1. Barraca: las mejores paellas delante del mar


Que no os engañen: los chiringuitos pueden ser de una calidad excepcional, como es el caso de Barraca, un restaurante situado en el paseo marítimo de la Barceloneta con una filosofía muy clara: de la lonja al plato. Los ingredientes más frescos llegan nadando hasta vuestros platos, preparados exactamente como más os gusten: al horno, cocidos suavemente, a la plancha o con su nueva especialidad, a la brasa. ¿Queréis probar algo diferente? Incluso utilizan la barbacoa para dar el toque final a algunas de sus paellas.
En este restaurante no podéis dejar de probar uno de sus arroces, ya que son su especialidad. Hay clásicos que nunca fallan, como la paella de calamar y gamba o el arroz de ternera, si preferís la versión de montaña, y otros muy originales, como el arroz de pulpo a la brasa. Otras opciones: el rodaballo al pil-pil con patata panadera, las navajas a la brasa con vinagreta de limón tostado o el tuétano con pimientos del piquillo confitados.
El gran ventanal llena el espacio de luz natural, creando una atmósfera cálida, íntima y familiar. Podéis disfrutar de las vistas a la playa desde la terraza superior o sentaros en la terraza inferior y disfrutar del ambiente popular del barrio, también con vistas al mar. Todo ello acompañado de un menú de inspiración mediterránea y una amplia selección de cócteles, ideales para tomar mientras se pone el sol.
Passeig Marítim de la Barceloneta, 1
Barceloneta (L4)














