Los libros más extraños para el Sant Jordi 2016

Hemos hecho una selección de las novedades más peculiares que hemos tenido el placer de leer últimamente

Pensaréis que hemos perdido la chaveta. Quizá tenéis razón. Este Sant Jordi os recomendamos unos cuantos libros que nos han hecho sacar humo por las orejas. Extravagantes, raros, atrevidos, os producirán vomitera u os dejarán con los ojos como platos. Si queréis sorprender a alguien, quizá aquí encontráis ideas.

'Consumits', de David Cronenberg

'Consumits', de David Cronenberg

El maestro de la nueva carne, el mismo que le colocó a James Woods una vagina carnosa en medio del estómago en 'Videodrome', nos ha sorprendido esta temporada con una novela solo apta para perversos. Empieza con el caso de una mujer, profesora de filosofía y creadora de una terapia de experiencias sexuales extravagantes para gente desorientada, que ha sido asesinada, descuartizada y cocinada aprovechando todas las sartenes y cazuelas de su batería de cocina. Hay un chico a quien la erección del pene le hace una desviación complicada, en ángulo de 90 grados perfecto. Y un hombre que se excita con unos pechos perforados como un colador. Las páginas huelen a carrillera de cerdo.

'Abecedari per a adults', de Òscar Dalmau

'Abecedari per a adults', de Òscar Dalmau

Ya somos unas cuantas las generaciones de niños catalanes que nos hemos criado con los dibujitos de Pilarín Bayés, tan inconfundibles como ñoños, con ese no-sé-qué de catequesis. Por eso las viñetas que ha hecho en el 'Abecedari per a adults' de Òscar Dalmau nos han roto los esquemas. Se podría describir como un alfabeto ilustrado de los de toda la vida, pero con rimas impúdicas. En la B, Berta y Bruna son dos ballenas bolleras que se besan en la boca. En la C, el camello se mete un tiro de coca en el capó del coche. La M es de mierda. La J, de jaguar. Si queréis más pecados animales, ya sabéis dónde tenéis que ir a buscar.

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'Los del sud us matarem a tots', de Valero Sanmartí

'Los del sud us matarem a tots', de Valero Sanmartí

Nadie conoce su verdadera identidad, pero todo el mundo sabe quien es. Valero Sanmartí se presenta a sí mismo como un nuevo mesías, con la cara de Tom Shelleck en el avatar de Twitter y la polla bífida. Dice que es un traficante retirado de esclavos agrícolas y un consumidor hiperbólico de farlopa, casi nada. Después que el fenómeno del Modernet de Merda empezara a apestar a pasado, Valero se ha convertido en el nuevo rey de la 'boutade'. Y lo mejor de todo es que tiene fondo, talento e inteligencia. En esta novela, construida con el formato de 'escoge tu propia aventura', nos sitúa en el apocalíptico año 2032. La situación pinta patética: Cataluña ha dejado España para formar parte de Andorra...

'Antologia de contes', de David Foster Wallace

'Antologia de contes', de David Foster Wallace

Ahora hablamos claro: el recopilatorio de relatos de DFW es lo mejorcito que podéis regalar este Sant Jordi. En el primero de todos leemos la historia de un chico a quien no le gusta follar. Solo que le hagan felaciones muy profundas, para después achicharrar la piel del mamador o mamadora en cuestión encendiendo cerillas. Siempre consentido, claro. Autor de ensayos colosales como 'Algo supuestamente divertido que no volvería a hacer', y de una sátira distópica sobre las adicciones tan trepidante como 'La broma infinita', se le considera uno de los grandes autores de la literatura americana contemporánea. Murió en 2008, pero su prosa sigue ofreciendo en cada línea aquel ardor de garganta que produce el alcohol de graduación.

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'Confessions d'un culer defectuós', de Sergi Pàmies

'Confessions d'un culer defectuós', de Sergi Pàmies

Aquí las memorias futboleras de Sergi Pàmies, donde el autor de 'Si menges una llimona sense fer ganyotes' saca un rollito de 'hooligan' ilustrado tipo Nick Hornby, y nos habla de su afición al Barça. "Que te guste Cruyff es síntoma de una mínima sensibilidad por la perfección", declara. Os quiero hablar, sobre todo, del segundo capítulo de este libro, titulado 'Petit tractat d'abraçologia', en el que habla de la forma de abrazar de todos los presidentes del FCB que ha conocido. La más entrañable es la de Josep Lluís Núñez, en un restaurante de la calle Casanova, el Azpiolea. Él explica que era como recibir entre los brazos una masa ablandada y anticonsistente. Va, culers, leedlo y disfrutad, que es una crónica de nivel.

