Os descubrimos hoteles top donde tomaros un cóctel, un brunch o unas tapas

Os proponemos casi una cuarentena de restaurantes ideales para alargar el verano, ya sea en terrazas bañadas por los últimos rayos de sol o en interiores 'chic' donde refugiarse del viento de septiembre
Pulitzer Barcelona
Pulitzer Barcelona
Time Out en colaboración con MésQHotels
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Septiembre despierta tras la larga siesta veraniega y lo hace con energía renovada en los hoteles de la ciudad, convertidos en escenarios donde la gastronomía juega el papel protagonista. Las propuestas son tan variadas como atractivas: un brunch que se alarga sin prisas en una terraza con vistas panorámicas, un bocado sofisticado en un salón con encanto contemporáneo o un cóctel que se marida con las luces del skyline y la música de un concierto en vivo.

Los establecimientos que se han sumado a esta celebración del regreso despliegan lo mejor de sí mismos: los hay con interiores exuberantes que invitan al exceso, arquitecturas imponentes desde que se cruza la puerta o ambientes capaces de despertar la sensación de fiesta allá donde te detengas.

La campaña, impulsada por el Gremi d’Hotels de Barcelona con el apoyo del Ayuntamiento, se recoge en la web mesqhotels.cat. ¡Una guía perfecta para dejarse tentar, porque el verano, si lo llevamos dentro, nunca se acaba!

Brunch

1. Mandarin Oriental, Barcelona

No es fácil que un brunch sorprenda en Barcelona, pero el que se sirve cada domingo en el restaurante Blanc del Mandarin Oriental, Barcelona lo consigue. El espacio ya es oro puro: aún se pueden entrever las puertas de hierro del banco que fue antes de convertirse en un hotel de lujo.

La primera tentación gastronómica llega con ibéricos, conservas y quesos de medio mundo, seguidos de platos frescos de temporada y una barra de ostras que preludia un repertorio más contundente. El pan, elaborado con harinas ecológicas, acompaña como discreto pero imprescindible protagonista.

Después llegan los arroces y las tapas calientes, un capítulo central que alarga la sobremesa y culmina con el momento más hedonista: un aparador dulce con pasteles, pequeñas elaboraciones de repostería y fruta fresca.

2. Negresco Princess

En el Negresco Rooftop del Negresco Princess encontraréis la excusa perfecta para alargar la mañana. El brunch es un auténtico banquete que incluye selección de appetizers, plato principal a elegir, postres y, atención: ¡bebidas ilimitadas!

Con la ciudad a vuestros pies y una banda sonora en directo a cargo del DJ, la experiencia va más allá del plato gracias al aire fresco, la luz cambiante y la sensación de formar parte de un pequeño oasis urbano.

3. Majestic Hotel & Spa Barcelona

Cada domingo, el Passeig de Gràcia se convierte en escenario de una ceremonia de brunch en el restaurante SOLC, con estrella Michelin, del Majestic Hotel & Spa Barcelona. La batuta la lleva Nandu Jubany, que ha convertido la filosofía farm-to-table en una declaración de intenciones.

Empieza el espectáculo: ibéricos y quesos artesanos para abrir boca, ostras y ceviches preparados al momento, y platos con nombre propio —como el canelón trufado de Jubany o la lubina en costra. Y cuando parece que ya lo has visto todo, se abren las cortinas del buffet dulce de Marc Pérez, con la Tarta Majestic como estrella indiscutible. Dentro de este hotel, el tiempo se dilata y el domingo se convierte en domingo de verdad.

4. Monument Hotel

Los domingos en el restaurante Glasss del Monument Hotel tienen un nombre que no engaña: Yummys Sundays. Bajo la dirección del reconocido chef Martin Berasategui, este brunch delicioso cobra vida dentro de una joya arquitectónica del siglo XIX: la casa de Enric Batlló, que combina elegancia histórica con vitalidad contemporánea.

Aquí saltarse el desayuno no es excusa, es casi una obligación. El recorrido arranca con ensaladas frescas, carpaccios de carne y pescado, pasteles salados y una cuidada selección de embutidos y quesos. El momento más esperado llega con los platos para compartir, donde el acento mediterráneo se fusiona con el espíritu vasco: tartar de atún con espuma de marmitako, arroz de sepia con alioli suave y buñuelos de bacalao con mayonesa de kimchi.

