Los 50 mejores restaurantes de Barcelona

Los restaurantes que nunca fallan para comer cocina catalana, italiana, vasca, francesa y asiática. Y también los fogones dirigidos por los chefs más en forma de la ciudad
La Lista: comer
© Ivan Giménez Hoja Santa
Por Ricard Martín |
Advertising

Bienvenidos a La Lista: Comer en los 50 mejores restaurantes de Barcelona, donde se encuentran las direcciones más deliciosas de la ciudad, cuidadosamente escogidas. Barcelona es una de las mejores ciudades del mundo para comer y beber. Esto lo sabemos quienes vivimos aquí, y también los profesionales de la gastronomía que año tras año premian nuestros fogones con distinciones que alzan la ciudad en el podio de la buena comida internacional. La oferta es variada, de calidad, monumental: desde el pequeño bar de tapas de toda la vida, hasta los restaurantes con estrellas Michelin. Aunque el reto es difícil, nos hemos propuesto seleccionar los 50 mejores restaurantes, aquellos con los fogones más fiables de la multitud de buenas mesas barcelonesas. No le demos más vueltas: aquí tenéis los 50 restaurantes que no os fallarán nunca. Buen provecho.

Obtened más información sobre cómo Time Out hace recomendaciones y reseñas de restaurantes.

NO TE LO PIERDAS: Si eres más de barra que de mesa, aquí tienes una lista de los mejores bares de tapas de la ciudad

Los 50 mejores restaurantes

1
Agut
Restaurantes, Catalana

Agut

icon-location-pin El Gòtic
¿De qué va? De todos los restaurantes centenarios –o casi– que podemos encontrar en Barcelona, ​​sin duda es el Agut de la calle Gignàs el que mejor ha conservado el espíritu de fonda y ha resistido incólume el envite del turismo. Que esté en el tramo más inhóspito de una calle estrecha, evidentemente ha ayudado. Es un lujo diario: producto inmaculado, fresco y bien cocinado, donde podréis comer rodeados de cuadros de grandes pintores catalanes del s. XX.

¿Qué comeré? Cocina de fonda extraordinariamente bien hecha, recetas de fondo que incluso incurren en la arqueología visceral (sesos rebozados, ancas de rana ...). ¿Quién puede quitar de la carta unos pies de cerdo rellenos de butifarra negra y salsa de setas? Y hacen un menú de mediodía por apenas 15 €; en la barra, sale por 11,90 €. No es que sea una ganga, es que es un regalo: una comida de fiesta mayor, con platos que por generosidad y acabado parecen sugerencias de la carta, como fideos a la cazuela mar y montaña y dorada a la pescadora. Todo el pescado es fresquísimo, un hecho singular en un menú tan económico. Puede parecer una elección extraña o humilde como número uno, pero su regularidad es a prueba de bombas. Si queréis enseñar a un amigo amigo de fuera qué es la cocina catalana, traedlo aquí.
Time Out dice
2
Lasarte
Restaurantes, Cocina creativa

Lasarte

icon-location-pin Eixample

¿De qué va? La embajada de Martín Berasategui en el hotel Monument de Barcelona se ha convertido en uno de los restaurantes imprescindibles de Barcelona, Cataluña y España, donde el chef ofrece lo mejorcito de su creatividad.

¿Por qué hay que ir? Es el primer restaurante de Barcelona que ostenta las tres estrellas Michelin. Aparte de Berasategui, el responsable del día a día es el chef italiano Paolo Casagrande, capaz de añadir a la arrolladora personalidad de su jefe una marca personal de altísima elegancia y creatividad, presente en platos como el milhojas de manzana, foie gras y anguila, y donde la estética artística que te noquea jamás pasa por delante de una combinación de sabores genial.

Time Out dice
Advertising
3
Mar i muntanya de Can Boneta
© Iván Moreno
Restaurantes

Can Boneta

¿De qué va? La casa de Joan Boneta, exarquitecto convertido en cocinero, sorprende por el tratamiento altamente imaginativo de la tapa y el platillo catalán, que huye de croquetas y tópicos. Al mediodía tienen un menú brutal.

¿Por qué hay que ir? Aquí confluyen la cocina aprendida de padres y suegros con la técnica moderna. Por 13 euros, un primero compuesto por la degustación de tres tapitas. Un ejemplo: vasito de salmorejo espeso, con el punto de vinagre justo, ensalada de tomates -de verdad! - con olivada y un aceite de oliva del de oro líquido, y tostadas con brie y sobrasada. De segundo, a elegir entre arroz de calamares y gambas, o rosbif con jugo del asado y champiñones, siempre un plato de cocina catalana excelente.

4
Gresca
©Cristina Reche
Restaurantes, Cocina creativa

Gresca

icon-location-pin L'Antiga Esquerra de l'Eixample

¿De qué va? En su momento fue el restaurante líder del movimiento bistronómico: aquellos restaurantes ubicados en un bar del Eixample que exprimían la calidad del producto y la inspiración al máximo, con un pie en el menú de mediodía y el otro en la creatividad.

¿Por qué hay que ir? Rafa Peña se ha convertido en un líder gastronómico indiscutible, en un cocinero de creatividad atrevida y con los pies en el suelo. Su cocina es muy creativa, pero los platos siempre son suculentos y reconocibles. Como por ejemplo, el pulpo con butifarra negra. O el pichón al jengibre. O la tortilla a las finas hierbas, de una bavosidad perfecta envuelta por papada. El Gresca ya no es aquel pequeño bar con un equipo mínimo. Pero a cambio de la ampliación, podéis comer en la barra, delante de la cocina, y disfrutar del show de su cocina con fondos potentes y espíritu francés.

Time Out dice
Advertising
5
Tickets Albert Adrià
© Ivan Giménez
Restaurantes, Cocina creativa

Tickets

icon-location-pin Eixample

¿De qué va? Los hermanos Adrià han vuelto a triunfar con este ambicioso resumen de su filosofía de las tapas. Con cuatro barras diferentes –mariscos, plancha, dulces, entretenimientos, inventos diversos– el cliente puede disfrutar de la versión bulliniana de las tapas de toda la geografía española. Es el eje sobre el que han reconstruido su imperio 'gastro' en la capital.

