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‘Catalan graffiti’ es el primer disco del trío barcelonés cantado íntegramente en catalán y sale este viernes 14 de noviembre

Hacía tiempo que hablaban de ello y por fin ha llegado el momento: ya está aquí el disco íntegramente en catalán que Sidonie habían prometido. Habían enseñado la patita con una canción, Portlligat, habían colaborado con Sopa de Cabra... y lo decían en las entrevistas de su disco anterior Marc, Axel y Jess (2023). Con 27 años de trayectoria, Sidonie han sido siempre un grupo barcelonés hasta la médula, pero quizás les quedaba expresarse en su lengua materna para llegar a la verdadera esencia. El disco, Catalan graffiti, juega con múltiples referencias: la peli de George Lucas, la berenjena del Trempera matinera de La Trinca, el disco del plátano de la Velvet, los Beatles, The Cure, los Smiths... Un cóctel de melodías en estado de gracia en la lengua de Verdaguer. Nos lo cuentan en la librería especializada en libros de música La Sonora, a escasos metros de donde lo han grabado.
¿El disco en catalán de Sidonie es una especie de divertimento o un punto de inflexión en vuestra carrera?
Marc Ros: De entrada, diría que divertimento no, porque sufrimos mucho para parir un disco. Es un proceso que dura más de un año y en el que hay muchas batallas, de entrada con la composición. En ningún caso consideréis que este disco sea un spin-off o algo puntual, sino que tiene una continuidad. Para nosotros es el disco número once de la discografía de Sidonie, que ha costado mucho de hacer, y que después ha sido maravilloso.
Axel Pi: Es verdad que no podemos definir el proceso como algo divertido, porque somos perfeccionistas, somos obsesivos, porque nos lo tomamos tan en serio que la preocupación acaba afectando a todo el proceso de producción. Pero ahora miro atrás y pienso: "¡qué divertido fue!". Mira que lo pasamos mal a veces en el estudio, pero realmente ahora lo veo como algo muy divertido. Porque si hay una cosa que mantenemos siempre es que hacemos lo que nos da la gana y lo que sentimos. Ahora pienso en todo lo que hemos hecho en relación con este disco y ha sido divertirnos, a pesar de todas las complicaciones.
Jess Senra: Ha sido un disco divertido de grabar. Yo me lo he pasado muy bien, pero muy bien. Me levantaba por la mañana y pensaba: "hostia, qué guay, me voy al estudio con estos dos".
No me liberaré nunca de lo que supone vivir una grabación con ansiedad
A.P.: Soy muy defensor de la nostalgia, porque la nostalgia es como... creo que los que tenemos imaginación somos capaces de crear paraísos e infiernos. Y yo creo que eso lo hago bien en mi vida: pensar que el pasado fue mucho más bonito de lo que fue. Mi infancia, mi adolescencia, o las grabaciones de discos. Yo recuerdo mucha tortura también en la grabación de este disco, y también divertirme.
A.P.: Yo vivo con ansiedad la grabación de un disco.
M.R.: Mira, al menos, como intérprete, como cantante, es el disco que más he disfrutado. Como cantante. Porque ha sido en catalán, porque el aire ha salido de una forma más natural. Pero he disfrutado mucho cantando, eso sí que lo tengo.
A.P.: Y también es un tema de aprovechar momentos que son esos breaks que se hacen cuando estás grabando, que sales y compartes cómo lo estás viviendo. Y en esos momentos, aquí en Ros de Olano, número 20, decíamos: "qué, todo bien, ¿no? Sí. Bueno, está yendo bien". Sí, hemos ido avanzando sabiendo que todo iba como queríamos. Pero yo, personalmente, no me liberaré nunca de lo que supone vivir una grabación con ansiedad. Ojalá algún día me libere de eso. Pero hasta ahora lo siento, me voy a dormir con eso y me levanto con eso. Pero pienso que ha sido guay.
J.S.: ¡Ha sido superguay! Ha sido superguay grabar este disco.
¿De quién fue la idea de grabar un disco en catalán?
M.R.: Mía. Seguramente a partir de una canción anterior que se llamaba Portlligat y nos gustó mucho el resultado. Al principio, los primeros pasos hacia el disco en catalán fueron un poco complicados. Yo les pasaba maquetas con canciones en catalán y algunas canciones, créeme, eran bastante ridículas y bastante... Yo estaba aprendiendo un nuevo oficio, que era el de hacer canciones en catalán, porque yo sabía hacerlas en castellano e incluso en inglés. Pero en catalán no sabía hacerlo. Y me costó unos meses y quizás un año. Y ellos lo pagaron. Se tuvieron que comer mierda catalana...
Algunas canciones eran bastante ridículas, yo estaba aprendiendo a hacer un nuevo oficio y se tuvieron que comer mierda catalana
¿Cómo la recibisteis los demás?
J.S.: Con mucha alegría y naturalidad. Fue algo muy bonito. Cuando Marc dijo "tengo canciones en catalán", pues fantástico, hagamos un disco en catalán, claro que sí.
