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Spice Girls 2019
Foto: Spice GirlsSpice Girls

Por qué reivindicar el retorno de las Spice Girls en 2019

Por Marta Salicrú
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Vuelven las Spice Girls: 10 años después de su retorno a los escenarios en 2007-2008 (en una gira que pasó por el Madrid Arena), el grupo de chicas británico que a finales de los 90 se convirtió en un fenómeno del pop de masas, ha anunciado una gira que las llevará por estadios del Reino Unido en junio de 2019, aunque por primera vez no les acompañará Victoria Beckham. Si la noticia os produce cierto 'guilty pleasure', os damos algunos motivos para celebrar sin vergüenza el regreso de las cantantes de 'Wannabe'.

'Girl power'
Las Spice Girls no significaron un cambio de paradigma respecto al modelo de los 'girl groups' de los años 60, grupos musicales formados solo por cantantes mujeres pero con hombres componiendo, produciendo, tocando los instrumentos y tomando decisiones. Una alternativa que sí proporcionaron desde principios de la misma década de los 90 los grupos de la escena riot grrrl de la costa oeste norteamericana, próxima al hardcore punk; bandas con un discurso feminista combativo teórico que ponían en práctica de modo radical. Pero la virtud del mensaje de 'girl power' de las Spice Girls, aunque manufacturado y de laboratorio, fue, como las reivindicaciones feministas de Beyoncé, su capacidad para penetrar el 'mainstream' y de llegar a un público muy joven que creció con el mensaje del poder femenino en el disco duro.

Diversidad
Las Spice Girls no eran como un anuncio de Benetton, pero el quinteto original ofrecía cierta imagen de diversidad de un modo natural y normalizado. Diversidad étnica (aunque quizá se podría criticar cierto racismo en los 'prints' selváticos que acostumbraba a llevar Mel B., 'Scary Spice', hija de padre de origen caribeño), diversidad corporal (de hecho, la mayoría de las Spices están más delgadas ahora a los cuarenta y tantos de lo que lo estaban hace 20 años) y diversidad de roles, con mención especial a Mel C., la Spice deportiva, siempre en chandal y lejos de los arquetipos de feminidad predominantes.

Sin Victoria: ¿y qué?
Precisamente, la Spice que molestaba más en el intento de reivindicar en clave de género las Spice Girls era Victoria Adams, la pija. La 'Posh Spice' casi no cantaba ni bailaba, porque no lo hacía especialmente bien. Su rol en el grupo era el de florero, de estar ahí luciendo palmito, un arquetipo femenino a defenestrar para siempre. Y como en los cuentos de hadas transmisores de valores patriarcales, a Victoria vino un príncipe a retirarla, el futbolista David Beckham. Redimida en empresaria en el sector de la moda, Victoria desea suerte a sus excompañeras de grupo, pero no las acompañará. Sobre el escenario no se la echará de menos.

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