¿Qué comeré? 'Sepionets' en su tinta con pasta de almendra o sandía a la parrilla son sólo ejemplos. Platos como el pulpo crujiente con mayonesa de kimchi o la airbaguette con rubia gallega ya forman parte del patrimonio gastronómico de la alta cocina de Barcelona. Esto es una fiesta: no esperéis la formalidad del cristal y el mantel, sinó un espectáculo hedonista.

6
Enoteca Paco Pérez
Restaurantes, Marisco

Enoteca Paco Pérez

icon-location-pin La Barceloneta

¿De qué va? El chef Paco Pérez consiguió dos Michelin por el Enoteca –ya no es el otro restaurante del hotel Arts, un peso pesado en Barcelona por méritos propios– y también vio cómo su Miramar de Llançà recibió  la segunda estrella Michelin. Poca gente transporta el sabor del mar a la alta cocina como lo hace él: este exquisito cocinero, lacónico en palabras, habla con la imaginación y el oleaje del mar.

¿Qué comeré? La elevación que ha hecho de las ‘espardenyes’ merecen un capítulo en la cocina de vanguardia catalana, y sus arroces contentan por igual a la clientela bulliniana y a los fundamentalistas del corpus de la cocina catalana. Rendirse a la fragancia de su arroz meloso con bogavante es la mejor manera de rendirle homenaje.

Time Out dice
Advertising
7
Disfrutar
© Maria Dias
Restaurantes, Cocina creativa

Disfrutar

icon-location-pin Esquerra de l’Eixample

¿De qué va? Cerrado ElBulli, sus antiguos jefes de cocina, Oriol Castro, Eduard Xatruch y Mateu Casañas, ofrecen en Disfrutar una cocina de matriz bulliniana, tecnoemocional pura. En correspondencia, el servicio es todo un espectáculo. 

¿Y qué voy a comer? Son platos de una imaginación y precisión tremenda, como por ejemplo los ya famosos macarrones a la carbonara, hechos con gelatina de jamón. Aquí viviréis una bacanal los sentidos ejecutada a una velocidad perfecta.

8
Alkimia
© Ivan Gimenez
Restaurantes, Cocina creativa

Alkimia

icon-location-pin Sant Antoni

¿De qué va? Durante trece años, Alkimia fue un restaurante básico para fijar el concepto de restaurante moderno barcelonés. Y lo sigue siendo. Su traslado a la planta noble de la Moritz –donde vivía la familia del fundador de la cervecera– no ha servido para ampliar plazas (aunque ahora disponga de una maravillosa cocina abierta) sino para redefinir. El Alkimia 'mark II' se divide en dos partes: seis mesas donde "se ha querido buscar un restaurante gastronómico moderno, no de lujo sinó de confort, donde no sea aburrido comer", dice Jordi Vilà.

¿Qué comeré? Sigue la línea de cocina catalana de espíritu moderno y urbano marca de la casa. Como por ejemplo, una col caramelizada, con queso y 'raifort'(rábano picante), o por la parte más carnívora un pichón de sangre con acelga, 'toffee' de zanahoria y nueces. 

Time Out dice
Advertising
9
Restaurantes, Peruana

Pakta

icon-location-pin El Poble-sec

¿De qué va? La adaptación de la cocina 'nikkei' -la cocina resultante de la evolución de la gastronomía de los inmigrantes japoneses que se establecieron en el Perú a finales del siglo XX- al universo de alta cocina hedonista, juguetona y bulliniana de Albert Adrià.

¿Por qué tengo que ir? Albert Adrià ha hecho la doble pirueta de reinventar con coherencia una cocina que ya de por si es un accidente. Ha creado, sin normas, maravillas como un maki de caballa ahumado donde una causa limeña enrollada sustituye el arroz (ya no está en el menú, por desgracia). O unos celestiales nigiris de 'espardenyes'. Rendiros a su sorprendente menú degustación.

Time Out dice
10
Can Ros
© Maria Dias
Restaurantes, Mediterránea

Can Ros

icon-location-pin La Barceloneta

¿De qué va? Can Ros es un aliciente para volver a convertir la Barceloneta en un lugar de parada y fonda. Una casa de comidas marinera y centenaria, de las primeras que abrieron en el barrio marinero, que se ha adaptado a los gustos del siglo XXI de manera admirable y familiar.

¿Y qué pido? En la carta –el menú está también muy bien y vale 14 euros–, hay un apartado especial dedicado a los arroces, y aunque me tiran el arroz de capipota con langostinos y el arroz meloso de bogavante, opto por una hambre estilo infantil. A los niños les encanta ensuciarse los dientes. Pido un arroz negro con sepia y alcachofas. La alcachofa es la prueba del algodón. Para preparar el apetito arrocero, pido unas croquetas de calamar con alioli. Cuadradas, bien fritas. Cocina sencilla, que es lo que buscaba. El arroz negro es fantástico. Gustoso, intenso, con una tinta que no empalaga y un grano que se puede contar como las pesetas, uno a uno.

Time Out dice
Advertising
11
estaurant-Kitchen.jpg
Restaurantes, Cocina creativa

Moments

icon-location-pin Eixample

¿De qué va? El hijo de Carme Ruscalleda, Raül Balam, logró la segunda estrella Michelin con este restaurante de hotel 'top'. Como el materno Sant Pau, que ya es historia de la gastronomía mundial.

¿Por qué tengo que ir? El concepto es una impecable cocina innovadora pero muy catalana, con platos como el fricandó de ternera con trompetas amarillas o las gambas del Maresme con pétalos de tomate confitado, bouquet vegetal y piñones tostados. Producto máximo tocado de la mejor manera posible, y donde la mezcla de ética de producto, creatividad y lujo hacen que esto sea un espectáculo 'gastroartístico' de primera magnitud.

Time Out dice
12
Niño Viejo
© AlvaroMonge/ElPeriódico
Restaurantes, Mexicana

Hoja Santa / Niño Viejo

icon-location-pin Sant Antoni

¿De qué va? Hoja Santa es, dicho en pocas palabras, uno de los mejores restaurantes mexicanos que hay en Barcelona. Albert Adrià y el chef mexicano Paco Méndez se miran la tradición popular mexicana con ojos y producto de alta cocina y de ahí salen platos sorprendentes como la quesadilla de trufa con setas o la ternera wagyu con mole chichilo.

