen es el exceso de festivales en la demarcación, especialmente en verano. "Los hay por encima de nuestras posibilidades. Hay bandas que ya solo van a festivales, incluso dejan de ir a salas más grandes que la nuestra", dice de Quintana.
De hecho, Rocha lamenta que la gran cantidad de certámenes que hay en una "demarcación pequeña" hace que muchas veces no haya suficiente público. "Los festivales apuestan por la música en directo y eso es de agradecer, pero hay tantos conciertos que, si intentas ofrecer algo alternativo o más íntimo, te encuentras con que no hay suficiente gente. Adelante con los festivales, pero creemos que hay demasiados", lamenta.
Por todo ello, desde el sector reclaman que haya también una apuesta por estas salas y recuerdan que "la música en directo es cultura", reivindicando "el apoyo que se merece" para evitar así que salas como el YEAH! tengan que cerrar.
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