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La Penela
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Saboread Galicia en el restaurante La Penela

¿A quién no le apetece ir de vez en cuando a un buen restaurante gallego? Si tenéis ganas de un buen pulpo, de marisco fresco, de una buena empanada o de otras delicias de esa tierra, tenemos una recomendación inmejorable en el mismo centro de Barcelona

Time Out en colaboración con La Penela
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Lo de la cocina exótica está muy bien, es normal que nos atraigan los platos de fogones lejanos que ahora están tan de moda. Pero para quienes nos gusta la buena mesa, no hay mejor experiencia gastronómica que disfrutar de la gastronomía cercana, tradicional y contundente, bien elaborada. Y, en esos aspectos, la cocina gallega siempre es un valor seguro. ¿Quién puede decirle que no a una empanada de bonito, un buen pescado, una ración de pulpo con patatas, a la enorme variedad del marisco atlántico o a una tortilla de Betanzos o un buena carne de ternera con piquillos? Ir a comer a un restaurante gallego puede ser un recurso habitual en vuestras salidas, o también puede ser un capricho ocasional, y en ambos casos no podemos permitirnos fallar. Y en la Penela, un local relativamente nuevo en Barcelona –lleva cuatro años abierto en la calle Pau Claris, número 97– encontraréis todo lo que buscáis e incluso más, ¡nunca decepciona!

La Penela es una marca con mucha historia y prestigio en Galicia. El primer restaurante de lo que hoy es una cadena extendida por Galicia, Madrid e incluso Bogotá, nació en Betanzos, en el año 1989. Su función era sencilla y eficaz: ser una casa de comidas, con recetas tradicionales y buena materia prima. Con el paso del tiempo, La Penela ha crecido como institución gastronómica, pero lo que no ha cambiado es su compromiso con el buen producto, lo más cercano posible al consumidor para hacerlo todo sostenible, una gastronomía de Km0 que llevan al extremo gracias a sus propios viñedos y cultivos, porque gran parte de lo que se consume en el restaurante es de producción propia. Además, mantienen recetas casi ancestrales como su tortilla de patata, que es uno de sus productos estrella. El local de Pau Claris tiene un diseño a medida, es moderno en apariencia y tradicional en su funcionamiento, y será vuestro refugio infalible cuando tengáis un antojo de navajas, langostinos, empanadas y pulpo. Y el servicio y la atención al cliente es inmejorable. A continuación, os explicamos las delicias de su carta.

Clásicos imperdibles
XULIO REY LOPEZ

1. Clásicos imperdibles

El plato estrella de La Penela es la tortilla. Y como sabemos bien lo que es una tortilla de patata, y lo extendida que está la receta, debemos preguntarnos qué tiene la tortilla de La Penela para haber causado furor durante tantos años. El secreto está en la cocción del huevo: les queda finísimo, líquido, cuando abres la tortilla se despliega por el plato como si fuera una salsa inventada por los dioses. Sabemos que hay gente a la que le gusta la tortilla algo más cuajada, pero si la prefieres líquida, esta tortilla es la mejor. No es el único plato clásico que hacen con gusto y consistencia: hay gran variedad de empanadas –de bonito, de marisco–, un caldo gallego con sabor intenso, y para acompañar a los entrantes, ensaladas típicas bien aliñadas y con todas las combinaciones habituales.

Delicias del mar
XULIO REY LOPEZ

2. Delicias del mar

Pescado, marisco… No puede haber un restaurante gallego que no cuide estos productos. La carta marina de La Penela es variada e incluye varios platos a buen precio con los que podréis compartir la experiencia del sabor del mar salvaje. Por supuesto, está el pulpo de siempre –acompañado de patatas y bien condimentado–, pero también el marisco de roca, como los berberechos, las navajas y las almejas, que podéis pedir en platos individuales o en cazuelas combinadas. Luego está el pescado: merluza, rape, lubina, lenguado… a la plancha, en medallones, en brocheta, como quieras. Y si os apetece una guarnición como dios manda, no dejéis pasar el plato de calamares en su tinta con arroz.

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Del campo a la mesa
XULIO REY LOPEZ

3. Del campo a la mesa

La carta de carnes de La Penela puede dar la impresión de que es corta, pero aquí lo que importa es la calidad y no la cantidad –la cantidad te la ponen en el plato, de eso no hay que preocuparse–. Las opciones son todas infalibles: una ternera asada con una receta de la casa de cocción lenta, melosa y que se deshace en la boca, taquitos de croca (que es la típica ternera gallega) acompañados de patatas y piquillo, callos a la gallega de lo más sorprendentes y sabrosos y entrecot a la plancha que os hará recuperar el gusto de la buena carne. Y es que son carnes de primera calidad, jugosísimas, adquiridas en granjas cercanas en las que se cuida a los animales como si fueran dioses, y que os dejarán una sensación de haber comido lo mejor del mundo.

Postres con tradición
XULIO REY LOPEZ

4. Postres con tradición

Si aún os queda espacio en el estómago, entonces hay que ir a por el postre. Toda la repostería de La Penela es tradicional, y la carta es extensa: leche frita, arroz con leche, cañitas rellenas de crema… Hay un postre tradicional gallego que no falta en su carta y que bordan: las filloas con crema caliente al caramelo, unos cilindros dulces deliciosos (que pueden recordar a las crêpes) que constituyen una de las especialidades de la casa. Por supuesto, no faltan las tartas clásicas –la de Santiago, la de queso–, ni los helados.

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Un vino con pazo propio
La Penela

5. Un vino con pazo propio

La carta de vinos de La Penela es variada, como debe ser, pero el vino que hay que pedir es Barallobre, porque es el que ellos mismos elaboran en su propio pazo de Ximonde, a orillas del río Ulla –DO Rias Baixas–, un lugar con una tierra especial que ha permitido crear un vino de autor con una sofisticada combinación de sabores. Barallobre es un albariño centenario que se ha convertido en uno de los productos más distintivos de la zona, y es particularmente bueno en maridajes con pescados como el mero o la lubina, y también combina muy bien con el arroz, el marisco y las carnes. El maridaje ideal para una comida como dios manda.

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