¿Por qué tengo que ir? Se salen de la órbita con platos con madera de clásicos: ved el mole pasilla con verduras baby crocantes. Y pegada al ladito, la Taquería de Albert Adrià, Niño Viejo, es diversión pura: los tacos son para chuparse los dedos, sobretodo el de 'huitlacoche' (hongo del maíz), pero sobre todo las carnitas, costilla y piel de cerdo. Pero además de tradición popular mexicana, está el toque Adrià: el pollo con adobo de 'achiote' y barbacoa en Josper es una delicia.

Advertising
13
Restaurant Dos Palillos
Restaurantes, Cocina creativa

Dos Palillos

icon-location-pin El Raval

¿De qué va? Albert Raurich –bulliniano de pro– demuestra que existe hermandad entre las tapas asiáticas y españolas, y un nivel de excelencia de producto y creatividad que le ha valido su primera estrella Michelin.

¿Por qué tengo que ir? Dos Palillos es una perfecta fusión entre bar Manolo y barra asiática de alta cocina, un lugar que no tiene mesas y donde, si no tienen tiempo, no te van sirviendo el vino. Reflexión: parte de la estrella Michelin siempre premia el servicio, y que ellos la tengan todavía pone en más valor sus fenomenales tapas asiáticas.

14
03_RESTAURANTE_FOTOGRAFO_MARCO_PASTORI.jpg
Restaurantes, Cocina creativa

Àbac

icon-location-pin Sarrià - Sant Gervasi

¿De qué va? Jordi Cruz consiguió la tercera estrella Michelin del Àbac, un hecho que lo convierte en el restaurante catalán imprescindible de alta gastronomía en Barcelona.

¿Por qué hay que ir? Ha conquistado este statuts mediante una cocina llena de maestría y sofisticación, al mismo tiempo que llena de respeto por la tradición catalana.

Time Out dice
Advertising
15
Manairó
©Ivan Giménez
Restaurantes, Cocina creativa

Manairó

icon-location-pin Dreta de l'Eixample

¿De qué va? De la visión intransferible y personal de la cocina catalana de Jordi Herrera, un cocinero/artista de aquellos que se puede decir que es un 'true original', utilizando el anglicismo. Herrera bucea en la tradición con utensilios de cocina inventados, y emerge con cosas nuevas. Es una injusticia cósmica que la Michelin le haya retirado el galardón.

¿Por qué tengo que ir? Herrera se complica la vida con un menú de degustación/montaña rusa que hay que probar. El inventor de la plancha faquir o la centrifugadora de carnes "busca que la emoción sea real, no fuegos artificiales", dice. Amantes de la cocina auténtica –sea lo que sea–, no desconfiéis: si hay un cocinero de vanguardia ideal para los amantes del capipota y el guiso es Herrera. Un ejemplo: crujiente de cabeza de ternera con curry con ropa tendida. "Iba un día por la calle y vi un saco de escombros bajo un balcón con ropa tendida. Y me pareció tan bonito que quise hacer un plato ". Son cortezas de capipota con un poco de curry y la mantecosidad de la caballa ahumado, dispuestas en un toldo que forja Herrera en el taller: un cocinero/artista con los pies en el suelo.

16
Nectari
Cristina Reche
Restaurantes, Cocina contemporánea

Nectari

icon-location-pin Eixample

¿De qué va? El estilo propio del chef Jordi Esteve se fundamenta en la calidad y creatividad con la tradición de fondo. ¿Qué tal unas vieiras con trufa y espuma de pescado? (Con menú para celíacos). El premio a su gran trabajo es la obtención de una estrella Michelin.

¿Por qué tengo que ir? Para descubrir una excelente carta y un menú degustación en el que Esteve demuestra una sensibilidad para la interpretación del paisaje en forma de platos de la tierra y a la vez sorprendentes, llenos de finura al tiempo que de lo más suculentos. Ejemplos los hay a montones, pero cuesta olvidar el carré de cordero con costra de hierbas de montaña, mollejas y berenjena ahumada. ¡Y hacen menú de mediodía! Precio asequible para comer de Michelin.

Advertising
17
Can Vilaró
Restaurantes, Catalana

Can Vilaró

icon-location-pin Sant Antoni
¿De qué va? Comidas caseras. Ya son pocos los lugares que pueden definirse así, como Can Vilaró. Un histórico, un clásico, un auténtico. Ubicado frente al majestuoso y renovado mercado de Sant Antoni, Sisco y Dolors reciben diariamente como en casa toda una legión de clientes fieles que ya saben qué elegir. Sin menú, solo una carta de precio muy atractivo y platos del día.
¿Y qué se come? Los lunes de invierno hay cola, para saborear su 'escudella i carn d'olla', abundante plato único. Los martes el cliente fiel se inclina por unos fideos a la cazuela gustosos, gelatinosos, y los miércoles son las lentejas las grandes protagonistas, con chorizo ​​y cocción al punto. El arroz a la cubana, otro plato en vías de extinción, se puede disfrutar los jueves y los viernes. La sesión se puede enriquecer, ya sea con unos pies de cerdo casi mágicos o las albóndigas que borda Sisco. Y el sábado sabadete, un fricandó de fábula. O quizás tenéis suerte y os topáis con tripa de cordero con patatas, un plato sublime, que aquí es uno de los pocos lugares donde ha perseverado y ha sobrevivido a tanta novedad culinaria efímera.
Time Out dice
18
Dos Pebrots
Restaurantes, Cocina creativa

Dos Pebrots

icon-location-pin El Raval

¿De qué va? Mientras parían Dos Pebrots, l'Albert Raurich y su equipo iban a trabajar, tres horas a la semana, recopilando y ordenando datos en la Bullipedia. Y decidieron aplicar el método bulliniano –la creatividad sistematizada a través de catalogación y análisis– a los libros de cocina antiguos, buscando recetas en la historia de platos autóctonos antiguos del arco mediterráneo. El resultado es un bar de tapas que interpreta recetas del Mediterráneo, algunas de la época romana, la mayoría de antes de la llegada del tomate y el pimiento, valga la antítesis.

¿Qué comeré? Platos que pueden parecer básicos, incluso primitivos, pero de los que Raurich consigue extraer su sabor básico, primario, hasta cuotas sorprendentes. Ejemplos: cebolla negra + garum. Y sí, las famosas tetillas de cerda –una parte del animal que ya comían los romanos– confitadas con grasa de jamón. Una explosión de puro sabor de tocino.

