Todo lo que tenéis que saber sobre las Jornadas Gastronómicas del Baix Llobregat de este año

El pollo Pota Blava y la Alcachofa Prat son los protagonistas de esta edición, que se celebra durante todo el mes de marzo y que 25 restaurantes de la zona y de más allá cocinarán con mucho gusto
Time Out en colaboración con Gastronosfera
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El Prat del Llobregat es una mina de oro cuando se trata de gastronomía y producto. ¡Y lo vuelve a demostrar con las Jornadas del Marzo Gastronómico! Ya van por la decimoséptima edición y este año los reyes de la fiesta son el mítico pollo Pota Blava y la Alcachofa Prat, que juegan en casa.

Restaurantes, campesinos y productores locales se unen para demostrar que el producto de proximidad no es solo una etiqueta, sino una manera de vivir y de comer con identidad. Durante todo el mes podréis degustar estas joyas y otros productos de temporada del Parque Agrario del Baix Llobregat, cocinados por chefs que saben muy bien lo que hacen. Si os gusta comer bien, ¡esta es una cita obligada!

Participan 25 restaurantes situados en El Prat de Llobregat y otros municipios de la provincia de Barcelona. Además, la iniciativa también da el pistoletazo de salida a las Fiestas de la Alcachofa Prat.

La cerveza Bohemia de DAMM —creada con motivo de su 150º aniversario— también ocupa un papel central: es la cerveza oficial de las jornadas y se ofrece con el aperitivo de los menús. ¿Os apuntáis? ¡Os lo contamos todo!

¡Una lluvia gastronómica!

Podréis disfrutar de 25 restaurantes con un mismo denominador común: el producto local del Baix Llobregat en el centro del plato, especialmente el Pota Blava y la Alcachofa Prat. La participación refleja la pluralidad gastronómica del territorio y más allá, ya que también participan restaurantes de la provincia de Barcelona —como Barcelona, Cervelló, Esparreguera, Gavà, La Palma de Cervelló, Martorell, Sant Andreu de la Barca, Sant Boi de Llobregat y Vilanova i la Geltrú—, que ofrecen menús especiales centrados en estos productos durante todo el mes de marzo. 

Entre los participantes hay restaurantes como 9Cèntric, con José Luis Pol como chef y gerente; Bart Burger Gastronòmic, dirigido por Toni Romero; Delta Restaurant, con Juan Carlos Valle al frente; o L’Osteria del Prat, con el equipo formado por Lolo Vuoturni, Sol Arone, Luca Mazzini y Alberto Franzim. Son algunos ejemplos de una oferta que combina cocina tradicional y propuestas contemporáneas.

Os hacemos una lista de posibles propuestas: croqueta de Alcachofa Prat y setas; contramuslo de Pota Blava asado con ratafía y pil-pil de coliflor; Alcachofa Prat confitada a baja temperatura rellena de butifarra del Perol y salsa de foie al armagnac; crema de Pota Blava con leche de cabra de la granja Armengol y emulsión de chipotle; esfera con calçots del Parque Agrario confitados y lámina ibérica... ¡Toda una fiesta! ¿Ya tenéis el apetito listo?

Pota Blava: un pollo como los de antes

Si hablamos del Pota Blava, hablamos de un pollo como los de antes. Es un pollo criado tal como se ha hecho siempre en el Delta del Llobregat, con tiempo y sin prisas. Detrás están los criadores del Baix Llobregat, que siguen un modelo de crianza tranquilo y controlado.

Crece al aire libre, se mueve por el corral y se alimenta de manera natural, con maíz, pan con salvado y verdura. Necesita unas diecisiete semanas antes de llegar a la mesa —mucho más que un pollo convencional— y la IGP garantiza que cumple unos criterios estrictos de calidad y origen.

Su carne es más oscura y tiene una textura más firme. En el plato se nota: es más sabrosa y con más profundidad. Por eso funciona especialmente bien con cocciones lentas y suaves, de unas dos horas, que ayudan a mantenerla tierna y jugosa. Tanto el pollo como el capón Prat destacan por un sabor intenso pero equilibrado, con un toque que puede recordar ligeramente a los frutos secos.

La crianza sigue normas claras: aire libre, un máximo de 8 animales por metro cuadrado, una dieta con al menos un 65% de cereales y un período mínimo de 120 días. Sin aceleradores ni atajos. Todo ello da como resultado una carne de calidad, poco grasa y muy apreciada en la cocina.

Alcachofa Prat: tierna y dulce

El terreno del Delta es profundo y fértil, y el clima suave —protegido por las montañas e influido por la brisa del Mediterráneo— crea las condiciones ideales para que la alcachofa crezca más tierna y con un toque más dulce.

Tiene casi 100 años de historia en el Delta del Llobregat y es, desde hace décadas, uno de los cultivos más representativos de la zona. Forma parte del paisaje agrícola y también de la manera de entender el producto de proximidad en el territorio. Actualmente, se está trabajando para conseguir el distintivo europeo de Indicación Geográfica Protegida (IGP), que reconocería oficialmente su origen y sus cualidades.

En el plato, la Alcachofa Prat es fresca y equilibrada: tiene un ligero punto de acidez, una intensidad suave y una textura fina, poco fibrosa. En comparación con otras alcachofas, suele ser más agradable al gusto y menos áspera. También se oscurece menos al cortarla, lo que facilita trabajarla y conservar su color.

Desde el punto de vista nutricional, es una verdura muy completa. Aporta fibra e inulina, beneficiosas para el tránsito intestinal y la salud digestiva. Es rica en minerales, especialmente potasio, y también contiene magnesio, fósforo y calcio, con un contenido moderado de sodio. Además, sus compuestos naturales ayudan a que la digestión sea más ligera y a mantener el equilibrio del colesterol. ¡Un placer en la boca, pero también un producto muy saludable!

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