Una fábrica con visitas guiadas (y Tap Room)


Aunque tiene presencia en Barcelona, el corazón de Espiga late entre viñedos, en su fábrica de Sant Llorenç d’Hortons. Aquí es donde ocurre la magia: fermentaciones, pruebas y litros de creatividad. ¿Lo mejor? Que podéis vivirlo en primera persona. El primer sábado de cada mes, a las 12 del mediodía, se organizan visitas guiadas para descubrir el proceso de elaboración de la cerveza artesana y sus ingredientes, con una duración aproximada de una hora y media y final con degustación de cuatro cervezas de la gama fija.
Y si sois más de planes informales, cada viernes (de 17 a 22 h) abren su Tap Room: cerveza directamente del tanque a la copa, sin intermediarios, con la frescura como protagonista absoluta.