Advertising
19
Blanc
Restaurantes, Catalana

Blanc

icon-location-pin Dreta de l'Eixample

¿De qué va? Carme Ruscalleda, con dos estrellas Michelin compartidas con su hijo Raül Balam en el restaurante Moments, también está al frente del restaurante Blanc, la oferta gastronómica más cotidiana del hotel Mandarín. De hecho, la chef de Sant Pol de Mar recupera el nombre del restaurante 'económico' de este hotel de lujo, en manos del malogrado Jean Luc Figueras cuando abrió.

¿Por qué tengo que ir? Como ya hizo el chef francés, Ruscalleda ha optado por construir una carta llena de recetas sencillas y frescas, basadas en la excelencia de la materia prima y en la estacionalidad. Siguiendo la filosofía de lo local como universal, en los platos principales hay una fuerte huella catalana, en recetas como los canelones a la barcelonesa –con carne de pollo, cerdo y ternera– o una ensalada tanto mediterránea como la de burrata, tomate, albahaca y romesco. Pero tampoco faltan las tapas que todo turista en Barcelona espera y algún toque asiático. Las tapas (croquetas, bravas, hummus, gyoza, jamón ibérico ...) se pueden pedir en Banker's Bar y en la terraza Mimosa, ya que Ruscalleda gestiona toda la oferta gastronómica del Mandarín.

20
Mala Hierba
© Maria Dias
Restaurantes, Cocina creativa

Mala Hierba

icon-location-pin El Carmel

¿De qué va? Es la antigua Casa Fausto en lo alto del Carmelo, a un salto de barandilla del parque de la Creueta (ellos la saltan a menudo, para ir a buscar hierbas). En los años 40, Casa Fausto era la última parada del ómnibus de Vallcarca y abrió como bar en 1946. Hoy, el comedor sigue siendo la cochera y la cocina es en la antigua sala de espera. En la azotea, hay un huerto donde plantan especies antiguas y hierbas aromáticas. Roser Asensio y el cocinero milanés Fabio Gambirasi querían hacer un restaurante de alto valor ecológico y sostenible y con una comida saludable.

¿Y qué se come? La cocina está a la altura del trayecto y el encanto. Ni las hierbas ni las flores que recogen son decorativas: lo demuestra un buenísimo, meloso y ligero bacalao cocido a baja temperatura con salsa de pescado y pimiento, aromatizado con hinojo marino y verdolaga (sí, mar y montaña). O unos chipirones rebozado con tiritas de limón caramelizada, deliciosos. La carta es corta, sin relleno. El menú de mediodía, excelente, sale muy bien de precio.

Advertising
21
Casa Leopoldo
© Maria Dias
Restaurantes, Catalana

Casa Leopoldo

icon-location-pin El Raval

¿De qué va? Quizás es el restaurante más mitificado de Cataluña. Los cocineros Óscar Manresa y Romain Fornell anunciaron que respetarían la esencia. Pero han ido más allá, en su fidelidad: "Es exactamente la misma carta que había cuando cerró, ahora hecha a nuestra manera", dice Manresa.

¿Qué pido para comer? La cocina se ha hecho nueva, pero todavía tienes la sensación de estar en la casa que glosaba Vázquez Montalbán.Y todo está en su sitio: albóndigas con sepia y langostinos, pies de cerdo con 'espardenyes', arroz del señorito, unos calamares a la andaluza como Dios manda ... El 'capipota' con garbanzos, jugoso, mucha gelatina, picante, excita los sentidos. Esto es un museo donde se come, y la gente no para de entrar, buscando ilusionados con la mirada algún pedazo de su educación sentimental.

Time Out dice
22
Xavier Pellicer
© Maria Dias
Restaurantes, Vegetariana

Xavier Pellicer Restaurant

icon-location-pin Dreta de l'Eixample

¿De qué va? Xavier Pellicer cerró el restaurante Celerí, dedicado a la verdura –con opción a complementar los platos con proteína animal– justo después de ganar la Michelín. Para reabrirlo una breve temporada después en Provença, 310 bajo el nombre de Xavier Pellicer: y ganó el título de Mejor Restaurante de Verduras del Mundo en el concurso We're Smart Think Vegetables de We're Smart Green Guide, la World's Best de vegetarianos, vaya. Un cambio para seguir igual, más y mejor: con más espacio, y una brasa de encina y fuego de wok.

¿Y qué comeré? Pues experimentos de brasa y vegetales como un chuletón de coliflor con especies massala. O unas berenjenas confitadas con berros silvestres a las que se puede añadir butifarra del perol que són una delícia. O por ejemplo, un plato como las judías verdes con patatas y rebozuelos, –con derivación opcional de la panceta– que ya es un 'must' de la creatividad vegetariana en Barcelona.  

Advertising
23
Casa Xica
© Ivan Giménez
Restaurantes, Fusión

Casa Xica

icon-location-pin El Poble-sec

¿De qué va? Marc y Raquel fueron a montar restaurantes españoles en China. Y volvieron a Barcelona con el bagaje de intentar explicara a cocineros chinos como se tenía que hacer una tortilla de patatas, por ejemplo. Con todo un universo de sabores y técnicas interiorizadas, también por haber viajado todo el mundo, sobre todo por el sureste asiático.

Los largos viajes de Marc y Raquel en busca de sabores y placeres hacen que la carta del restaurante Casa Xica sea como un pasaporte goloso para viajar desde una cómoda silla en el Poble Sec. Lo más fácil sería decir que hacen cocina de fusión. Pero se trata más de la recolección de gustos aprendidos en tierras lejanas, convertidos en platos que gustarán al más exigente de los paladares.

¿Y qué comeré? Aquí por menos de 10 euros puedes comer el plato del día más bebida y postre. ¿Fusión, decíamos? O más bien la invención de platos con un pie en cada orilla, que sorprenden por creatividad, pero sobre todo por sabor. Si fueran escritores, diríamos que tienen la suspensión de la incredulidad a prueba de bombas. ¿Dónde has visto tú antes una tortilla de Phad thai? ¿O una anguila ahumada con kimchi, huevos y trucha del pirineo?