5. Catalonia Barcelona Plaza

A los pies de Montjuïc encontraréis el sofisticado hotel Catalonia Barcelona Plaza. El bar del Simultáneo es un lugar privilegiado para disfrutar de una tarde relajada con amigos, en pareja o en familia, donde también se celebran puntualmente eventos culturales.

Su carta Non-Stop, disponible las 24 horas, ofrece una sección de desayunos con platos que van desde huevos benedictinos a tostadas de aguacate, pasando por croissants de la Pastisseria Canal —premio al mejor croissant de mantequilla de España— o clásicos de hotel como el sándwich club. Además, es el lugar perfecto para montarse un brunch a medida, con tostadas, huevos y pancakes que convierten la mañana en un momento glorioso.

6. Hotel Catalonia Ramblas

La Terrassa Pelai del hotel Catalonia Ramblas convierte la hora del vermut en un ritual de abundancia. El brunch arranca con zumos detox y cafés, quesos y embutidos catalanes con panes artesanos, mermeladas y mantequilla, mini bollería, fruta de temporada y vasitos de yogur con granola y semillas.

Después, llega el plato principal (un clásico infalible): dos huevos a baja temperatura sobre un bagel con salsa holandesa y patatas rústicas, acompañados con la combinación que más apetezca: bacon, salmón ahumado, espinacas salteadas, aguacate, jamón ibérico o queso cheddar. Y el final llega con lo más dulce: un surtido de repostería casera que pone el broche de fiesta a la mañana.

7. H10 Port Vell

En la quinta planta del H10 Port Vell, el Mare Nostrum es una terraza abierta al mar con vistas al Port Vell de Barcelona.

Con semejantes vistas, la bienvenida al brunch empieza con una copa de cava o un cóctel Mimosa antes de entrar en materia: una tostada de focaccia con aguacate, salmón ahumado y huevo escalfado con salsa holandesa, acompañada de una ensalada César. El recorrido sigue con algo dulce o fresco —pancake o ensalada de fruta— y se completa con la bebida que elijas: vino, cerveza, refresco o agua. Un ritual breve pero intenso, perfecto para alargar la mañana bajo el sol y dejar que el mar ponga la banda sonora del domingo.

8. Hotel Indigo Barcelona Gran Via Plaza España

El Reversible, el bar de tapas del Hotel Indigo Barcelona Gran Via Plaza España, es un espacio urbano lleno de color y texturas modernas que levantan el ánimo. En sintonía con esta estética vibrante, la fiesta empieza con una copa de cava de bienvenida y da paso al brunch con entrantes de acento local: embutidos y quesos catalanes o ostras del Delta del Ebro, un guiño al territorio que se combina con una propuesta variada de platos dulces y salados.

El menú se completa con zumos naturales, cafés y tés, para que el ritual sea tan completo como relajado. ¡Una celebración en toda regla!

9. InterContinental Barcelona

El restaurante Arrel del InterContinental Barcelona recoge los frutos de la tierra para construir una propuesta gastronómica y de brunch que va desde las verduras de temporada hasta las carnes más nobles. La entrada en escena es un buffet de proximidad: jamón ibérico cortado al momento, quesos artesanos, ostras recién abiertas, repostería recién horneada y fruta fresca que llena de color las mesas.

Los platos calientes son una fuente de delicias: huevos benedict, tortilla de ostras, bogavante o pancakes servidos con generosidad. El clímax llega con el espectáculo en directo: risotto preparado frente a los comensales, lubina al horno de sal y ternera glaseada que perfuma la sala. Y para terminar, un aparador de postres y bebidas que cierra el círculo con broche de oro.

10. Kimpton Vividora Hotel

¿Rituales gastronómicos entre los cielos? La Terraza de Vivi, en la azotea del Kimpton Vividora Hotel, convierte cada mediodía en un espectáculo de aires mediterráneos y cosmopolitas, con vistas a la Catedral de Barcelona.

La experiencia empieza con fruta fresca y bayas silvestres antes de elegir entre entrantes como ensalada de bimi con zanahorias y kale, tomates de temporada marinados con mató y albahaca o un cremoso yogur griego con frutas y muesli. En los platos principales, la carta despliega opciones para todos los gustos: desde tostadas de aguacate con salmón ahumado hasta hummus de remolacha con espinacas, pancakes con frutas y sirope de arce, huevos Benedict con salmón o pavo y, para los clásicos, una tortilla al gusto. Todo acompañado de café o té y con opción de free flow de Mimosas y Bloody Marys durante hora y media.

