Broken Heart Story

Teatro
3 de 5 estrellas
Broken Heart Story
© Nicolàs Jódar Broken Heart Story
Dirección y dramaturgia: Saara Turunen. Traducción: Luisa Gutiérrez Ruiz. Con: Pepo Blasco, Vero Cendoya, Patricia Mendoza, David Menéndez, Carmela Poch i Carla Torres.
 
La mujer con bigote –porqué así todo es más fácil– lo que escribe no lo dejará en el papel, pero el público lo lee con claridad. 'Broken heart story' empieza con una omisión figurada: “Érase”. El texto de la finlandesa Saara Turunen es un cuento con la crueldad de Hans Christian Andersen. Si en 'La reina de las nieves' el pequeño Kay arrastra un corazón helado por una esquirla maldita, en esta odisea dramática el Alma huida de la escritora –como una sombra soñada y secuestrada por Hofmannsthal– se pasea por su relato con los pedazos de su corazón roto guardados en un bolso. Un Alma que viste de rojo como Caperucita y se sabe de memoria los diálogos de 'Pretty woman'.
 
Un cuento de la insatisfacción, como si la promesa de Virginia Woolf de una habitación propia sólo funcionase en teoría. Un texto sin salida, con la decepción en todas sus posibles encarnaciones y desenlaces; con el amor seccionado entre la violencia y el desgaste depresivo de 'Revolutionary road', con la narradora-personaje (duplicada) rodeada de seres castrantes. Un texto de efecto implosivo que una vez acabado queda consumido en su propia complejidad y singularidad poética. Existe el peligro que el espectador quede atrapado en el juego de las matrioskas, en el acertijo de las escenas inacabadas que se cierran en tiempo postergado.
 
La compañía La Peleona –dirigida por la autora– responde con valentía al reto de poner en escena unos dramatis personae que son puro símbolo. Dificultad a la que hay que sumar un humor nada convencional, entreverado con excursiones musicales, zoomorfismos, iteraciones y vórtices que giran veloces en torno al absurdo. Prueba superada. Y eso ya es un éxito cuando juegas en un damero surrealista.

Por Juan Carlos Olivares

Publicado

LiveReviews|0
1 person listening