Time Out dice
24
Xemei
Restaurantes, Italiana

Xemei

icon-location-pin El Poble-sec

¿De qué va? No es lo mismo decir "hoy hemos cenado en un italiano" que "hoy hemos cenado en un veneciano". Todavía hay categorías! Cuando, en Poble Sec, abrió el Xemei, este inciso se hizo imprescindible. Los gemelos -xemei, en dialecto veneciano- Stefano y Max Colombo trajeron a Barcelona una cocina transalpina que superaba de una vez los macarrones a la boloñesa y las pizzas quattro stagioni.


¿Por qué tengo que ir? Porque descubriréis que otra cocina italiana existe. Las sarde son la versión veneciana de las sardinas escabechadas y aquel baccalà es una brandada sin ingredientes lácteos. En el Xemei lo sirven en un surtido que también incluye un caballa al horno y boquerones marinados, y que tenéis que pedir sí o sí para poneros en situación. Lo que, por otra parte, no os costará mucho. El ambiente de taberna vintage, la hiperactividad de los Xemei, la simpatía de las camareras y unos platos Buoni, Buoni, Buoni son motivos suficientes para volver.

Advertising
25
Restaurantes

a restaurant

¿De qué va? Pocas presentaciones requiere Alain Guiard, un chef catalán con raíces y educación francesa: triunfador en el bando popular y carnívoro (Santa Burg) y popular y sutil (las tapas de La Mundana), se ha hecho cargo del restaurante del hotel Neri, que ha bautizado como "a restaurante" (así en minúscula). Dicho de esta manera tanto por el hecho de "ser una oferta juguetona, directa, asequible en un Relais Chateaux cinco estrellas", como porqué te verás sorprendido por los niños de la escuela San Felipe Neri jugando y haciendo muecas ante tu plato (caligrafia infantil, vaya)

¿Y qué pido? Son medias raciones para compartir (o no). Porque una delicadeza como huevo con parmentier, picatostes, anguila ahumada y espuma de carbonara (4,50 !) la quieres para ti solo. Guiard se hace fuerte con una serie de platos marineros de sabor potente, como un ragú de corvina, berberechos y leche de coco, que es un plato de la abuela y a la vez un cebiche caliente, y entretenimientos que tienen entidad de principal.

26
Arròs d'ortigues
Restaurantes, Cocina creativa

Xerta

icon-location-pin Dreta de l'Eixample

¿De qué va? El restaurante Xerta, en el hotel Ohla, abandera la entrada en la alta cocina barcelonesa del gran desconocido de la gastronomía catalana: el producto del delta del Ebro. El chef Fran López, que a los 25 años consiguió la Michelin en Villa Retiro (Xerta), ofrece platos en los que combina el poder crudo del mar con la creación gastronómica.

¿Y qué se come? La carta es corta, muy enfocada hacia el menú degustación, y al mediodía hay una calidad-precio espectacular, de martes a viernes: aperitivos, un entrante, un segundo de carne o pescado, postres, vino, café y petits fours. Ahora bien, es en el menú de mar adentro de López donde se capta la verdadera dimensión de su cocina: con platos como las cocochas y angulas: un plato con un aroma espectacular.

Advertising
27
Pork
Restaurantes, A la brasa

Pork

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

¿De qué va? Una declaración de amor incondicional hacia nuestro querido cerdo, del que, como sabéis, se aprovecha todo. La familia Rovira, propietaria de Els Casals, descuartiza aquí las partes del animal y, claro, las presenta todas, o casi todas, en la mesa.


¿Y qué comeré? En el horno siciliano Irracional cocinan tocino y salchichas exquisitas y tienen la despensa repleta de embutidos que elaboran ellos mismos en su explotación del Berguedà. También podéis solicitar un buen cochinillo y compartirlo entre cuatro o cinco. Bendito sea el cerdo!

Time Out dice
28
7 Portes
Restaurantes, Española

7 Portes

icon-location-pin La Barceloneta

¿De qué va? Uno de los restaurantes más antiguos de Barcelona y también un lugar de referencia en cuanto a buena cocina tradicional de la ciudad. Los canelones trufados de fiesta mayor se pelean con los arroces y las sartenes para ver cuál es el plato de más éxito de este establecimiento.


¿Por qué tengo que ir? No hay que apuntar a la alta cocina: unos sencillos buñuelos de bacalao de este local emblemático os harán llorar. Los años pasan pero ellos mantienen el nivel de la cocina y de la atención al cliente. Su ejército de camareros de la vieja escuela son de una elegancia y simpatía que, por más años que hace que vayas, siempre reconforta. Aquí preparan el mejor arroz sin cáscara de la ciudad, el Parellada.

Advertising
29
El bou de Sagardi
© Luis Rodriguez
Restaurantes

Sagardi

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

¿De qué va? Uno de los primeros restaurantes vascos que abrieron en la ciudad. Después del Irati, la otra nave insignia del grupo Sagardi es el restaurante del Born, abierto en 1998, eones antes de que el barrio fuera el apocalipsis 'gastrocool' de hoy en día.

¿Y qué comeré? Encontraréis su sabiduría en materia de pinchos y una cocina vasca tradicional que reivindican con una ejecución fina y moderna (su bacalao ajoarriero es un beso salado de mermelada de tomate). En los últimos años han añadido la ternera suprema a la ecuación: buey gallego comprado en los mejores mataderos.

30
Espai Kru
Restaurantes, Española

Espai Kru

icon-location-pin El Poble-sec

¿De qué va? Lo que comenzó como un altillo del Rías de Galicia ha evolucionado en una de las propuestas de alta cocina más personales de Barcelona; ofrecen el mejor marisco del mundo a base de empequeñecer la ración.


¿Por qué tengo que ir? Por sus recetas! Además de producto excepcional, cuando los matices de los platos del chef Ever Cubilla -como la ensalada de bogavante, aguacate y mayonesa de coral, y las navajas de las Islas Cíes con vinagreta de mostaza y jengibre- invaden tu boca, la emoción alimenta estómago y espíritu.

Advertising
31
Yashima
© Irene Fernandez
Restaurantes, Japonesa

Yashima

icon-location-pin Les Corts

¿De qué va? El segundo restaurante japonés más antiguo de Barcelona. El primero lo abrió el propietario de este mismo, el Sr. Yamashita, cuando vino de Japón a Barcelona para enseñar artes marciales.


