Un paseo con perro (o sin) por las playas de Barcelona

Nos adentramos por una ruta junto al mar, por la fachada marítima, hasta el río Besós
Passejada vora mar
© Ana Páez
Por María José Gómez |
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Los propietarios de perros vamos al revés del mundo cuando hablamos de ir a la playa, principalmente. Es durante la temporada baja cuando podemos pasear por ella. La normativa vigente, que se aprobó por decreto de alcaldía a finales de 2014, establece que los perros no pueden pisar el litoral barcelonés durante la temporada de baño: entre el 1 de junio y el último domingo del mes de septiembre. Tampoco tienen permitido el acceso los fines de semana de abril a octubre y el periodo comprendido entre el sábado anterior al Viernes Santo y el lunes de Pascua Florida. Escoged entre los días que quedan para montar vuestro paseo.

Barcelona tiene 4.873 metros de playa, desde la de Sant Sebastià hasta la de Llevant, y el paseo se puede empezar, evidentemente, desde cualquier punto del litoral. Pero os propongo evitar las zonas de alta densidad de la Barceloneta y empezar por la del Bogatell: a partir d’aquí las playas están menos concurridas, hecho que las hace más atractivas para los humanos que buscan espacios amplios y también para los perros que necesitan terreno para correr. También es buena idea madrugar un poco. Además del placer de poder ver cómo va saliendo el sol por el mar, siempre encontraréis menos gente, sobre todo los fines de semana.

Passejades
© Ana Páez

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El objetivo de la ruta es el Parque Fluvial del Besòs, así que caminaréis con el mar a la derecha. La playa del Bogatell es, con 720 metros, una de las más largas. Cuando paséis por allí –recomiendo hacerlo cerca del mar para que os mojéis de iones negativos, que os cargarán de energía y buenas sensaciones–, seguramente veréis grupos de personas jugando a voley playa, futvóley o fútbol en los equipamientos que hay. Acercaos hasta el espigón donde, como en los otros espigones que hay durante el trayecto, encontraréis a gente que pasa la mañana tirando la caña.

Espigó
© Ana Páez

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Pasado el espigón ya podéis decir que estáis en la Mar Bella, un poco más estrecha y con la reconocible silueta del restaurante-club Boo justo al final de la playa. Al cabo de pocos metros está situada la base náutica y, pegadito, el restaurante La Base by Farré (T. 653 77 19 44). La terraza es pequeña pero invita a quedarse a vivir. Superad la tentación y seguid el camino: ya volveréis a hacer un menú por 11,90 euros.

espigó
© Ana Páez

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Pasad el espigón de Bac de Roda y, como quien pasa de pantalla, os plantaréis en la Nova Mar Bella, y una vez superado el de Selva de Mar, llegaréis a la de Llevant, la última playa barcelonesa. Durante este tramo de la ruta podréis observar a vuestra izquierda, en la zona urbana del Poblenou, la llamada Isla de la Luz, un conjunto de edificios diseñados por el estudio Clotet i Paricio muy peculiares que van cambiando según en qué posición sus habitantes decidan poner los estores con los que se protegen del sol. Caminad hasta el final de la playa y como que no se puede seguir por el lado del mar, subid la rampa para continuar por la avenida del Litoral en dirección al Besòs. No sufráis, que la zona de asfalto y coches termina rápido, concretamente en el Punto Verde de la zona del Fòrum. Aquí tenéis que coger la calle del Moll de la Vela, hasta que os encontréis la entrada de los Baños del Fòrum. Es toda una experiencia visitar esta zona fuera de temporada, prácticamente vacía: quizá os encontraréis a alguien que como vosotros pasea o alguien practicando esquí-surf y wakeskate en las instalaciones que la empresa Barcelona Cable Park ofrece en los Baños.

Pont Forum Platja Sant Adrià
© Ana Páez

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Seguid con calma, dejando atrás un parque infantil muy original, en dirección a la gran placa fotovoltaica, que tendréis justo delante. Rodead el puerto del Fòrum para coger la escaleras que están justo debajo de la espectacular placa, que tiene unas dimensiones similares a las de un campo de fútbol. Una vez arriba, tenéis que seguir hacia la derecha y bajar por un puente que os llevará a la platya de Sant Adrià de Besòs, un enorme arenal que quizá os transportará a películas como 'Blade runner' ante la visión de la monumental central de Fecsa- Endesa, a pie de playa como quien dice, y las Tres Chimeneas al fondo de la playa, vestigio también de otra central térmica que la compañía tenía en Sant Adrià. Como si fueran criaturas mutantes nacidas a la sombra de las térmicas, a lo largo de la playa podréis descansar sobre unos curiosos asientos en forma de cucos gigantes de colores. Sed valientes para perder de vista estas aberraciones del diseño y continuad caminando, que ya estáis a punto de llegar a la desembocadura del Besòs.

Parc Fluvial del Besòs
© Ana Páez

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