¡Os descubrimos una cerveza artesana catalana y tres lugares donde probarla!

Hemos probado la Cerveza Espiga y nos ha gustado tanto que queremos que vosotros también la probéis. Os proponemos visitar sus orígenes y disfrutarla por toda la ciudad mientras saboreáis (o compráis) algunos de sus mejores clásicos. ¡Seguidnos!
Cervesa Espiga
Cervesa Espiga
Time Out en colaboración con Cervesa Espiga
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Si sois de los que buscan algo más que una caña cualquiera, apuntad este nombre: Cerveza Espiga. Nacida en el corazón del Penedès pero con alma urbana, esta cervecera independiente se ha convertido en una de las imprescindibles de la escena craft catalana.

Detrás del proyecto están dos biólogos, Arnau Rovira y Teresa Galván, que en 2012 decidieron transformar su pasión por la ciencia y la fermentación en algo muy serio: cerveza artesana con carácter. Y vaya si lo han conseguido. Con producción propia y distribución por toda Europa, Espiga es sinónimo de calidad y creatividad.

Su universo cervecero es amplio y variado: desde la línea más accesible, con estilos como Blonde Ale, IPA o Porter, hasta las ediciones limitadas más atrevidas —las Geeks— o las elaboraciones más complejas de la gama Barrel Aged, con fermentaciones propias y envejecimiento en barrica. Pero lo mejor de todo es que no solo se pueden beber: también se pueden vivir. ¡Seguid leyendo que os contamos dónde encontrarlas!

Una fábrica con visitas guiadas (y Tap Room)

Aunque tiene presencia en Barcelona, el corazón de Espiga late entre viñedos, en su fábrica de Sant Llorenç d’Hortons. Aquí es donde ocurre la magia: fermentaciones, pruebas y litros de creatividad. ¿Lo mejor? Que podéis vivirlo en primera persona. El primer sábado de cada mes, a las 12 del mediodía, se organizan visitas guiadas para descubrir el proceso de elaboración de la cerveza artesana y sus ingredientes, con una duración aproximada de una hora y media y final con degustación de cuatro cervezas de la gama fija.

Y si sois más de planes informales, cada viernes (de 17 a 22 h) abren su Tap Room: cerveza directamente del tanque a la copa, sin intermediarios, con la frescura como protagonista absoluta.

Espiga Craft Beer Shop: Sagrada Família y Rosses i Torrades

Dos direcciones, un mismo objetivo: llevar la cerveza artesana al siguiente nivel. Tanto en Sagrada Família como en Sant Antoni encontraréis cuatro grifos de Cerveza Espiga bien frescos y una selección muy cuidada de cervezas nacionales e internacionales, con opciones que van más allá de la cerveza: vinos naturales, sidras artesanas y alternativas sin alcohol.

En la Craft Beer Shop de Sagrada Família, la experiencia va un paso más allá: catas, maridajes y talleres —incluso de sushi— conviven con degustaciones de quesos, ostras y propuestas internacionales. Además, cada viernes se presenta una nueva cerveza Espiga con aperitivos especiales, y los más fans podéis haceros socios para acceder a descuentos, sorteos y actividades exclusivas.

Provença, 365
M: Sagrada Família (L2 / L5)

En Rosses i Torrades, en cambio, el plan es quedarse: ambiente acogedor, música (a menudo en directo), catas de cerveza y quesos, ostras o sushi y eventos con otras cerveceras. Todo ello en un espacio amplio donde las gildas y las patatas fritas gourmet actúan como hilo conductor. En cualquiera de los dos casos, el ritual craft está asegurado.

Consell de Cent, 192
M: Universitat (L1 / L2)

La Europea: tapas de barrio y cerveza artesana en Sants

Si las dos primeras paradas son para descubrir y probar, esta es para detener el reloj. En el corazón de Sants, La Europea es el punto final perfecto del circuito Espiga, donde la cerveza artesana se vive sin prisas y con espíritu de barrio. Aquí se puede probar toda la gama de la marca en un ambiente relajado y muy local, acompañada de una buena selección de vinos y cavas pensados para maridar con tapas de calidad.

Es un espacio pensado para jugar con los sabores. La Pilsner con buñuelos de bacalao o croquetas funciona como un clásico infalible, mientras que la Garage IPA sube el nivel con nachos o patatas Montreal. La Pale Ale encaja con un bikini italiano o pastrami, y la Citrus Base refresca con opciones más ligeras como hummus de remolacha o gyozas de verduras. Un lugar de barrio con espíritu gastronómico y cerveza bien pensada.

Vallespir, 96
M: Hostafrancs (L1)

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