¿Por qué tengo que ir? Buque insignia del Grupo Yamashita, podéis pedir una comida 'kaiseki', máxima expresión de la cocina nipona. 'Kaiseki' es una degustación de platos que se comen en una cena importante. Es un menú degustación, pero no forzado por el concepto de alta cocina sino por definición: cuando decimos 'kaiseki' hablamos de una selección de entre seis y quince platos que incluye verduras, pescado, vegetales y algo de carne, todo producto de temporada. Trasladado a la cocina del Yashima, esto significa nueve pasos delicadísimos a 69 euros que se comen en un 'kotatsu' -habitación con tatami y mesas a ras de suelo- de una planta baja recién renovada, con maravillas de sencilla precisión como un delicado y sabroso tofu rebozado con caldo de pescado o el huevo cuajado con wakame y cangrejo. Alta cocina.

32
Bacaro.jpg
Restaurantes

Bacaro

icon-location-pin Ciutat Vella

¿De qué va? Una taberna veneciana que reivindica la cocina italiana más allá del binomio pasta (con salsa) y pizza. Junto a la Boqueria, aquí los ingredientes son seleccionados cuidadosamente.


¿Y qué pido? Pues por ejemplo, sardinas 'in saor', una especie de escabeche un poco más dulce. Una delicia! Bacalao 'mantecato' (similar a la brandada) genial. Lo mejor que podéis hacer para acompañarlo es optar por una copa de 'prosecco', que animará la comida y redondeará el placer de disfrutar de la maravillosa cocina veneciana.

Time Out dice
Advertising
33
Granja Elena
@Ivan Moreno
Restaurantes, Cocina creativa

Granja Elena

¿De qué va? Desde fuera, cuesta imaginar que tras la fachada de un bar en la Zona Franca se esconda uno de los mejores restaurantes de Barcelona, ​​pero así es. Abierto como granja y charcutería en 1974, la cocina de la matriarca Olga puso las bases de una alta cocina de barrio de inmejorable producto que ha dado un paso más allá con la segunda generación, la de sus hijos Borja , Guillermo y Patricia Sierra.

¿Y qué se come? Aquí encontraréis platos de cuchara con una fuerte influencia vasca -Borja trabajó en Zuberoa de Hilario Arbelaitz, uno de sus maestros- y sobre todo un ingenio y creatividad que hacen que sobrepasen la tradición pero que mantengan el espíritu. Con un pie en la creación y otro en la cocina de siempre, pero siempre con intención y material gourmet. Ejemplo del primer caso, merluza con jugo de espárragos, amontillado y almejas. Del segundo, canelones de San Esteban con bechamel de trufa. Y si no te quieres romper la cabeza, uno de los mejores platos de capipota que jamás comerás. Los desayunos también son superlativos.

34
Le Cucine Mandarosso
© María Dias
Restaurantes, Italiana

Le Cucine Mandarosso

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

¿De qué va? Es reconfortante encontrar lugares como Le Cucine Mandarosso, un pequeño local que los cursis dirían que huele a nonna, y los no tan cursis, a cocina italiana. El local, además, tiene un encanto muy genuino y una decoración que te invita a la felicidad.

¿Y qué comeré? Del menú de mediodía elegimos un salmón marinado para compartir como entrante -las raciones son generosas-, y resultó magnífico. Era un lomo de salmón y la textura era como la de la mantequilla. Para seguir elegimos unos ñoquis con tomate, ricotta y berenjena, y una pasta del día condimentada con crema de nueces. Dos delicias, los ñoquis, mórbidos, la pasta, al dente, no "a la muela", y las salsas, sutiles. De postre, tomamos una pannacotta con frutas rojas y una tarta de manzana. Con el menú, muy bien de precio, entra la bebida, incluido un buen vino de la casa. 

Time Out dice
Advertising
35
Ramen-Ya Hiro

Ramen-Ya Hiro

¿De qué va? El rey pionero del ramen en Barcelona. Él puso la parada en 2012 y el resto vinieron después. Hiroki especifica que sólo preparan tres variedades de ramen "porque nos queremos especializar en la calidad y la rapidez". Encontramos las recetas clásicas: de soja (con un caldo hecho de pollo y cerdo, con salsa de soja), de miso (lo mismo con miso en lugar de soja) y de marisco.

¿Por qué aquí? Los fideos, de producción artesanal (veréis la máquina al final de la barra) son una maravilla: los puedes poner en el plato y apretarlos con el palillo y sueltan caldo al tiempo que se mantienen elásticos. Mientras engullo los de soja, maravillado por la densidad y la mezcla de los dos caldos y la delicadeza del corte redondo de cerdo, noto el sabor de marisco y lo relaciono instantáneamente con el mar y montaña de mamá.

36
Indochine Ly Leap
© Scott Chasserot
Restaurantes, Surasiàtica

Indochine Ly Leap

icon-location-pin Eixample

¿De qué va? El espacio es una locura: mil metros cuadrados de jungla, donde las mesas son islotes en un canal de agua, con peces y todo. El cocinero camboyano Ly Leap quiso reproducir en este restaurante gigantesco el ambiente y la sensación de un pueblo vietnamita, con una cabaña dentro del local incluida.


Interiorismo aparte, ¿merece la pena? Por supuesto. Estamos ante un delirio de tapas de inspiración asiática, en la que Ly Leap juega virtuosamente con las especies, los cítricos y las hierbas aromáticas. Platos como el 'dim sum' rosa del desierto, relleno de carne, gambas y hierbas cocidas al vapor con salsa de soja dulce son un clásico.

Advertising
37
Koku Buns
© Maria Dias
Restaurantes, Surasiàtica

Koku Kitchen Buns, Gyoza and Ramen

¿De qué va? Los tres amigos de la casa de ramen Koku Kitchen, Mark, Ross y Bobby (dos irlandeses y un sueco), dieron un paso lógico muy ambicioso: abrir el Koku Kitchen Buns, Gyoza and Ramen, especializado en los tres platos asiáticos de su largo nombre. Juntos pero no revueltos: en la planta de arriba encontraremos el bocadillo asiático y en la de abajo los ramen y 'gyoza'.