A.P.: Yo creo que la composición marca el talante de un grupo, el talento de Marc componiendo y hacia dónde él quiere ir marca la dirección de los tres. Con Portlligat, incluido en El regreso de Abba, Marc nos da, no solo a nosotros sino al resto del mundo, un mensaje. Y es la necesidad de incluir una canción en catalán en un disco conceptual, cantado en castellano. Aquel Portlligat lo recibimos como un mensaje que tiene que ver con lo importante que es que eso esté ahí. Pero cuando en una segunda entrega de canciones Marc nos enseña cuatro o cinco canciones en catalán y unas pocas en castellano, entendemos que ese mensaje es más potente. Que necesita escribir en catalán. Y es aquí donde, de repente, nace, se reproduce, se multiplica un sentimiento que seguramente Jess también tenía, yo tenía desde hace mucho tiempo, que era el de hacer un día un disco en catalán. Y ese mensaje que Marc nos envía es: "hostia, ahora es el momento". Qué guay. No acaba de componer una canción de forma testimonial, diciendo cosas en un disco en castellano. Acaba de decirnos que necesita componer en catalán. Y por fin ahora yo veo que ese momento ha llegado. Y eso es muy bonito. Porque cuando nos volvemos a encontrar ese día es: "vale, vamos hacia aquí, ¿no?". ¿Y cómo lo recibimos? Como dice Jess: “con alegría”. Porque, afortunadamente, siempre hemos estado muy conectados. Como él suele decir, estaban las palabras, estaba la necesidad, y un día le llegan las melodías para convertir en realidad este deseo. Y cuando las vemos, ya está. Y en ese momento nos liberamos, de cierta manera, de esa carga de responder "¿y algún día un disco o un EP en catalán?". Sí, sí, sí. Pero ya llegará. Piensa que el "ya llegará" quizás hace 20 años que lo decimos. Y un día llega.
Quien elige la música por idiomas se perderá un disco de buenas melodías que está hecho en catalán
¿Y qué feedback estáis recibiendo? Porque claro, la gente que os ha seguido toda la vida está acostumbrada a escuchar a Sidonie de una determinada manera, y de golpe cambia.
M.R.: El fan de Sidonie está curado de espantos, sea de aquí o de fuera, porque hemos hecho cambios más profundos que el hecho de cambiar de idioma. Porque cuando teníamos el éxito casi asegurado, comercialmente hablando, que era con Fascinado (2005), Costa Azul (2007), El incendio (2009), decidimos dar una patada a todo eso y hacer un disco tan curioso como es El fluido García (2011), que es un disco que no sonó en las radios. Porque es que no había forma de que aquel sonido tan recargado y tan distorsionado sonara en ninguna radio. Pero era lo que nos pedía el cuerpo hacer. Después de eso, yo creo que algunos han abandonado el barco, otros nos han seguido. Y ahora toca este cambio. Si lo aceptan bien... yo creo que quien elige la música por idiomas se perderá, en este caso, un disco de buenas melodías que, circunstancialmente, está hecho en catalán.
En el disco hacéis homenajes a diferentes tipos de música que os han marcado. También os han influido Nueva York, California y Menorca.
M.R.: Normalmente las notas de prensa las escribo yo y normalmente suelen ser mentira. Pero sí que aquel año estuvimos en Nueva York y yo les llevé al Brill Building, que es donde se hacían las canciones pop más maravillosas que se hayan hecho nunca, antes de la llegada de los Beatles a Estados Unidos en el 64. Entonces se hacían canciones, producidas por Phil Spector y compuestas por Carole King, Gerry Goffin y otra gente muy, muy, muy potente. Y el disco que tenía que hablar de eso se ha convertido en Catalan graffiti. Pero también estaba la cosa californiana, nuestra cosa psicodélica y el Monterey Pop Festival. Y Menorca, porque somos mediterráneos. Y yo creo que la puerta de entrada al disco es la portada, que es una berenjena que recuerda al disco de La Trinca Trempera matinera (1977), recuerda al primer disco de la Velvet Underground con el diseño del plátano de Andy Warhol, y se llama Catalan graffiti por una película de George Lucas que nos impresiona y que tiene una banda sonora espectacular. Entonces, sí que aquellos viajes que hicimos por Estados Unidos añadieron más cosas a esta mediterraneidad y al pop de guitarras inglés, que es nuestro ADN. Smiths, que están, los Cure, que están, Kinks que están, los Who, omnipresentes, los Beatles más que nunca... de hecho, hay una canción que se llama Els Beatles.