11. The Barcelona EDITION

El Veraz, en la planta baja del The Barcelona EDITION, propone un domingo de cocina de mercado honesta, con ingredientes frescos del vecino mercado de Santa Caterina, y disfrutar de una terraza bajo un gran parasol, mientras la música en directo anima un brunch festivo.

Algunos de los platos que se pueden elegir son huevos orgánicos a baja temperatura con aguacate y salsa holandesa de azafrán, huevos turcos con espinacas y aceite especiado, shakshuka vegana o burrata con anchoas del Cantábrico. ¡Y no puede faltar el dulce! Déjate seducir por una espectacular french toast con helado de vainilla o un croissant caramelizado con crema de coco. Todo ello, acompañado del café de especialidad Hidden Coffee —100% orgánico, de origen local y comercio justo— o un vermut Padró y Familia, cava y mimosas ilimitadas y música en directo.

Cócteles

12. Pulitzer Barcelona

La Terraza del Pulitzer Barcelona es un jardín urbano en las alturas donde brindar siempre es un placer, entre vistas abiertas de la ciudad y música en directo o DJ sets. Su carta de cócteles es la auténtica estrella: creaciones de autor elaboradas con destilados premium, frutas tropicales y especias que viajan por el mundo sin salir de la sexta planta. Entre las propuestas más celebradas están el Mezcal Mango Sour, que combina el ahumado del mezcal Le Tribute con la frescura del mango y la lima; el Pulitzer Fizz, un clásico reinventado con ginebra Bombay Sapphire, St-Germain y un toque de tónica; o el Pineapple-Tai, una explosión tropical con Bacardí Reserva 8, Cointreau, piña y orgeat.

13. Nobu Barcelona

El Nobu Barcelona es una fuente de inspiración, no solo por contar con la terraza más alta de la ciudad, sino también por algunas de las mezclas más originales de Barcelona. Una fusión muy bien conseguida que combina la gastronomía japonesa con la catalana y da lugar a copas como el Yukata, con Patrón Silver y Reposado, shiso y ginger ale; o el When You Want Sangria…, que reinterpreta la bebida más mediterránea con vodka Grey Goose, vino infusionado con té japonés, lichi y limonada. ¿No tomas alcohol? Prueba el Shichimi Passion, con fruta de la pasión, miel y especias japonesas, demostrando que la creatividad no necesita graduación.

14. H10 Urquinaona Plaza

En el corazón del atrio del H10 Urquinaona Plaza, el Bar L’Olivera se adapta tanto al día como a la noche. El mejor acompañante cuando cae el sol es, definitivamente, su carta líquida: todo un viaje por sabores icónicos y creaciones con carácter. Entre los imprescindibles están el French 75, que mezcla Bombay Sapphire Premier Cru, St-Germain y cava con un toque cítrico; el Mexican Passion, con Patrón Reposado, fruta de la pasión y un punto de pimienta; o el Barcelona Spritz, que renueva el clásico con Martini Fiero, St-Germain y burbujas. Los tropicales llegan con el Mango Ginger Caipi o el Caribbean Crush, mientras que los amantes de los intensos tienen opciones como el Black Island Coffee, con Santa Teresa 1796, espresso y chocolate.

15. Eurostars Grand Marina Hotel GL

Cuando el sol cae sobre el Port Vell y empieza la música, la terraza Black Marina del Eurostars Grand Marina Hotel GL saca a relucir su faceta más coctelera. Su carta ofrece tanto iconos de siempre como creaciones exóticas. El Manhattan despliega la elegancia clásica del bourbon y el vermut con el toque amargo de la angostura; el Moscow Mule refresca con vodka, lima y cerveza de jengibre; y el Eurostar Tropical apuesta por el dulzor del mango y la fruta de la pasión equilibrado con burbujas ligeras. Tampoco faltan los Mojitos y otros clásicos atemporales ni las opciones sin alcohol, que aportan frescor y color.

16. Claris Hotel & Spa GL

En el corazón de Barcelona, encontrarás el Claris Hotel & Spa GL y su terraza, que se abre al cielo de la ciudad. Un refugio metropolitano en las alturas con una propuesta mixológica de nivel, con tintes mediterráneos e innovadores. No te pierdas creaciones sorprendentes como el Fresh Sling: vodka Ketel One con notas florales de St-Germain y el contrapunto amargo de Grand Marnier. El Passion Terraza apuesta por el exotismo con Patrón Silver, Italicus, fruta de la pasión y limón fresco. Y para quienes prefieren opciones sin alcohol, el Claris 0,0 mezcla naranja, piña y frutos rojos en un sorbo vibrante y lleno de color.

