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¡Atención! Nos esforzamos para informar con precisión, pero estos son tiempos inusuales, así que comprueba siempre antes de salir.

Karma
Scott Chasserot Karma

Los clásicos nunca mueren

Son templos de la lubricidad que se han convertido clásicos. En su interior, se hacen cosas sucias desde hace tiempo. Si ligar fuera una religión, éstas serían sus iglesias

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Apunta, dispara y corre. En el Karma la caza al por mayor está a la orden del día y muchos se llevan una perdiz a casa. Los guiris abundan en este sálvese quien pueda, y suelen tener cierta debilidad por los especímenes autóctonos. El pinchito de una noche con un forastero alcoholizado adquiere, en esta legendaria discoteca, una dimensión casi artística. Música rock comercial, nivel etílico por las nubes, italianos de cipote fácil ... El Karma es mejor que los Estados Unidos de América: esto sí que es la tierra de las oportunidades.

A pesar del nombre disuasivo, tranquilos, en el Trauma las únicas heridas que os llevaréis serán lametazos en la carótida y manchas de pintalabios. Esta discoteca existe desde el comienzo de los tiempos y siempre ha sido reconocida como un foco interesantísimo para ligar con veteranos de guerra. Yogures inexpertos, chicas que no habéis visto mundo y otros pardillos, abstenerse: aquí, si queréis ligar, deberéis dar la talla, porque los habituales las han visto de todos los colores y saben lo que se traen entre manos (perdón por la broma fácil).

En La Sal llevan incontables veranos poniendo, al servicio de la clientela, una lustrosa piscina, muchísimos rincones libidinosos y, lo más apreciado por sus habituales: las fiestas de la espuma. Seguramente perderás los zapatos, pero habrás tocado más pechuga y muslo que un carnicero. Paciencia con las hormonas: en mayo vuelven a abrir.

Poca broma con Luz de Gas porque es una de las junglas más feroces y despiadadas con los débiles. En la pista de este legendario local no se admiten mierdecillas, especialmente después de la demostración de fuerza y ​​la lluvia de Moët que protagonizó el gran Joan Laporta. Es difícil emular al maestro, pero en Luz de Gas tendréis que dar el do de pecho e intentar dejar huella. No en vano, muchos conocen esta discoteca con el explícito nombre de La Piscifactoría. Ya sabéis, en cuanto saquéis la caña (con un mínimo de estilo) no tardaréis en sacar una lustrosa lubina del agua.

Sí, ya sé que el más conocido es el Duvet-el antiguo Imperator-, pero creo que sería injusto obviar dos clásicos de esta magnitud cuando la arruga entra en juego. El Retromusic, conocido como Quartier y ubicado en Pedralbes, tiene todos los ingredientes para pegarse una juerga pasada la cincuentena. Tocan los Sirex, Santi Carulla, Los Diablos, Los pasantes ... Sólo faltan Carmen Sevilla y Parada. En la sala Marabú el ambiente es más de fiesta mayor: tienen orquesta y hits decimonónicos para que las señoras paseen laca y los señores se ajusten el peluquín. 

Los locales

Karma

Música Ciutat Vella

Ni edad ni condición son barreras sociales en el Karma, una clásico roquero baja la plaza Reial. Sin movernos de las coordenadas del rock clásico con alguna tímida apertura a la electrónica, el Karma se ha convertido en uno de los puntales de la tirada de caña en Barcelona.

Luz de Gas

Música Espacios de música Sant Gervasi - Galvany

Quien no haya ido alguna vez a Luz de Gas no puede decir que ha salido por Barcelona. Está situado en lo que antes fue el cabaret Belle Époque, y conserva la decoración elegante y juguetona con grandes lámparas de cristal y cortinas rojas. Es uno de los pilares de la música en directo y un clásico de la noche barcelonesa. Además de artistas internacionales y conciertos benéficos, cada noche hay residencias de jazz, disco, pop-rock, soul y vintage.

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Trauma

Música Eixample

El flirteo y el “lanzamiento de caña”, como el amor, no tienen edad. Como en las películas chabacanas, en la discoteca Trauma nunca es demasiado tarde para volver a empezar. Otro gin-tonic, que hoy no estoy muy fino.

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