'El besugo me da hipo', de Jesse Eisenberg

'El besugo me da hipo', de Jesse Eisenberg

Tenemos malas experiencias con las estrellas de Hollywood que un día se despiertan con ganas de poner a prueba su talento literario. Hemos aguantado los fétidos poemas de James Franco, que a parte de ser el guaperas de dentadura de plástico de turno, se las da de erudito. No sé si sabéis que se ha atrevido a dirigir una serie de adaptaciones de las novelas enrevesadas de Faulkner, como 'El ruido y la furia', que aquí no se han visto nunca. También Kevin Costner ha publicado un libro en Estados Unidos recientemente, pero de este todavía no sabemos nada. En cambio nos han llegado los relatos de Jesse Eisenberg, el chico de 'La red social'. Si os decimos que se titulan 'El besugo me da hipo' quizá queréis huir como de los leprosos de 'Ben-Hur'. Pero leed su glosa del pescado japonés en las primeras páginas, que quizá os cambiará la cara.

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'Hurra', de Ben Brooks

'Hurra', de Ben Brooks

Vuelve Ben Brooks, alias Lolito, aquel postadolescente de piel rosada y tatuajes de insectos en los brazos. Causó furor con una novela en la que explicaba cómo se mataba a pajas por videoconferencia, y desde entonces cualquier disparate escatológico que se le ocurra publicar destapa el entusiasmo de su fans como la tapa de una alcantarilla. Pero es que en 'Hurra' se le ha ido la pinza de lo lindo. Que si un entierro al que van Harry Potter vestido de brujo, Haruki Murakami y unas raquíticas vacas marinas a punto de extinción. Que si una chica que salta en ropa interior desde la quinta planta de una aparcamiento. Mala vida, cerveza a deshora y comida grasienta. Madurar le está sentando bien, parece.

'Memorias', de Leni Riefenstahl

'Memorias', de Leni Riefenstahl

Para los que ahora mismo estéis rezándole a Bruce Lee para que en esta lista aparezca una lectura seria, aquí tenéis un ladrillo que os tendrá entretenidos un rato. Se trata de la autobiografía de Leni Riefenstahl, la propagandista del nacionalsocialismo, íntima de Hitler, y autora de películas como 'El triunfo de la voluntad', que comenzaba con las imágenes de la avioneta del Führer sobrevolando Nüremberg. ¿Sabíais que George Lucas se inspiró en esta secuencia cuando rodó el final de 'El retorno del Jedi', en 1983? Sí, sí, hablo del aeroguatutú de Luke Skywalker, volviendo a casa después de haber vencido al mal. ¿No os apetece?

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'El cerdo', de Michel Pastoureau

'El cerdo', de Michel Pastoureau

No os insultaremos, pero lechones y cerdas somos todos. O eso parece opinar Michel Pastoureau. En este estudio pasado de rosca, que lleva el subtítulo de 'Historia de un primo malquerido', el prestigioso historiador nos ofrece una crónica de su evolución en la sociedad. Del bosque a la ciudad, del clima a la dieta y de la limpieza a las religiones, este es un libro pata negra, y perdonad el chiste. Bruto, glotón y al mismo tiempo tan manso. Considerado impuro para judíos y musulmanes y sagrado para niños que han crecido con el adorable Porky, 'Babe el cerdito valiente' y la Pepa pig. Leedlo y acabaréis diciendo 'oing oing' mientras os convertís en sobrasada.

'La risa caníbal', de Andrés Barba

'La risa caníbal', de Andrés Barba

Cuando un hombre se ríe de otro hombre, es como si se lo comiera a mordiscos. Así comienza este breve ensayo de Andrés Barba, un análisis de la fina línea que separa lo cómico de lo diabólico. Cada capítulo analiza un caso susceptible de entrar en esta disputa, desde la caricatura de Hitler que hizo Charles Chaplin en 'El gran dictador' hasta el clítoris gutural de Linda Lovelace en el clásico del porno 'Garganta profunda'. Todos ellos, casos de parodias o sátiras que, con la voluntad de entretener o hacer gracia, acabaron teniendo un tono satánico, o gore. De ahí la risa caníbal, terrorífica, que comienza pareciendo inofensiva y al final te devora. Si le deseáis el mal a alguien, regaladle este artefacto, que es una bomba de relojería.

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