El fan de Sidonie está curado de espantos, porque hemos hecho cambios más profundos que cambiar de idioma
A.P.: De hecho, decir Menorca es como decir Barcelona. Cuando cantábamos en inglés nos decían "es que si hubierais nacido en Londres, seríais..." y siempre contestábamos igual: "es que nosotros no sonaríamos como sonamos si hubiéramos nacido en Londres". Sonamos como una banda que escucha música anglosajona, especialmente, pero que es de Barcelona. Y es por eso que es esencial entender que es importante lo que podamos recibir de California, Inglaterra, Nueva York y el Mediterráneo. Sidonie es lo que es, porque vive en un lugar donde las olas del Mediterráneo chocan y golpean. Vuelvo atrás, hablábamos de momentos clave, cambios que pueden ser un poquito complejos de entender o que quizás al público... quizás le puede chocar. Piensa que con El fluido García, piensa que cuando lo tenemos, tenemos la mezcla y tenemos el máster y llega a un sello discográfico, que era el nuestro, que siempre nos respetaron y nos dejaron siempre hacer lo que quisimos... Pero cuando llega, nos llaman diciéndonos que seguramente hay un error muy grave en la mezcla y en el máster. Un error técnico, porque no puede ser que suene así. Y de esa conversación, en la que se nos pide pararlo todo, nosotros explicamos que queremos que suene así. Es decir, venimos de tomar una decisión muy drástica en cuanto a dar la espalda a la comercialidad. Lo que todo el mundo suponía que teníamos que hacer después de El incendio. Y acabamos haciendo un disco que ni la misma compañía entiende. Después de eso, estamos tranquilos. Es más, estamos orgullosos. Siempre decimos: "seguramente no estaríamos aquí si no hubiéramos hecho El fluido García", y "seguramente no estaríamos aquí si no hubiéramos hecho el cambio del inglés al castellano", cosa que también en su día nos trajo muchísimas críticas. Muchísimas.
Cuando escucharon el disco, nos dijeron: "oye, que no se entienden las letras". Y yo: "a ver, es que están en catalán"
M.R.: Con el Catalan graffiti, cuando escucharon el disco, nos dijeron: "oye, que no se entienden las letras". Y yo: "a ver, es que están en catalán" [ríen todos]. Es que esto es guay. Yo creo que es bonito que, justamente, el Catalan graffiti esté publicado por Sonido Muchacho, la discográfica de Madrid, más madrileña que las cañas, donde están los Carolina Durante, Depresión Sonora, y toda esta peña, y que ahora mismo creo que es la mejor discográfica. Y tenemos mucha suerte, porque además, ellos están muy emocionados de que la primera referencia de Sidonie fuera la del disco en catalán. Están superexcitados. Eso es muy chulo.
Es sorprendente, sí.
A.P.: Hay un mensaje aquí y creo que dice cosas de lo que hace el grupo. A la vez, el día y el momento en que decidimos hacer este cambio, lo hacemos con un productor asturiano y lo edita un sello independiente madrileño. Creo que eso nos define.
M.R.: Como futuros votantes del PSC [ríen].
American graffiti, la peli de George Lucas, es una peli nostálgica. ¿También habéis hecho este ejercicio de ir a buscar quiénes erais hace unos años? De hecho, la sonoridad de las canciones me recuerda a la banda sonora de la película, donde había representados diferentes estilos de los años 60. No sé si va por ahí.
M.R.: Sí que va por ahí, porque Marc, Axel y Jess, que es el título de nuestro último disco en castellano, hablaba de "acabo de cumplir 50 años y estas son mis vivencias como persona de 50 años". Y aquí es verdad que, quizás es el catalán que nos ha llevado a nuestra infancia y a nuestra adolescencia. De hecho, hay un capítulo de mi vida importante, que es que yo vi un ovni en el año 84...
Eso lo explicaste en Caps de Cartell, el pódcast de Time Out.
M.R.: Eso en el pódcast lo hablamos, importante. Y queda reflejado en esta canción que se llama Ovni 84, basada en hechos reales. Te lo puedo jurar, eso pasó cuando yo tenía 10 años. Y qué curioso, ¿no?, que haya hecho canciones reviviendo cosas de mi adolescencia. Hemos hecho un puente de nuestra infancia y adolescencia, nos hemos cargado nuestra madurez y tenemos Catalan graffiti, que también es lo que hizo George Lucas en el 73, que debía tener unos treinta años y debía recordar su vida en aquel pueblo donde nació él, en California.
También habláis de una boda. ¿Quién de vosotros era el que habló demasiado con la novia?
M.R.: Hemos ido a unas cuantas bodas modernitas. No diré nombres. Pero hemos ido a bodas en las que hay un escenario, un disc-jockey, y a última hora de la noche aparece un dealer, que es el dealer del pueblo de cerca del Montseny, y tú, como estás de boda, dices: "venga, va, hoy que es la noche, me regalo". Y acabas hablando con la novia de... que en realidad estás enamorado de ella. Eso no, eso a mí no me ha pasado. Pero el disc-jockey, el dealer y eso de tocar por birras y por el alcohol, eso lo hemos hecho. Por amor a la pareja. Ya está bien. Basta ya. Pagadnos, qué os habéis pensado.
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