Hay hamburgueserías y luego está Come&Vete: el lugar donde las burgers se convierten en torres imposibles de queso fundido, salsas caseras y carne 100% ternera… sin que el precio supere los cinco euros. Sí, todavía quedan sitios en Barcelona donde una buena burger no cuesta un dineral, y esta cadena nacida en el Eixample acaba de demostrarlo abriendo un segundo local en plena Sagrada Família.
Tras conquistar la calle Comte d’Urgell con colas de fans de las burgers y las cookies gigantes, Come&Vete ha abierto un nuevo espacio en la calle Provença, 357. La filosofía es clara desde el inicio: comer bien, con calidad y producto artesanal, pero sin que sea un lujo inalcanzable. Por eso su burger más barata, La Dramática, cuesta solo 3,90 € y se ha convertido en la favorita de muchos. Aquí las hamburguesas llegan cargadas hasta los topes. Pan artesanal, salsas hechas en casa, toppings originales y combinaciones pensadas para todos los paladares.
¿La carta? Breve pero potente. Desde El Pecador con bacon y salsas intensas, hasta La Tóxica con roquefort y hashbrown, pasando por El Vicioso, El Impostor o La Rebelde para quienes buscan opciones veggie. Todo acompañado de patatas caseras, clásicas, con cheddar o de boniato.
Y el final dulce no se queda atrás: las cookies artesanales de pistacho, Nutella y clásica, creadas por Emma —una de las fundadoras—, se han convertido en otro de los grandes motivos para volver.
Detrás de todo este universo hay una historia muy personal. El restaurante de comida rápida nació del sueño de Emma y Etienne, una pareja que empezó haciendo cookies caseras en Guadalupe mientras soñaba con construir una vida juntos en Barcelona. Lo que comenzó como algo íntimo y casi doméstico acabó transformándose en un proyecto gastronómico completo, primero con las cookies y después con las hamburguesas, siempre con la misma idea: ofrecer comida honesta, sabrosa y asequible sin perder su esencia artesanal.


