Hay un restaurante en Barcelona, otro en Bali y uno en Madrid que se llaman Sopa y donde los caldos y las cremas vegetarianas y veganas de temporada son las auténticas protagonistas. En su menú del mediodía, siempre encontrarás cuatro opciones soperas para comer de primero. Algunas os resultarán muy familiares, como la de calabaza y zanahoria de toda la vida, y otras no tanto, como el dahl indio de lentejas rojas o la crema nipona de verdura con miso.
Y quizás a los niños no les gusta la sopa –eso decía Mafalda– pero los segundos también son de lo más apetitosos, y su pastelería y bollería casera vale la pena. Por si fuera poco, es un restaurante pet-friendly, espacioso, luminoso, y sito en una superilla y con una terraza preciosa, enganchada a un parque infantil nada cutre.

