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Si vosotros también estáis enganchados al programa de TV3 Joc de Cartes para descubrir nuevos restaurantes, ahora podréis ir al del presentador. Marc Ribas acaba de anunciar la apertura de PAMB, un espacio gastronómico de charcutería con bocadillos para llevar y café. La ambición de Ribas es reinventar la comida rápida catalana, ampliándola a partir de la base del bocadillo cuidadoso y hecho con producto de la tierra.
Ribas es el socio responsable gastronómico y el encargado de la selección de producto, recetas y proveedores de esta iniciativa, asociada con Franxa Tomàs (Sandwich&Friends), Nico Torres, de Creps Barcelona, y Marc Serra, de Màtica Partners.
Su filosofía es combinar producto local y tradición con espíritu innovador, y aspiran a convertirse “en un punto de encuentro para jóvenes, locales, expats, familias y visitantes que buscan gastronomía de calidad en un ambiente desenfadado”, explican.
PAMB busca recuperar la autenticidad de los productos de payés del territorio y de los bocadillos catalanes con un ADN 100% barcelonés. Según informa su equipo, el espacio va mucho más allá del concepto tradicional de restaurante, pues “es un movimiento gastronómico que defiende el bocadillo como símbolo cultural del país y lo define como Catalan street food”.
Entre sus imprescindibles están los planxats de pan de coca, con embutidos y quesos artesanos, y las tostadas con DOP de payés. En el primer apartado encontramos una receta como el D’OLOT: bayona de cerdo Duroc Can Corominas y guindilla de Girona confitada con queso de vaca de pasta cocida y corteza lavada El Pilós MuuBee.
El bocadillo de cocina catalana
Dentro del menú destaca una etiqueta gastro muy simpática: el bocadillo de forquilla (o bocadillo de cocina catalana), que reinterpreta recetas tradicionales como cazuelas y asados convertidos en sándwich; por ejemplo, de fricandó, de pollo asado o de albóndigas.
Si queréis ir, ya podéis hacerlo en el número 203 de la calle Valencia. “La apertura estaba prevista para diciembre. Pero como PAMB está en una zona muy de paso, y la puerta es de cristal y corredera, la gente quería entrar. Decidimos que, aunque esté en fase de pruebas y falte mucho producto por llegar, empezar a vender”, explica Ribas a Time Out Barcelona.

