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Galeries Olimpia
Foto: Time Out BarcelonaCristina Fuentes, Toni Manejas, Daniele Zonza, Lupen Crokan, Alex Heras

Galeries Olimpia: el último secreto de Barcelona

Cuatro tiendas de discos y un bar se esconden en unas galerías comerciales erigidas sobre el antiguo Teatro Circo Olympia

Por
Borja Duñó
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Ahora que se lleva el turismo de proximidad, nada mejor que redescubrir Barcelona, que todavía esconde algunos secretos que no aparecen en las guías. Es el caso de las Galeries Olimpia, en la confluencia entre la calle Aldana y la ronda de Sant Pau, que hoy pasan completamente desapercibidas para muchos peatones. No es el caso de los fanáticos de los vinilos; ellos saben que, desde hace unos cuántos años, se han instalado cuatro pequeñas tiendas de discos. Si sumamos el bar, que mantiene elementos de cuando se construyeron las galerías a finales de los años 60, el centro se ha convertido una especie de templo underground para 'diggers', coleccionistas y DJ de todo el mundo que sí conocen el secreto. Lo único que hay que saber es que solo abren por la tarde (las tiendas a las 15 y el bar a las 17 h).

Las galerías se construyeron años después de la demolición del antiguo Teatro Circo Olympia, un coliseo imponente que funcionó de forma estable en Barcelona entre el 1924 y 1947. Con una capacidad para 6.000 espectadores, acogía zarzuela, ópera, circo con animales, boxeo, lucha, maratones de baile e incluso espectáculos acuáticos, cuando lo convertían en una piscina de 300.000 litros de agua. En 1926 albergó la primera banda de jazz que actuó en Barcelona y cerró el 1947 con una representación de 'La bohème' de Puccini.

Los cuatro fantásticos

Los vestigios del antiguo teatro están ahora bajo las galerías, que nunca acabaron de funcionar. El Bar Olimpia fue pasando de unas manos a otras hasta que en 2017 lo cogió Cristina Fuentes y lo convirtió en un bar de copas; ahora, con la pandemia, esto ha cambiado y abre por la tarde. Cuando llegó, ya se había instalado Tony Manejas, propietario de Rhythm Control, una tienda con interesantes novedades de technohousedisco y electro, pero también con ediciones originales (sin usar) otros estilos.
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Después, Alex Heras estableció Vinilarium, más orientado a la segunda mano, y Lupen Crokan, que había empezado ayudando a Heras en su tienda, se independizó y cogió el pequeño local que da a la calle AldanaCrokan's Mutant Store, que es el más ecléctico de todos (de los Beatles a Ezra Collective, pasando por todo lo que le cabe en el pequeño establecimiento). Como está en la entrada, se encarga de informar a los curiosos que dentro hay tres tiendas de discos más, que pasen y remuevan las cubetas.
El último en llegar ha sido el sardo Daniele Soza, que ha instalado Globe Records Shop cerca de la entrada de la ronda de Sant Pau. Tiene mucho italo disco, singles y discos divertidos y curiosos; como los demás, es DJ y antes de la pandemia organizaba las fiestas Glove. El año pandémico ha sido duro, cuentan, en primer lugar porque no se han podido dedicar a pinchar y se han tenido que centrar en la venta de vinilos. Además, "antes venían muchos guiris", dicen casi a coro. Ahora esperan que se reactive el turismo y vuelvan los visitantes.
"Hace 25 años que pincho y nos conoce mucha gente", asegura Lupen. También se mueven mucho por Instagram y venden por Internet, pero mantienen este espacio físico casi compartido, donde viven "como una familia". "Como último en llegar, tengo que decir que me han ayudado mucho", asegura Sonza. Se lo hacen todo ellos, reciclan materiales y pintan las paredes si hace falta, porque la propiedad no les ayuda. Su idea es revitalizar las galerías, volver a montar mercadillos, como hicieron antes de la pandemia, y que el bar sirva también de puerta de entrada para nuevos clientes.
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Ahora hay un par de sellos discográficos y estudios de grabación, una señora que arregla prendas de ropa y una minúscula inmobiliaria. Si se abrieran negocios en los locales que permanecen vacíos, las galerías tendrían más vida y se aprovecharía su potencial; no es nada habitual encontrar cuatro tiendas de discos tan especializadas en un mismo centro comercial. Además, han contribuido a que el espacio dejara de ser un escondrijo para fumar porros y el punto de encuentro de los ladronzuelos del Raval, que se reunían ahí después de los hurtos. Ahora, solo falta que el final de la pandemia les dé el empujón que necesitan para revitalizarse y quien sabe si, incluso, ponerse de moda.

De propina, si queréis saber más del antiguo Teatro Circo Olympia y ver fotos de los espectáculos que se celebraban en él, mirad este video a partir del minuto 35:

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Lee el número de junio de Time Out Barcelona, con entrevistas, reportajes y las mejores recomendaciones de ocio y cultura de la ciudad.

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