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Pur

Restaurantes, A la brasa Dreta de l'Eixample
Pur
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© Maria DiasPur
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© Maria DiasPur

Time Out dice

Un restaurante de brasa excelente y sabores directos.

Pur no cierra nunca. Es el restaurante que siempre había querido abrir Nandu Jubany, puerta con puerta con el Petit Comité. Jubany pone toda la carne en el asador: Pur es un restaurante con brasa, con una barra baja majestuosa -de las de sentarse en silla- tras la que el comensal ve todo el espectáculo. Como un restaurante japonés a la catalana.

Pur apuesta por no poner ni demasiadas salsas ni tapar el producto, sino de ir a buscar la pureza del gusto. La idea aquí es presentar el producto muy limpio. Esto no quiere decir que no os encontréis cosas como unas tremendas espardeñas fritas con mayonesa de la casa, infinitamente mejores que ahogadas en jugo de asado. Es decir, ir a las combinaciones sencillas y directas. Con lo mejorcito. Sea del Bages o de Burgos, siempre con producto de proximidad y desde el respeto.

En la carta hay unos veinte platos estables, y diez sugerencias del día. Las recetas con combinaciones son binarias, o máximo con tres elementos, y brutales, con la inteligencia creativa de los grandes cocineros: panceta con salsa holandesa, brevas a la brasa con jamón ibérico y mújol rayado (la garganta tiembla pensando en la mezcla de intensidad marina y grasa de este mar-huerto-montaña) y apuestas seguras y directas como costilla y media de cordero lechal a la brasa con alioli. Y siempre tiene en carta marisco, que puede ser hervido, a la plancha con sal o a la brasa (ahora toca gamba roja y espardeñas). Y del Petit Comité, herencia de Fermí Puig, se ha llevado un asador por donde pasará el ave del día, sea pularda, pato o pollo de Bresse.

La escena la completa Impur, una coctelería en la planta inferior pensada para hacer el vermut, copas después de la comida y celebraciones (la potencia de los caterings de Jubany es legendaria). Y se puede comer algo hasta la 1 h de la madrugada. Ahora bien, hablando con el jefe de la coctelería, Adrià Batlle, os podéis olvidar de aquella mixología con torrijas flotando en líquidos bebidos en zapatos de tacón. Por ejemplo, un trago de dátil y comino. O de pomelo y genciana. Nada de cornucopia kitsch: copas, hielo cristalino y líquido buenísimo. Tienen quince cócteles de autor, veinte clásicos revisados ​​y un apartado que se abastecerá de licores caseros. Ya hacen su ratafía.

Publicado

Detalles

Dirección Passatge de la Concepció, 11
Dreta de l'Eixample
Barcelona
08008
Transporte Diagonal (L3, L5)
Precio 40-80€
Contacto
Horas de apertura Lu. a do. de 13 a 15.30 h y de 19.30 a 23 h.

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