¿Qué se come? Tienen cuatro recetas de este bocadillo ligero, hecho al vapor. Se trata de rellenar con cerdo asado, encurtidos (pepino, hinojo y apio) y morder. Aparte de los 'buns', tienen una buena oferta de plato caliente con arroz, los 'don'–fenomenal el donburi vegetariano- y un menú de mediodía de calidad-precio inmejorable: bebida, ensalada y principal con dos 'buns' o 'don' y postres caseros y golosos. En la parte del sótano, 'gyozas' y ramen. Los platosy el local -imitando una estación de metro, en referencia a los bares de Tokio- lo valen: tienen cinco tipos de gyoza y siete tipos de ramen, todo de una calidad altísima.

38
Igueldo
Restaurantes

Igueldo

icon-location-pin L'Antiga Esquerra de l'Eixample

¿De qué va? Igueldo figura en las agendas de los buenos paladares como un punto de referencia de cocina clásica con toques de modernidad, que se agradecen por no excederse en las pretensiones ni en lo rebuscado de sus propuestas. Su cocina, de fuerte acento vasco, la dirige magistralmente Gonzalo Calvete con la otra propietaria, Ana López, que ejerce de óptima sumiller y jefe de sala.


¿Qué se come? La cocina propuesta y sobre todo la existencia de una parrilla de carne y otra de pescado, nos remite a las buenas mesas vascas. Si bien la gran mayoría de sus adeptos van directamente a la costilla de Oiartzun, con bol de ensalada y piquillos, su propuesta es una combinación de ingenio y buen gusto.

Time Out dice
Advertising
39
Nomo restaurant sushi
Restaurantes, Japonesa

Nomo

icon-location-pin Gràcia

¿De qué va? Un ejemplo de fusión con conocimiento de causa -limeña! - es lo que encontramos en el restaurante Nomo. El sushimaster Nao llegó a Barcelona con mentalidad ortodoxa, y los hermanos Molina lo fueron convenciendo de las virtudes del mestizaje culinario. "La cocina japonesa y la española tienen en común el máximo respeto a los sabores, no los mastican", dice.

¿Es bueno? ¿Me sorprenderá? Cada jueves es día de pruebas, y se hacen tests de productos, como un nigiri flameado de anguila del delta del Ebro -brutal! - o un maki de langostino en tempura, salsa huancaína - habitual de la cocina criolla de Perú-, y olivada. Nao es uno de los cocineros japoneses de Barcelona que mejor entiende la cocina catalana, y lo demuestra con platos como el Nigiri de foie del Empordà flambeado.

40
Meneghina
Restaurantes, Italiana

Meneghina

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

¿De qué va? ¿Buscas un restaurante con un punto romántico por la zona del Born y la Ribera? Este italiano pasa el listón de sobra, tantos los mediodías como para una noche romántica.

¿Qué pido? Apuesta por primeros como la 'burrata' fresca o la parmesana, y por segundos como las 'linguine' con tomates cherry y albahaca o los 'pappardelle al ragù'. Si lo riegas con un buen vino, ya todo queda en tus manos para que una cita en este encantador restaurante italiano sea un éxito.

Advertising
41
L'Escale
© Irene Fernandez
Restaurantes, Francesa

L'Escale Bistrot

icon-location-pin L'Antiga Esquerra de l'Eixample

¿De qué va? L'Escale es un bistrot de verdad. El cocinero, Julien Rivoiron, y sus compañeros en la cocina, Christophe Almodovar, y en la sala, André Despacha, tienen unas credenciales inmejorables: son de Lyon, la capital gastronómica de Francia, y tienen experiencia tanto en cocina popular tradicional como en estrellas Michelin. 


¿Merece la pena? De cabeza! En su menú de mediodía (17 €) encontraréis maravillas cotidianas como un puré de coliflor con bacalao cocido y alcaparras o el prensado de rabo de toro con puré de salsifí, rábano picante y semillas de mostaza en vinagre. Dos primeros y dos segundos, a elegir. Y de noche disponen de un menú degustación sorpresa con seis platos por 43 , así como una carta durante todo el día de tarrinas, rillettes (de carrillera de cerdo, por ejemplo) y croquetas francesas (de queso reblochon) De fabricación propia. También podéis regalaros vinos a copas bien elegidos y a precios simpáticos.

42
©Ivan Giménez
Restaurantes

Casa de Tapes Cañota

icon-location-pin El Poble-sec

¿De qué va? El Cañota es un bar de tapas marineras de inspiración gallega con muy buenas referencias. Se trata del hermano pequeño del reputado Rías de Galicia, uno de los grandes restaurantes gallegos de la ciudad y de España.

¿Y qué se come? Pescado y marisco, patatas bravas, pulpo a la gallega, ensaladilla rusa, cañas de cerveza y vinos... La oferta del Cañota es la de toda la vida pero con el añadido de un puntito juguetón de creatividad. Todo de la mejor calidad y en un local desenfadado para resolver una comida de celebración o la cena después de salir del Teatre Lliure, el Mercat de les Flors y del BTM, que están muy cerca.

Advertising
43
Chen Ji
© Ivan Gimenez
Restaurantes, China

Chen Ji

icon-location-pin Eixample

¿De qué va? En la Chinatown barcelonesa, junto al Arc de Triomf, hay un restaurante chino que los entendidos han llegado a considerar el más chino de Barcelona. El Chen Ji es un local auténtico, sin ornamentaciones artificiosas, con unos platos preparados con exquisitez y siguiendo las tradiciones auténticas de una cocina riquísima, ahora borrada por la moda de la cocina japonesa. La clientela del Chen Ji es mayoritariamente china. Una garantía de seriedad.


¿Qué se come? Esto es un viaje de cinco estrellas a precio de low cost. En el Chen Ji no hay ni un arroz tres delicias, ni otras obleas sobreactuadas de una falsa orientalidad. En el Chen Ji, preparan los tallarines a mano, muy bien condimentados, por ejemplo, con verduras y ternera con anacardos, y las guo tie (dumplings) son una delicia. Quien quiera probar rarezas cotidianas como la medusa de mar o las lenguas de pato, no tiene que hacer más que pedirlas a un camarero que va y viene como una bola de dragón. La oferta es extensísima.

Time Out dice
44
Koy Shunka
Restaurantes, Japonesa

Koy Shunka

icon-location-pin El Gòtic

¿De qué va? El hermano más moderno del Shunka (que por cierto es quizás el mejor local de sushi tradicional de Barcelona) es el primer restaurante japonés que recibió una estrella Michelin en España.


