¡Yoga para volar!


Los efectos del yoga en la salud son claros. Ahora bien, existen muchos tipos de yoga y puede ser difícil escoger cuál es el más adecuado. Si queréis aprovechar para daros un chapuzón en el mar, es muy buena idea ir a la playa y practicarlo, ya sea en grupo o en solitario. Hacer yoga frente al mar puede ser especialmente beneficioso, ya que el sonido de las olas y los horizontes infinitos activan el sistema parasimpático con más facilidad, lo que favorece una mayor relajación. En Barcelona hay escuelas que organizan clases de yoga frente al mar, como YogaOne.
Pero… ¿habíais oído hablar alguna vez del yoga aéreo? Es una práctica que se realiza con telas y os hará sentir como auténticos trapecistas. Además de ser divertida, las telas hacen efecto palanca y os ayudarán a llegar más lejos en posturas de estiramiento complicadas, al mismo tiempo que permiten mejorar la fuerza de todo el tren superior. No es nada fácil subirse: es todo un reto muy divertido. ¿Os apuntáis? Algunas de las escuelas aéreas más conocidas son Let’s Fly o Space Aeroyoga. ¿Cuál os llama más la atención?
El yoga es una forma ideal de mejorar la flexibilidad, la fuerza, el equilibrio y la postura corporal. Además, se ha demostrado que contribuye a reducir el estrés y la tensión, ya que disminuye los niveles de cortisol y favorece la relajación, lo que también mejora el estado de ánimo y el sueño. Pero los beneficios van mucho más allá: esta práctica también potencia la concentración y el autoconocimiento, ya que fomenta una conexión más profunda entre el cuerpo y la mente.
Los primeros días sin fumar podéis experimentar algunas molestias: irritabilidad, nerviosismo, dificultad de concentración, problemas para conciliar el sueño, aumento del apetito y deseo de fumar. Son síntomas normales que seguramente irán desapareciendo en unos días y que actividades como esta pueden ayudar a reducir.








