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La atracción tiene un desnivel de 102 metros y es tanto apta para adultos como para niños (con vuelos previstos en posición de Superman)

La estación de montaña de Boí Taüll ha inaugurado hoy la tirolina doble más larga de Cataluña, denominada T-1000. Con un total de 1.020 metros de longitud, es el segundo tramo de una primera tirolina, la T-200, que ya se puso en marcha el verano pasado. Ahora, la longitud total de esta actividad de aventura es de 1.220 metros y es uno de los principales atractivos de la temporada de verano en Boí Taüll.
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La supertirolina está ubicada en la base de la estación de Boí Taüll: sale de la cota 2.037 y llega a la cota 1.935, desde donde un vehículo de 9 plazas vuelve a llevar a las personas hacia arriba. Y por si la longitud fuera poco, el desnivel es de 102 metros.
La instalación dispone de dos plataformas y dos cables de bajada, de manera que se pueden realizar descensos individuales o en tándem.
Los descensos los pueden realizar personas que pesen entre 50 y 120 kg. En un primer momento, quienes suban a esta atracción irán sentados (en posición de parapente).
Más adelante, se pondrá en funcionamiento la modalidad de descenso en posición horizontal (como el vuelo de Superman). Los saltos en modalidad tándem estarán disponibles también para niños a partir de 6 años y con un peso mínimo de 20 kg, siempre que vayan acompañados de un adulto y el peso máximo de las dos personas no supere los 130 kg.
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La tirolina T-1000 se puede visitar los fines de semana y festivos de 12 a 15 h, con una entrada individual para adulto o niño de 15 euros, una opción doble por 25 euros, y una tarifa especial de 12 euros por persona para grupos de más de 20 integrantes.
Esta actividad forma parte del amplio abanico de actividades que ofrece la estación de Boí Taüll, como el Telesilla Vaques, un remonte que ofrece paseos en altura y que con un trayecto de 20 minutos ofrece a los visitantes unas vistas espectaculares de las cumbres del Alto Pirineo. Una vez arriba, se encuentra el mirador del Cap de Ginebrell (2.310 metros), desde donde se pueden contemplar vistas panorámicas del entorno y sus picos, como los Besiberris o la Punta Alta de Comalesbienes, que superan los 3.000 metros de altitud, o el Aneto, techo de los Pirineos.
Este año, como novedad y en colaboración con el Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici, se ha instalado también un telescopio panorámico que permite una mejor observación de todo este espectacular paisaje de alta montaña.
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