¿Sushi Michelin? ¿Merece la pena? La cocina es estratosférica, pero aquí la grandeza viene dada por los nigiris: salen directamente de las manos de Hideki Mtsuhisa y llegan a nuestra boca sin alteración en la temperatura. Y se deshacen con todos los gustos potenciados. Es una ceremonia donde se controla exactamente el corte del pescado, la cantidad de arroz y la textura. Y hacen de este un lugar absolutamente ineludible para cualquier amante de la cocina japonesa.

Advertising
45
Taktika Berri
Restaurantes

Taktika Berri

icon-location-pin Eixample

¿De qué va? Si preguntáis entre los amantes de los restaurantes vascos, muchos os dirán que Taktika Berri es, posiblemente, el mejor vasco de Barcelona; y sus pinchos no desmerecen en absoluto esta reputación.


¿Y qué comeré? Son oriundos de San Sebastián y disponen de unos 25 pinchos entre fríos y calientes. Son clásicos, sencillos, de toda la vida: tortilla de bacalao, chistorra, la Gilda, merluza rebozada, un insuperable bacalao con pimiento... Como para los codiciados calientes se tendréis que ganar terreno en lucha de codos, os recomendamos una especialidad fría: el revuelto de huevo con pimientos del piquillo y ajo.

46
Petit Comite
Restaurantes, Catalana

Petit Comité

icon-location-pin Dreta de l'Eixample

¿De qué va? Cocina catalana tradicional desde el punto de vista de la alta gastronomía, a cargo de Nando Jubany, cocinero Michelin dedicado en cuerpo y alma a la tradición.

¿Qué pido? Las croquetas de asado, la ensaladilla rusa y los calamares a la romana son una excelente tarjeta de presentación del que llegará. El relleno de las croquetas, meloso y sabroso, y la ensalada rusa se podría decir que son los mejores de la zona del Eixample. O unos canelones trufados de fiesta mayor, creación de Nando Jubany y unos de los mejores de la ciudad. De bechamel, la correcta; y en lugar de un relleno que no huela a nada y sólo sepa a pollo o a foie gras, aquí apuestan por uno de carne asada, 'comme il faut'. Y tenéis que probar su fricandó con patatas fritas.

Time Out dice
Advertising
47
La Balmesina
© Iván Moreno
Restaurantes, Pizza

La Balmesina

icon-location-pin Sarrià - Sant Gervasi

¿De qué va? Max Morbi -'mórbido 'significa "blandura delicada", gran nombre para un pizzero- es un firme defensor de una nueva forma de hacer pizza: "La pizza es sobre todo textura. Hay un buen equilibrio con el sabor, y somos partidarios de llevarla al terreno de la alta panificación". Ellos son italianos, pero van "descubriendo todo lo que te dice la tradición que no tienes que hacer".

¿Pizzas raras o qué? No necesariamente, más bien buenísimas. Preparan tres masas (a partir de masa madre y muchas horas): la clásica, fina y crujiente, una de espelta integral y la Pala. Esta última, una rectangular para compartir, en porciones. Lanzaros a ella de cabeza: el alveolado crujiente y la delicadeza de recetas como la de crema de alcachofa las hacen casi etéreas (pero sabrosas!).

48
Mosquito
Restaurantes, China

Mosquito

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

¿De qué va? En esta taberna asiática sirven diversas variedades de 'dumplings' o empanadillas chinas. Pero también otras delicias como el pato frito, el pollo y la berenjena 'bang bang' con un toque picante o los buñuelos de pescado 'thai'.

¿Me gastaré un dineral? No. Estamos hablando de tapas humildes y económicas, pero no menos interesantes y sabrosas. Una prueba es la cola que hay casi todos los días frente al local. Y para acompañar cada bocado, echad un vistazo a la extensa carta de cervezas artesanas, renovada periódicamente.

Advertising
49
Casa Trampa

Casa Trampa

icon-location-pin Vallvidrera, el Tibidabo i les Planes

¿De qué va? El restaurante Casa Trampa está situado en la plaza de Vallvidrera, en un cruce de seis semáforos adorados por la Guardia Urbana y por un ayuntamiento siempre necesitado de crear infractores potenciales. La casa que ocupa hoy en día la tienda de comestibles Crespo, en el siglo XIX fue un hostal que recibía los viajeros nocturnos que llegaban en carruaje desde Barcelona, ​​y por las estrechas ventanas los propietarios sacaban los trabucos para proteger sus huéspedes de los bandoleros.

¿Qué se come? ¿Quién no ha probado el guisantes salteados con jamón, o la ensaladilla con ensalada de jamón de Jabugo? ¿O quién no ha probado el conejo con setas o los pies de cerdo con judías? ¿O el alioli? ¿O las croquetas de cocido? ¿O las albóndigas con pisto? ¿O unos macarrones que calmarán a los niños hiperactivos? Estas preguntas retóricas están dedicadas a quien no haya probado estas recetas. Can Trampa es un restaurante donde se puede beber cava, o vino del Priorat, o mezclar la gaseosa con un vino sencillo sin ser fusilado. Un clásico.

Time Out dice
50
Fàbrica Moritz
Raul Tejero
Restaurantes, Cocina contemporánea

Fàbrica Moritz

icon-location-pin Eixample

¿De qué va? El espacio gastronómico de Moritz, en la que había sido la antigua fábrica (fundada en 1856), es todo un festival de bebida y comida. En el espacio de cervecería, con la barra más larga de la ciudad, podemos tomar cerveza sin pasteurizar, conectada directamente del tirador al tanque de una microcervecería.

¿Qué se come? Una amplísima carta de tapas de todo el mundo, a cargo de Jordi Vilà, donde la gastronomía alsaciana y la española se dan la mano. Todo ello acompañado de un bar de vinos y un restaurante. En este espacio rehabilitado integralmente por Jean Nouvel, también se puede visitar la microcervecería, pero sobre todo merece la pena pasear sin prisa y descubrir los detalles arquitectónicos, muros vegetales, ventanas periscópicas- que hacen de la Fábrica Moritz uno de los edificios públicos más sorprendentes de la ciudad y todo un parque temático para los amantes de la cerveza.

Advertising