17. Barcelona Catedral

La Terraza 4 Capellans, en el hotel Barcelona Catedral, domina el arte del cóctel. Su carta combina clásicos eternos y sabores refrescantes que nunca pasan de moda. ¿Te apetece empezar con una Caipirinha para entrar en calor? ¿O prefieres un Moscow Mule bien frío? Tampoco faltará un Whisky Sour para los más elegantes o un fantástico Kir Royal con licor de cassis y espumoso. Para los fans de los tropicales, la Piña Colada es infalible, mientras que el Saint Germain Spritz destaca por su ligereza, y el Espresso Martini pone el punto más intenso.

18. Hilton Diagonal Mar Barcelona

Rodeado de hamacas, camas balinesas y ritmos suaves, Purobeach Barcelona es el oasis urbano del Hilton Diagonal Mar Barcelona, junto al mar. La carta de cócteles es un picoteo mediterráneo y exótico donde no faltan los clásicos, como el Daiquiri Rosé. Los más atrevidos disfrutarán del Barcelona Lollipop (tequila, canela, chile, tabasco, fresa, sandía y lima). También hay compromiso con el planeta: la Climate Conscious Cocktail Collection es una selección sostenible que apuesta por productos y prácticas respetuosas con el medio ambiente. ¿El cóctel más top? El Sunset Berry Spritz, con ginebra Arbikie Nàdar —destilada con hidrógeno verde—, frutos rojos, cava ecológico y sirope de ágave.

19. Hotel Balmoral

Si tuviéramos que definir el ambiente del bar del Hotel Balmoral, elegiríamos refinamiento e intimidad. Su carta incluye una selección de cócteles icónicos como el Margarita, la Piña Colada, el Mimosa, el Aperol Spritz, o la Sangría Balmoral, con receta propia. La selección de destilados premium también es uno de sus puntos fuertes, en sintonía con su elegancia, e incluye ginebras como Gin Mare, Martin Miller’s o Nordés, whiskys como Macallan, Lagavulin 16 o Cardhu, y rones añejos como el Zacapa 23.

20. Hotel INNSiDE by Meliá Barcelona Apolo

¿Atrapado por el ritmo frenético de la avenida Paral·lel? En La Terraza, en el interior del Hotel INNSiDE by Meliá Barcelona Apolo, podrás tomar aire y hacer una pausa infinita entre Aperol Spritzs, Gin Tonics y Negronis, una selección de cócteles que nunca fallan. Con una decoración fresca y un ambiente acogedor, este rincón es el lugar ideal para una comida tranquila, un afterwork entre amigos o una velada relajada al aire libre.

21. ME Barcelona

Cócteles bien hechos, música con ritmo y un skyline que te deja sin palabras hacen del Furtivo Rooftop del ME Barcelona el espacio perfecto para jugar con las mezclas. Su carta de bebidas es un mar de sabores potentes e innovadores, pero su toque diferencial está en los cócteles sin alcohol enriquecidos con colágeno, una apuesta por el bienestar que no renuncia al placer. En colaboración con la marca SESEN, ofrecen combinaciones ligeras, frescas y funcionales que transforman el clásico brindis en una experiencia saludable y social.

22. The One Barcelona

Dentro del elegante restaurante SOMNI, situado en la planta baja del hotel The One Barcelona, encontramos Somni Cocteleria: un lugar donde los deseos se hacen realidad. La creatividad se pone al servicio de lo imposible con recetas como el Bitter Roots, con Bitter Pomposiello y shrub de remolacha, una combinación terrosa y refrescante. También preparan los clásicos con la misma dedicación, como un Moscow Mule o un Porn Star Martini fantásticos. Se notan las cinco estrellas del hotel.

23. Yurbban Passage Hotel & Spa

¿Buscas un rincón donde disfrutar de un buen cóctel de los de siempre y bien preparados? Solo tienes que subir a lo más alto del Yurbban Passage Hotel & Spa, en la terraza Passage Rooftop. Margarita, Mojito, Negroni, Bloody Mary, Espresso Martini o Dry Martini: tan bien elaborados que parecerá que los pruebas por primera vez. Además, desde allí se despliega un mirador excepcional de Barcelona, con una vista que lo abarca todo y potencia el sabor de cada sorbo: del mar a la montaña, del Born al Eixample.

