¿De qué va? Ponerle a un restaurante del barrio Gótico un nombre extraído del 'Llibre del Sent Soví' –el recetario catalán más antiguo conocido, de 1324– es toda una declaración de principios e intenciones. La intención de La Sosenga –sofrito medieval– es ofrecer una cocina catalana arraigada en el territorio e incluso con ciertos aires medievales, sobre todo en los contrastes entre dulce y salado (ya sabéis que la cocina de la Edad Media no diferenciaba entre platos principales y postres).
¿Y qué se come? Aquí la creatividad de Marc Pérez (cocina) y Tania Doblas (sala) viene dada más por la combinatoria de sabores –siempre con un anclaje en la tradición catalana– que por el asesinato y renacimiento de un producto en texturas. Y lo hacen con una vocación popular y gastronómica: un menú degustación mensual de 7 pases a 35 euros, tanto por la noche como al mediodía, donde todos los vegetales son ecológicos y de proximidad, y todos los proveedores se listan al final de la carta. Con platos espectaculares, como unas judías, patata, trompetas de la muerte: trompetas guisadas con papada ibérica; judía amarilla a la brasa y ñoquis de patata hechos en casa, que actualizan el puro espíritu catalán con creatividad: lo vemos en un plato como el fricandó de presa ibérica, níscalos, mostaza y granada (pero es estéril mencionar platos: lo cambian todo cada mes).







































































