Tapas y platillos

25. abba Garden Hotel

El 33rd Gastrobar, ubicado en el abba Garden Hotel, es un homenaje al producto de proximidad y a la cocina que respeta la esencia de cada ingrediente. Su carta de tapas y platillos ofrece una propuesta desenfadada pero llena de detalle: aquí el torrezno de Soria llega sobre una cama de guacamole y sal de carbón; la burratina se acompaña de ajo quemado con tomate kumato; y el huevo estrellado se presenta con patata paja, paleta ibérica y un toque de trufa que lo convierte en un clásico de culto. No faltan las croquetas caseras, las “Abbravas” de la casa, las anchoas de Vinaròs en pan de chapata crujiente, o las gambas langostineras al ajillo con perejil, que hacen que la mesa parezca una fiesta.

26. hotel abba Sants

Pimientos del piquillo rellenos de meloso de ternera con salsa de pebrea, ensaladilla rusa clásica con panecillo inflado, croquetas caseras de distintos sabores, hamburguesas gourmet, sándwiches con acento internacional, ensaladas de km 0 y postres tan divertidos como la pantera rosa con helado de fresa, o la torrija de brioche caramelizada con helado de leche de oveja. Esta es una lista de los neones gastronómicos de la carta del abba mia Sants (dentro del hotel abba Sants): tapas urbanas con espíritu de mercado. ¿Preparados para probarlas todas?

27. Hilton Barcelona

Entre líneas elegantes y sofás acogedores, The Vibe Bar, Restaurant & Terrace del Hilton Barcelona invita a bajar el ritmo y disfrutar cada bocado como si fuera el último. La carta respira internacionalidad con acento local (los platos de siempre con giros originales) y se concreta en recetas como las alitas de pollo ligeramente picantes, los calamares a la andaluza con mayonesa de sésamo, gambas salteadas con chile y cilantro, o las tiras de solomillo de Girona con ajo y citronela. ¿Listos para esta deliciosa propuesta de tapas?

28. Catalonia Plaça Catalunya

El interior modernista del Contempo Gastrobar del Catalonia Plaça Catalunya enamora mientras se disfruta de alguna de sus propuestas de tapas clásicas e internacionales, con las que se puede montar un tetris gastronómico perfecto. Lo mejor: compartir varias tapas para probar de todo. Por ejemplo, croquetas de jamón, la bomba de la Barceloneta, mejillones a la brasa, paella marinera, brioche de steak tartar de ternera, tortilla de patatas con trufa, y una selección de embutidos y quesos.

29. Hotel España

En la última planta del Hotel España, entre tejados y luces suaves, Alaire Ramblas se abre como un refugio discreto con una decoración contemporánea. Cada plato tiene ese toque urbano que lo hace perfecto para compartir y disfrutar sin prisas. Las Braves Alaire son una versión cuidada del clásico barcelonés: crujientes por fuera y tiernas por dentro. Las croquetas de rabo de toro concentran intensidad y jugosidad en un solo bocado, y las tiras de calamar fritas con salsa tártara añaden el punto salino perfecto para cualquier brindis al atardecer.

30. Sallés Hotel Pere IV

El Rooftop Sky Garden, sobre el Sallés Hotel Pere IV, es un flechazo directo al corazón: una gran explanada abierta a todos los rincones de Barcelona, decorada de manera rústica y moderna. Las tapas son una de sus especialidades más valoradas, y aquí se pueden probar collages de sabores del mundo como las gyozas de verduras con teriyaki de maracuyá, wakame, sésamo y jengibre; los langostinos rebozados con salsa sriracha, mango y yogur; o los tacos mexicanos de pulled pork con mayonesa de jalapeños y cebolla roja encurtida. Para chuparse los dedos.

31. Hotel Villa Emilia by Katja & Antoine

Croquetas de foie, gorgonzola o asado, queso comté con mermelada de higos, patatas bravas, tartar de salmón y aguacate, ensalada de tomates de temporada con mozzarella de búfala, croquetas de foie y setas, carpaccio de buey con rúcula y parmesano, anchoas del Cantábrico, pan de coca con tomate… Son solo algunas de las delicias que se pueden probar para el vermut (o una comida a base de tapas) en el elegante Bistrot del Hotel Villa Emilia by Katja & Antoine, especializado en cocina a la parrilla y una carta muy variada.

32. Regina

El Bar La Esquina tiene su nido dentro del hotel Regina, un bar donde se sirven tapas y platillos con mucho gusto. La auténtica cocina barcelonesa de toda la vida, pero actualizada. Aquí van algunos ejemplos: tortilla del día con cebolla caramelizada, ensaladilla de patata al limón con tartar de atún rojo. ¿Vais con hambre? Apostad por los arroces para compartir, como el de carrillera de cerdo estofada, los platillos del mar como el bacalao desmigado con vinagreta de alubias, o los de carne como las albóndigas con sepia y langostino. Evidentemente, todo marida de maravilla con alguno de los vinos de la carta o incluso una buena cerveza.

33. Le Méridien Barcelona

Bar CentOnze es el bar del emblemático hotel Le Méridien Barcelona, en pleno corazón de la ciudad, con vistas a La Rambla que actúan como escudo contra el bullicio urbano. Aquí se puede disfrutar de la ciudad a distancia y al mismo tiempo degustar un festín de platos deliciosos. Nos vienen a la mente los más icónicos: las patatas Braves CentOnze, las croquetas caseras, el pulpo a la brasa CentOnze, los mejillones al vapor, la tabla de quesos con membrillo y pan de cristal, y el jamón ibérico cortado a mano con pan de masa madre a la brasa y tomate de colgar.

34. Hotel Gallery

En pleno Eixample, dentro del Hotel Gallery, Sintonia es una terraza escondida donde se come y se bebe muy bien. Tapas clásicas con un toque contemporáneo, hechas con buen producto y mucha sensibilidad. Algunos ejemplos: brioche de steak tartar “Sintonia”, croqueta negra de calamar, gilda de bacalao con piparra y cebolla roja (un homenaje valiente al norte), o sobrasada de Can Company by Xesc Reina (pura artesanía embutida). Y para los amantes del estilo casual con clase, el bikini de mozzarella trufada y mortadela de Bolonia es una delicia adictiva. Con más de 50 referencias de vino y un ambiente relajado, Sintonia es el lugar ideal para tapear con gusto.

35. Mercer Hotel Barcelona

En homenaje a los bares de barrio de toda la vida, Le Bouchon del Mercer Hotel Barcelona eleva la tapa sin renunciar a su carácter popular. En barra o en mesa, las propuestas del chef Xavier Lahuerta combinan tradición con un toque de creatividad que sorprende sin exagerar. Una sardina ahumada, unas croquetas de jamón ibérico o las berenjenas fritas con miel y queso de Muntanyola conviven con calamares a la andaluza con salsa de tomate a la vainilla o la brandada de bacalao con alioli negro, desafiando expectativas. Sin artificios, con mucho sabor y una atmósfera que invita a quedarse sin mirar el reloj.

36. Sofitel Barcelona Skipper

Vistas al Mediterráneo, un bar-restaurante para picar y disfrutar de cócteles fantásticos, la brisa suave y música ocasional. Este es el escenario idílico de ElCielo Rooftop, en la última planta del Sofitel Barcelona Skipper. En este rincón se pueden saborear bocados paradisíacos tan originales como un milhojas de patata con salsa romesco picante, un saam de ensaladilla rusa con gamba blanca al vapor, unas almejas gallegas con salsa verde de algas o un tomate de Montserrat con su pilpil. ¿Solo queréis una tapa para maridar con un buen vino? La pareja perfecta será la Gilda ElCielo: bacalao confitado, aceituna gordal, anchoas de l’Escala y salsa romesco. ¿A qué esperáis para volar a este pedacito de cielo donde todo es posible?

37. Serras Barcelona

¿Buscas una terraza bonita donde picar algo mientras el sol cae sobre el litoral barcelonés? El Rooftop Informal del hotel boutique Serras Barcelona da al Puerto y permite saborear todas sus creaciones con el placer visual del mar de fondo. Aquí puedes montar un buen festín a base de tapas marineras y elaboradas como el aguachile de salmón flameado con aguacate o un carpaccio de lubina con jugo de ceviche de albahaca y pomelo. Si eres más tradicional, siempre hay bravas, ensalada de tomates, brochetas de alitas de pollo y otras delicias como croquetas caseras o calamares de Cádiz con alioli de tinta. ¿Te apuntas?

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